bracketología   Leave a comment

(publicado el 16 de marzo de 2009)

 

La verdadera locura de marzo, en el baloncesto universitario, no empieza con el Torneo Final. En realidad comienza una semana antes, ésta que acabamos de pasar y a la que apodan Championship Week, es decir, la semana en la que se deciden los campeones de cada Conferencia. Para muchos es simplemente la oportunidad de ganar ese título, para unos cuantos es algo más: es la oportunidad de arreglar su temporada, de agarrarse al campeonato de su Conferencia como a un clavo ardiendo y finalmente conseguir ese último billete para el Gran Baile. Todo lo cual nos deja un baloncesto no siempre extraordinario pero siempre intenso hasta la extenuación, como el que protagonizaron los Trojans de USC para remontar a Arizona State en la final de la Pac10, o Mississippi State (ojo a su taponador compulsivo Jarvis Varnado) para imponerse a los Vols de Tennessee en un final agónico y delirante.

Pero lo que funciona constantemente durante esta semana, más allá de los resultados de tal o cual partido, es una especie de nueva ciencia llamada bracketología, a la que se entregan con pasión los más reputados analistas, reconvertidos de repente en bracketólogos. Trátase de averiguar cuál será la composición delbracket, que no es un aparato para los dientes (no en este caso, al menos) sino el cuadro de 64 equipos que disputarán el Torneo Final. Y así en la CBS, en la ESPN, en las webs, en cualquier parte, antes, durante o después de los partidos podremos encontrarnos animados debates, con amplio apoyo numérico-estadístico (victorias significativas, derrotas inesperadas, nivel de cada conferencia, grado de dureza de cada calendario), acerca de quiénes podrán ser los números uno de cada Región, de si éste es el número 1 de aquí entonces este otro tendrá que ser el 2 de allá, y aquél el 3 de acullá… Y sobre todo, acerca de quiénes serán los últimos invitados al susodicho Baile, de si es mejor el séptimo de la ACC o el tercero de la Atlantic10, o el segundo de la Horizon League… equipos que no se sabe si sí si no, que estarían englobados en una curiosa categoría que ellos llaman en la burbuja (es lo que tienen los yanquis, que allí siempre hay un nombre para cada ocasión), acaso esperando a ver si se les pincha o no se les pincha…

Todas estas especulaciones se acaban el domingo (o sea, ayer), a las once de la noche hora de aquí, a las seis de la tarde hora del Este de USA (sólo cinco horas de diferencia porque ellos ya han cambiado al horario de verano, lo cual resulta muy de agradecer si de trasnochar viendo partidos se trata), que es cuando comienza el Selection Show, el programa en el que la CBS, exclusiva tenedora de los derechos, desvela a toda la nación la suerte que haya podido correr cada universidad, en base a lo decidido hasta pocos minutos antes por el Comité de Selección, es decir, una serie de sesudos señores de la NCAA reunidos a tal efecto en Indianápolis, Indiana. Y así sabremos de inmediato que los números 1 de cada Región serán Louisville (que llega al Torneo como número 1 de toda la nación, entre otras cosas gracias a su triunfo en el Torneo de la Big East, ante unos Orange de Syracuse que llegaron ya derrengados tras sus seis prórrogas del viernes, más otra de propina el sábado en su semifinal ante West Virginia), North Carolina, Pittsburg y Connecticut. Sabremos que Memphis, que aspiraba a ser número 1, se habrá de conformar con el 2, como Michigan State, Duke u Oklahoma. Sabremos que Arizona, aún a pesar de su pésima temporada, estará por enésima vez consecutiva en el Torneo (eso sí, con el número 12 de su Región, nada menos). Sabremos que la burbuja finalmente se pinchó para algunos equipos que nos habría apetecido mucho ver, como Creighton o como esos St. Mary’s que han pagado con creces la lesión de su maravilloso base Patrick Mills (recordemos, aquel australiano que tanto nos gustó en los Juegos). Sabremos que para Davidson casi ni hubo burbuja siquiera, que probablemente ya no volveremos a encontrarnos al gran Stephen Curry hasta la NBA…

Fin de la bracketología, pues, y ahora llegará ahora el cancionero de agravios: el de los equipos que no han entrado, el de los que han entrado pero en una posición que consideran muy inferior a los méritos contraídos, el de Louisville, todo un número 1 que podría encontrarse en segunda ronda con Ohio State, regalo envenenado dado que le tocará jugar en Dayton, Ohio… Historias varias que durarán hasta el miércoles, que el jueves será ya otra historia. Será ya el momento de empezar a bailar.

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Publicado octubre 23, 2012 por zaid en NCAA, preHistoria

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