lesionabilidad   Leave a comment

(publicado el 7 de marzo de 2009)

 

Hay jugadores capaces de pasarse toda una carrera sin lesionarse apenas nunca, y en cambio hay otros que parecen tener algo que podríamos definir como el gen de la lesionabilidad. Pensemos en NBA, por ejemplo, y de inmediato unos cuantos nombres acudirán a nuestra mente: Marcus Camby, Andrei Kirilenko, Nené Hilario, Gerald Wallace, Greg Oden… Gilbert Arenas sería ya casi un caso paradigmático: llegados a este punto, casi dos años después, ya apenas nos acordamos de cómo jugaba (bueno, sí: tirándoselas todas), ya no podemos evitar verle como a cualquier ex jugador, con su afamado blog y demás innumerables asuntos de fuera de la cancha, como un Barkley cualquiera, como un retirado más.

Y aún más allá, un escalón superior, una categoría en sí mismo, está, cómo no, el gran, el insigne… ¡¡¡Tracy McGrady!!! (tachááánnn). Recapitulemos: T-Mac aterrizó hace algunos años en Toronto, a la vera de su primo, el no menos insigne Vince Carter. Allí pasó un tiempo sumido en la postración, semiolvidado al fondo de aquel banquillo hasta que un día el destino por fin dejó de darle la espalda (nunca mejor dicho, como veremos más adelante): viajó de norte a sur, cambió los fríos canadienses por la soleada Florida, a su egregio primo por el no menos egregio Mickey Mouse, y de repente fue como si hubiera florecido la primavera: aquel tipo a quien en Toronto no habían dado ni media bola, ahora en Orlando se nos revelaba como el más luminoso de entre todos los jugones, el que podía meter cualquier cosa por imposible que ésta fuera, el que lo hacía más lindo y mejor que nadie; lo más mágico nunca visto en el país de la magia, lo másjordanable jamás visto desde Jordan. De repente ya no era el primo de Carter, de repente Carter era el primo de McGrady. ¿Por qué eras tan bueno, McGrady?

Luces, sí, todas las que se quisieran. Pero también sombras. Hoy estoy que me salgo, hoy también me salgo pero de la cancha porque me duele la espalda, hoy me vuelvo a salir, hoy me vuelvo a quedar… Sus achaques, unidos a su manifiesta incapacidad para pasar la primera ronda de playoffs (lo cual tal vez nunca fuera culpa suya, pero ellos rápidamente le colgaron el sambenito), provocaron que los Magic le acabaran viendo como el típico jugador gaseosa: muy bonito todo, sí, pero muy poco efectivo, mire usted. Le pusieron un precioso lazo y le enviaron de inmediato hacia Houston, Texas.

Y allí más de lo mismo: tan capaz de meter trece puntos (o algo así) en un último minuto para reventarle una victoria segura a San Antonio, como de tirarse meses y meses en el dique seco (cursilada que la prensa deportiva solía utilizar con suma frecuencia, allá por mis lejanos años de infancia), siempre aquejado de sus sempiternos problemas lumbares. A tal punto llegó el tema que algunos llegamos a tener la sensación de que su concurso no es ya que no fuera positivo, es que resultaba incluso contraproducente. Resultaba paradójico, tratándose como se trataba de la estrella (junto con Yao) del equipo, pero acababa dando la sensación de que sus compañeros, acostumbrados como estaban a jugar sin él, apenas acertaban a jugar con él. Podía ser el mejor, pero era casi un extraño.

Y ahora, para acabar de arreglarlo, la rodilla. La izquierda, concretamente. Éramos pocos y parió la abuela, como suele decirse. Que no me quedó bien tras aquella artroscopia, que me lleva doliendo todo el año así que yo me apeo aquí, me opero, le digo adiós a la temporada, si acaso en octubre ya nos volveremos a ver… Los Rockets aún no han salido de su asombro.


Ojalá me equivoque. Ojalá no sea éste el canto del cisne. Ojalá no acabemos viéndole, como a Arenas, como a tantos otros, convertido también en una especie de ex jugador en activo. Ojalá estemos aún a tiempo de verle ganar al menos una ronda de playoffs. Ojalá no estemos ante el final de un tipo que nos fascinó tanto como el que más (y a veces más, incluso) durante estos últimos años, pero que tuvo, y tiene, la inmensa mala suerte de poseer el gen de la lesionabilidad.

Anuncios

Publicado octubre 23, 2012 por zaid en NBA, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: