una hora menos   Leave a comment

(publicado el 2 de abril de 2009)

 

Hace ya unos cuantos años (tantos que hasta TVE aún televisaba partidos los domingos por la mañana; tantos que aún no se había quemado el viejo Palacio de los Deportes) la Demencia estudiantil, cuando tocaba matinal dominical televisada, solía a veces exhibir una gigantesca pancarta en la que se podía leer algo así como “NO más partidos a las 13 h. RESPETEN MI RESACA” Era inevitable pensar que tenían su buena parte de razón: ciertamente a algunos ya se nos estaba pasando la edad de salir todos los sábados por la noche pero para otro público, mayoritariamente más joven, el tener que acudir al baloncesto un domingo por la mañana tras haberse pasado buena parte de la madrugada en vela resultaba cuando menos un fastidio (por no utilizar una palabra más fuerte).

Era así entonces y supongo que así seguirá siendo hoy… por más que parezca que hoy ya todos lo tengamos asumido. Cada semana las televisiones autonómicas dan cinco, seis, a veces hasta siete partidos a las 12:30 (a veces incluso a las 12:15) sin que parezca que ello suponga ya ningún trauma a los trasnochadores habituales, aún menos claro está a los trasnochadores ocasionales, aquellos que ya casi no solemos hacer mayor exceso que quedarnos delante del ordenador algún sábado hasta las tres y media de la mañana (hora nueva) disfrutando de un espectacular Pittsburgh-Villanova…

Y sin embargo, toda esta reflexión (por llamarlo de algún modo) se me viene de nuevo a la cabeza cada vez que, un domingo cualquiera, me encuentro un partido televisado desde Las Palmas de Gran Canaria. Sucede que allí es una hora menos (esto quizás ustedes ya lo sabían), lo que no tendría nada de particular si no fuera porque allí el partido comienza a la misma vez que lo hacen todos los demás, supongo que por expreso deseo de las restantes televisiones autonómicas, las peninsulares. Es decir, que allí cada partido dominical televisado del Granca les empieza a las 11:30, nada menos.

¿Que no es para tanto? Pues quizá no, sarna con gusto no pica que decía mi abuela, si te gusta el baloncesto aguantas eso y más. Pero resulta que todavía puede ser peor: este pasado domingo se jugó el Granca-Madrid, partido televisado por varias autonómicas y que por ello comenzó a nuestras 12:30, a las 11:30 hora canaria. Pero es que este pasado domingo acabábamos de cambiar la hora, acabábamos de dormir/vivir una hora menos precisamente esa misma madrugada, qué les voy a contar que ustedes ya no sepan. Es decir, para cualquier ciudadano grancanario que no hubiese tenido la precaución de cambiar sus relojes la noche anterior, el partido comenzó a todos los efectos a las diez y media de la mañana. Y aunque los relojes estuviesen ya cambiados, los biorritmos difícilmente lo estarían a tan temprana hora.

Imagino además, desde la distancia, que no todos los aficionados grancanarios vivirán necesariamente en Las Palmas, que habrá también un montón de espectadores que se desplacen desde otras poblaciones más o menos cercanas o lejanas, que deban hacerse incluso una buena kilometrada aumentando así aún más su madrugón, disminuyendo aún más sus horas de sueño (o de lo que sean)… No sé, lo mismo me estoy metiendo donde no me llaman. Lo mismo alguien me recuerda, con toda la razón, que a esas horas el CID (o sea, el Centro Insular de Deportes) estaba ya lleno a rebosar como suele estarlo siempre o casi siempre, así llueva o truene (cosa poco habitual por aquellos pagos), así se juegue a las tantas o a las cuantas. Lo mismo algún lector canario (si alguno hubiere) viene a decirme que todo está perfecto, que esta hora les encanta, que haga el favor de dejarles en paz, que no me meta en lo que no me importa…

No lo sé. Pero sí creo humildemente, desde mi ignorancia peninsular, que estas cosas podrían/deberían hacerse de otra manera. Que toda regla merece su excepción, y que si esa excepción se aplica a menudo en otros deportes no veo por qué no ha de poder aplicarse en éste. Que a las televisiones autonómicas de (pongamos) Aragón, Valencia o Madrid tampoco se les va a hundir el mundo (ni la programación) si un domingo el baloncesto les empieza a las 13:30 (para que así sean también las 12:30 en Canarias). Y si no les gusta esta solución que busquen otra, que a esas horas aún les quedará mucho domingo por delante, aún habrán dejado mucho fin de semana por detrás. Que sí, que la televisión paga y manda, que ya lo sé. Pero es que resulta que el aficionado de a pie que acude a los pabellones también paga, aunque mandar mande más bien poco. Y no estaría mal que alguna vez recibiera también algo de cariño, siquiera un poco de respeto de vez en cuando.

Anuncios

Publicado octubre 23, 2012 por zaid en ACB, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: