palos de ciego   Leave a comment

(publicado el 14 de junio de 2007)

 

Señores, no se priven, canten conmigo, lástima que terminó el festival de hoy, pronto volveremos con… más diversiones… O no. Sí, las semifinales de la Liga ACB volverán el próximo año, también lo harán los cuartos de final pero ya nada será igual, ya en nada se parecerán a aquello que fueron…

Señores, señoras, para empezar me voy a tomar la libertad de pedirles un pequeño favor: olvídense de partidismos siquiera por un instante; dejen de pensar por un momento en si ganaron o perdieron, en si se sintieron agraviados o desagraviados; por una vez pónganse sólo la camiseta del ba-lon-ces-to (qué original me ha quedado esto) y con ella puesta, respóndanme (respóndanse) a estas breves preguntas:

¿Acaso no están siendo éstos unos playoffs maravillosos?

¿Acaso no hemos podido ver una extraordinaria serie Madrid-Penya, repleta de calidad casi siempre, intensa y competida a más no poder a cada momento?

¿Y la serie Tau-Barça, no les ha parecido también (a aquellos que hayan podido verla) otra semifinal extraordinaria?

¿Y no fueron magníficos también los cuartos de final, aquellos Madrid-Pamesa, Penya- Granca, Barça-Akasvayu…?

¿Y acaso no sucede esto prácticamente todas y cada una de las temporadas, acaso no es evidente que (por encima de éxitos y fracasos, de victorias y derrotas) los playoffs nos dejan cada año unos cuantos momentos inolvidables, irrepetibles?

Ya está, fin de la encuesta, esta humilde bitácora les agradece sobremanera su colaboración… y, por si fuera necesario (y por el mismo precio) les ofrece también una explicación:

Aunque a estas alturas les supongo a todos ustedes al cabo de la calle. A estas alturas ya sabrán ustedes que la ACB se reunió en asamblea el pasado mes de marzo, para entre otras cosas estudiar los males que aquejan a la competición, y a partir de ahí estudiar las posibles soluciones que ayuden a paliar dichas deficiencias…

Así que se reunieron todos juntitos en común armonía, y haciendo gala de su proverbial sabiduría llegaron rápidamente a una gran conclusión: la temporada se hace demasiado larga para el aficionado, la fase regular tiene demasiados partidos. Y a partir de ahí, como no podía ser de otra manera, implementaron una solución genial, equilibrada, coherente, la que cualquiera podría esperar de gentes con tanto conocimiento y preparación: dado que la temporada regular se hace demasiado larga, reduzcamos los playoffs.

Dicho y hecho: a partir de la temporada 2007/2008 las series de cuartos de final y las semifinales las haremos sólo al mejor de tres partidos, que como luego éstos resultan muy aburridos lo mismo ustedes se me cansan, vaya por dios. Y la final de momento la mantendremos al mejor de cinco, pero no se me vayan ustedes a confiar que lo mismo cualquier día de éstos nos da también la ventolera y le quitamos un par de ellos, no vaya a ser que se me acostumbren y luego pidan también cinco partidos en otras fases, sólo eso nos faltaba…

¿Y la temporada regular? No, por dios, la temporada regular ni se toca, 34 jornadas, sólo faltaría, hasta ahí podíamos llegar, sabido es que la liga de todos contra todos representa la esencia misma del deporte, y no me pida usted que entonces quitemos equipos porque a lo mejor le toca al suyo, y no se me confíe porque lo mismo cualquier año de estos ampliamos y redondeamos a 20 para que así en vez de 34 jornadas haya 38 como está mandado, como debería ser, como ya se hace en otros deportes que seguro que estarán en la mente de todos…

Todo muy lógico y coherente, sí señor: usted se prueba un traje, le dice al sastre que cree que le quedan largos los pantalones y él le contesta que no se preocupe, que ahora mismo le recorta un poco las mangas… O le dice al camarero que ya no quiere más sopa pero aún así él le sigue echando, le pone otro par de cazos mientras le anuncia que luego para compensar le quitará un buen pedazo de ese delicioso entrecot al roquefort que pidió usted de segundo… O ese médico que tras comunicarle que tiene usted el colesterol y los triglicéridos por las nubes va y le receta unos magníficos supositorios de glicerina, y no me venga ahora a decir que va bien de vientre con esa cara de estreñido que usted tiene, hombre de dios… ¿Será éste definitivamente el mundo al revés? ¿Estaremos todos locos?

¿O será simplemente que lo único que busca la ACB es caerle bien a todas las partes, agradar a todo el mundo? Como esa típica jugada que sólo puede ser falta a favor del que ataca o banda a favor del que defiende, y en la que el árbitro, para quedar bien con todos, acaba pitando banda a favor del atacante, lo único que no podría ser de ninguna manera. O como esos gobiernos (no miro a nadie) que se ven muy presionados por un lado y por el otro, y ceden un poquito para un lado y luego otro poquito para el otro, y así todos contentos… O todos cabreados, porque al final resulta que estas soluciones de compromiso para gustar a todos nunca acaban gustando a nadie…

Pues nuestra ACB tres cuartos de lo mismo: por un lado están los que quieren mantener los playoffs tal cual están, por el otro los que quieren suprimirlos y que sólo haya temporada regular, así que… ¿qué podemos hacer? Y entonces va el listo y dice ya está, tengo una idea, quitemos un trocito de playoffs y así daremos satisfacción a todos, a los unos porque seguirá habiendo eliminatorias y a los otros porque ahora ya durarán mucho menos… Y el resto que se miran y asienten con la cabeza, oye pues está muy bien pensado, qué bien, qué buena idea, si es que no hay nada como tener un listo, menudo pedazo de crack que tenemos en nuestra organización…

Así que la ACB se frotó las manos pensando que había complacido a todo dios, y apenas unos días más tarde se encontró sumida en el desánimo y la desesperación tras comprobar que ni dios parecía complacido. Hay que ver, nosotros desviviéndonos por nuestro público que tanto nos quiere y al que tanto debemos y sin embargo nadie nos comprende, nadie aprecia nuestros desvelos, qué injusticia… Podríamos llamarlo Síndrome de Calimero si no fuera porque muchos (¿?) lectores muy jóvenes ni siquiera sabrán quién fue Calimero (esta humilde bitácora aprovecha para recomendar que pregunten por él a sus progenitores, lo que contribuirá a fortalecer los siempre maltrechos lazos paterno-filiales en el seno de nuestras familias…)

No desbarremos, volvamos al tema. A un lado están/estamos los playofferos (o playoffistas) pensando que nos han privado de un trozo significativo de diversión, de un buen porcentaje de nuestra felicidad baloncestera de cada mayo/junio. Y al otro lado podremos encontrar al Frente Anti-playoffs, a los defensores de una-sola-y-única-liga- regular-todos-contra-todos-pura-y-dura-de-las-de-toda-la-vida, pensando (legítimamente) que para este viaje no hacían falta alforjas, que para cambiar tan poco casi mejor que no hubieran cambiado nada, que hubieran dejado todo tal cual está.

Yo soy muy de playoffs (lo mismo ya se me había notado) pero eso no significa que no respete profundamente a aquellos que defienden su supresión. No comparto su postura, pero eso no quiere decir que no la comprenda. Y por eso, desde su comprensión, todavía me parece aún más incomprensible la decisión de la ACB. Si la ACB hubiera decidido suprimir los playoffs yo estaría profundamente en desacuerdo pero al menos lo entendería, pensaría, vale, la ACB tiene un plan; no me gusta, no es mi plan, pero es un plan al fin y al cabo. Al igual que pensaría que tiene un plan si hubiese decidido mantener o reforzar el actual modelo. Pero estos cambios, cambiar algo para que nada cambie (pero llevándose algo bueno en el cambio), más me parecen palos de ciego que ninguna otra cosa.

Además, conviene recordar que uno de los argumentos siempre defendidos por los anti- playoffs es que este sistema resulta (según ellos) injusto: total, ¿de qué vale quedar primero, tercero o sexto en la Regular si luego se decide todo en la postemporada? Y entonces llega la ACB y decide que si quieres caldo, pues toma, tres tazas. Si antes las series eran a cinco pues ahora serán a tres, si antes las sorpresas eran difíciles ahora serán más fáciles, si antes podían darse (presuntas) injusticias ahora éstas serán mucho más frecuentes. Y si antes la temporada regular apenas servía para muy poco, pues ahora ya sí que no servirá absolutamente para nada, total qué más da quedar segundo u octavo si luego todo se decidirá en dos momentos puntuales…

Bonita forma de defender el sistema de playoffs, sí señor, proporcionando sólidos argumentos a todos aquellos que están en su contra. Vale, me dirán que ahora el campeón de la Regular ya irá directo a la Euroliga, y sí, eso está muy bien, al menos por ahí habremos salvado los muebles. Lo absurdo empezará a partir del segundo puesto.

Así que ya saben, series a tres partidos, qué alegría, qué emoción (emoción sí, qué duda cabe; pero no necesariamente más que ahora). Como en la Euroliga, como en cuartos de final de ACB hasta no hace tantos años… O como en los comienzos de la competición, allá por ¿1984?, cuando se introdujeron con más miedo que vergüenza, cuando en aquella final Madrid-Barça (o sea, la de todos los años por aquel entonces) los acontecimientos parecieron dar la razón a tanto temor: de repente Itu y Mike Davis a puñetazo limpio sobre el parquet (y entonces decíamos claro, es normal, si es que esto tenía que pasar, dos partidos seguidos viéndose las caras, cómo no van a odiarse…), y luego el (presunto) comité de competición que reparte aquellas sanciones de cualquier manera, y el Barça que no se presenta al tercer partido, y el Madrid que sorprendentemente gana por 1-1 (e incomparecencia)…

No, las cosas no pudieron empezar peor, y pareció que los agoreros tendrían razón, que es que este sistema aquí no puede funcionar, nunca… Pero ahí está nuestra ACB que persevera, y que lo intenta de nuevo al año siguiente, y al otro, y al otro, y no pasa nada, y a la gente parece como que le gusta, y llega un día en que lo ven ya maduro como para elevar a cinco los partidos de semifinales y la final, y aquello va como la seda, y arrasa con todo, y resulta que es un éxito total…

Casi un cuarto de siglo después habrá quien piense que esto de ahora es un paso adelante, los cinco partidos eran un atraso, bienvenidos a la modernidad de los tres partidos… Vale, puedo tragar en el caso de los cuartos de final, que al fin y al cabo fueron al mejor de tres hasta hace un rato como quien dice. Pero ¿las semifinales, a tres partidos? Me parece un gran paso atrás. Y sé que habrá muchos (¿?) que no pensarán igual, pero es que ésta no pretende ser la opinión de la web ni la de nadie más, sólo faltaría: es sólo mi opinión.

Pero también sé que muchos, incluso ajenos a este juego, se alegrarán de la medida: esos medios de comunicación, esos carruseles de las radios que se ven obligados estos días a interrumpir siquiera por unos breves segundos su interminable retahíla acerca del emocionante desenlace de la liga de fútbol para, con gran dolor de su corazón, dar paso a Badalona, a ver cómo marcha ese cuarto partido (pero sólo minuto y resultado, faltaría más), ahora se frotarán las manos al saber que el año próximo ya serán menos las ocasiones en que tendrán que interrumpir su monotemático discurso…

Y qué decir de esa Televisión Española de nuestros pecados, aún tenedora (extraña palabra) de los derechos ACB para la temporada 2007-2008, pero feliz como una perdiz tras saber que la próxima primavera ya no tendrán que dar tantos molestos partidos de la cosa ésa del albondigón, de ésos que en cuanto se descuidan les suben la cuota de pantalla por más que intenten evitarlo, poniendo en grave peligro el objetivo de Audiencia Cero que se ha marcado el Ente Público para su Segunda Cadena (a extinguir)…

Así que nada, alegrémonos todos, que siempre es un placer hacer felices a las personas… Y, sobre todo, conservemos en nuestras retinas y en nuestras memorias esas imágenes de tantos buenos momentos vividos en tantos cuartos y quintos partidos de Semifinales y Cuartos de Final, en tantas y tantas y tantas series a lo largo de tantos años, recuerdos de un pasado que ya nunca más ha de volver…

Anuncios

Publicado octubre 18, 2012 por zaid en ACB, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: