motivos personales   Leave a comment

(publicado el 10 de julio de 2009)

 

…Fran Vázquez renuncia a la ÑBA de Scariolo. Alega “motivos personales”… Mira que ha pasado ya cierto tiempo, pero aquel titular aún sigue repiqueteándome de vez en cuando las neuronas (si las hubiere), quizá porque hay algo que se me escapa, algo que por más que lo intento no consigo acabar de entender…

A ver: ¿qué son motivos personales? O aún mejor: ¿qué NO son motivos personales? Todos los motivos de una persona son personales, por definición. Usted puede renunciar a la selección porque está cansado tras una larga temporada, o porque prefiere concentrarse en la preparación de la próxima, o porque quiere recuperarse de su lesión, o porque desea tomarse un verano sabático, echa de menos a la familia, prefiere estar más tiempo con los suyos, se va a casar, quiere asistir al nacimiento de su hijo, qué sé yo. O puede renunciar sencillamente porque sí, porque ahora precisamente no le apetece, o porque resulta que económicamente ya no le compensa (dado que esto al fin y al cabo no es un sacerdocio, o no debería serlo), incluso puede renunciar porque ya no lo sienta, porque acaso éstos no sean ya sus colores ni sus banderas, usted puede renunciar a la selección por mil razones todas las cuales son (o deberían ser) perfectamenteconfesables, al menos lo suficientemente confesables como para no tener que ocultarlas bajo la tapadera de los motivos personales, ya ve usted, como si algún motivo no lo fuera.

Luego habremos de concluir que si Fran Vázquez alega motivos personales, sin más, éstos necesariamente habrán de pertenecer a la categoría de motivos personales inconfesables. ¿Y entonces? Y entonces a mí ya sólo se me ocurren dos posibilidades, a saber, incompatibilidad de caracteres con el seleccionador o incompatibilidad de caracteres con sus compañeros de selección. La primera me resulta muy poco probable: Fran ya coincidió con Scariolo en tierras malagueñas, y no recuerdo (o no me consta) que jamás tuvieran ningún problema… Luego nos quedaría la segunda, esa extraña nebulosa que se extendió ya durante sus anteriores presencias, ésa que parece insinuar que su química con lo que ahora hemos dado en llamar el núcleo duro de la selección no es todo lo buena que debería ser, que se ve que es de química difícil la criatura; nunca sabremos qué pasó en aquel extrañísimo Eurobasket de Belgrado 2005, y aún menos sabremos qué demonios ocurrió en las semanas previas a aquella presunta lesión que le dejó fuera de Tokio 2006 (acaso providencialmente: sin ella no habríamos asistido a la eclosión de Marc Gasol, sin ella la historia posterior tal vez habría resultado muy diferente). Pero si ello fuera así resultaría aún más sorprendente que esos supuestos problemas de química todavía subsistieran a día de hoy, que de nada hubiera servido todo un año de convivencia con Juan Carlos Navarro bajo el mismo vestuario, del mismo modo que tampoco debieron servir los años vividos con Berni, Cabezas, Garbajosa, Raül López (aún me dejaré alguno)…

Reconozco que me supera, que me rompe sistemáticamente los esquemas. Ya lo escribí alguna vez, mira que soy reacio a los estereotipos regionales pero con Fran Vázquez siempre tengo la sensación de que parece empeñado en responder al típico tópico del gallego: ya no es que no sepas si sube o si baja, es que él sube cuando parece que baja y baja cuando parece que sube. No sé, quizás en estos días me haya perdido algo, quizás algún franvazcólogo haya intentado ya hacer una somera aproximación a sus razones (es decir, más o menos lo que estoy yo intentando hacer ahora); pero mucho me temo que la franvazquezología dista mucho de ser una ciencia exacta: por más que lo intente nunca podrá explicar lo inexplicable. Allá él.

Y eso sí, congratulémonos al menos, como siempre pero aún más que nunca, de que Pau Gasol rompiera los pronósticos y finalmente decidiera acudir al Eurobasket: con Pau ni nos acordaremos de Fran, sin Pau Fran habría sido imprescindible, sin Pau ni Fran habríamos tenido un agujero de mucha consideración. Del mal el menos. Y por cierto, vayamos ya citándonos para el próximo capítulo, llamado Turquía 2010: aún queda un año, a ver si en ese periodo se nos va pasando ya la tontería; que Pau y Felipe entrarán ya en la treintena, que no nos van a durar eternamente, que no andamos sobrados de efectivos interiores de este nivel como para que uno de ellos se nos eche a perder sistemáticamente.

¿Se acuerdan? En sus años mozos, en los días previos o posteriores a su draft, le apodaron Fran The Man. Esperemos encontrar motivos (no sé si personales) para poder llamárselo de nuevo, algún verano de éstos…

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Publicado octubre 24, 2012 por zaid en preHistoria, selecciones

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