la griega de las galaxias   Leave a comment

(publicado el 30 de octubre de 2009)

 

Digamos que en estos días, tras el asombroso suceso paranormal acaecido el pasado martes en Alcorcón (Madrid), se tiende a hablar mucho de galaxias. De galaxias deportivas, me refiero, es decir de esos extraños entes habitualmente presididos por el más rico del pueblo, sujeto prepotente por lo general así como con cierta tendencia a creerse aquello que le dijeron de pequeño de que dos y dos son cuatro. Operación ésta irreprochable desde el punto de vista matemático y probablemente cierta en casi todos los órdenes de la vida, pero no en el deporte: en deporte, dos más dos raras veces suman cuatro. Pero ellos no lo saben, suman y suman en su equipo de la misma manera que lo hacen en cualquiera de sus megaempresas pero aquí da igual, el resultado que esperan que les dé luego no les da por ningún lado, hay veces que dos más dos no da nada porque la suma es imposible, es como sumar peras con tuercas, y hay otras veces que es aún peor, que crees estás sumando cuando en realidad estás restando, pones dos más dos pero el resultado te da dos menos dos, total cero, cero pelotero en este caso.

El florentinismo es lo que tiene, pero al menos el madridismo baloncestero siempre podrá darse con un canto en los dientes (aún a riesgo de hacerse daño) ya que su epatante modelo futbolero, sumemos dos más dos (cientos de millones de euros mediante) y el mundo entero (Alcorcón aparte) se rendirá ante nuestros pies, no encontró manera de ser aplicado en este otro extraño juego de las canastas: no, mire usted, aquí no podemos traer galácticos porque está la NBA por medio, ya que no podemos fichar kobes ni lebronesarrojemos la toalla y hagamos al menos un equipo normal, gastándonos una pasta, eso sí, que eso está en nuestra naturaleza, pero normal. Acaso nunca hubiera una toalla mejor arrojada. En contraposición absoluta a su hermano balompédico, el Madrid de baloncesto resulta ser un equipo equilibrado, compensado en todas sus líneas aún a pesar de las bajas, perfectamente creado a imagen y semejanza de don Ettore Messina. Luego podrá ganar o perder pero al menos esta vez tiene sentido, mucho sentido.

Pero no era mi intención hablar del Madrid (aunque lo parezca, una vez más), que galaxias las hay de muchas clases y en muchos sitios: y en lo que al baloncesto europeo se refiere, lo más parecido al modelo florentinista no está en Madrid sino a unos pocos miles de kilómetros, en Atenas o más concretamente en su puerto de mar, también llamado El Pireo. Ayer, con el consabido día de retraso que nos impone Teledeporte, pude contemplar el aterrizaje de la fortaleza estelar galáctica llamada Olympiacos en tierras malagueñas, a la conquista de ese pobre Unicaja renqueante y maltrecho, ése que últimamente no gana ni al tato, ése que parecía esperar con los brazos abiertos su crucifixión…

El mundo al revés: va a resultar que ganar (qué digo ganar, apalizar) a la Galaxia de El Pireo es a la postre mucho más fácil que intentar ganar al Fuenla o al GBC, a las pruebas me remito. Y ello fue así por mérito malagueño, que hete aquí que los chicos de Aíto hicieron por fin un partido perfecto, redondo, deslumbrante; Pero ello fue así también, y sobre todo, por demérito griego: resulta que a golpe de talonario Olympiacos ha reunido en su seno a lo más florido y granado del baloncesto heleno y europeo en general, Papaloukas, Bouroussis, Vujcic, Teodosic, tantos otros, pero no contentos con ello decidieron dar no ya uno sino unos cuantos pasos más: aún no escarmentados por el cuasifracaso del pasado año decidieron mantener al bueno de Childress, ponerle al lado a un prometedor base americano (de USA) de nombre Beverley y echar nuevamente las redes en la NBA, con un pedazo de cebo de unos cuantos millones de euros, faltaría más, a ver quién picaba: intentaron pescar a Sessions, intentaron pescar incluso a Iverson, cuentan que intentaron pescar a todo dios pero al final picar, lo que se dice picar, sólo picaron Von Wafer y Linas Kleiza, que no es poca pesca tampoco.

A mí el que más pena me da es ese pobre (es un decir) Josh Childress que parece estar allí como un pulpo en un garaje, sin que de ninguna manera logres entender qué demonios pinta la criatura en esa jaula de grillos. Childress es un perfecto jugador de equipo, lo fue (aún siendo el mejor) en la Universidad de Stanford, lo fue en los Hawks y lo es también en este Olympiacos porque no sabe ser otra cosa, todo lo cual no tendría nada de particular si no fuera porque los de El Pireo le pagan un pastizal delirante para que sea precisamente lo que no sabe ser, es decir la estrella. Se ve que alguien un día dio por hecho que un jugador de complemento en NBA habría de marcar diferencias en Europa, y hoy ese alguien se echa las manos a la cabeza al descubrir que aquí sigue siendo ese mismo jugador de complemento, eso sí, cobrando como si fuera una estrella, cosa que no es culpa suya sino de quien le paga. Childress es un jugador muy válido juegue donde juegue (se me ocurren unos cuantos equipos a los que les vendría de cine) siempre que no le pidan que sea lo que no es.

Añádase al mohicano (véase su peinado para más información) Von Wafer, que el año pasado aprovecho a las mil maravillas en los Rockets ese inmenso agujero propiciado por las eternas lesiones de TMac: salía, se tiraba todo lo que le daban, metía buena parte de ello, y el chico que se lo creyó, escuchó cantos de sirena provenientes del Mar Egeo y para acá que se vino a seguir jugando en Grecia igual que lo hacía en Texas, a ver qué va a hacer él si no sabe hacer otra cosa. Diríamos que es de la estirpe de Terminator pero en sentido literal, terminador en estado puro, justo el día que explicaron lo de pasar él no fue a clase, vaya por dios.

Y a esa misma estirpe pertenece el lituano Linas Kleiza, lituano de pasaporte porque se habrá tirado en USA desde infantiles y claro, así le pasa, el hombre debía creerse que esto del baloncesto europeo era otra cosa, no debía acordarse ya de sus años mozos, no debieron servirle de mucho las experiencias con su selección. Sabido es que la irregularidad la lleva de serie, el tipo va por rachas, así en Missouri como en Denver como en Lituania como en El Pireo siempre tuvo días de meterlo todo y otros de no meter nada, días de hacerlo todo bien y otros (demasiados) de hacerlo casi todo mal. La actitud nunca fue uno de sus fuertes, aún menos al otro lado de la cancha, pero es que ayer (o sea, anteayer) se le vio permanentemente desquiciado, metido en guerras absurdas, buscándose pendencias por doquier que no le conducían a nada, total para acabar mostrándose incapaz de dar un palo al agua en aquello en lo que cabría esperar que lo diera, es decir, jugar al baloncesto. Mejor será que espabile cuanto antes no vaya a ser que acabe contagiando el desquicie a aquellos que le pagan, que bien sabido es que los armadores griegos no necesitan mucho para convertir los contratos en papel mojado, será porque tienen muy a mano el puerto.

Dicho todo lo cual, no seré yo quien afirme que este Olympiacos, la más griega de todas las galaxias como si dijéramos, no pueda ganar su liga y su copa y hasta la Euroliga y todo lo que se le ponga por delante, faltaría más. Mimbres tiene más que nadie para ello, ya otra cosa será que de esos mimbres logren sacar un buen cesto, ciertamente el amigo Giannakis habrá de hacer acopio de sus probadas dotes en materia de cestería para intentar arreglar en lo posible este desaguisado. No sé cómo será Olympiacos dentro de unos meses, sólo sé que hoy por hoy resulta sencillamente asombroso que un equipo con tan buenos jugadores consiga jugar tan increíblemente mal al baloncesto.

Anuncios

Publicado octubre 26, 2012 por zaid en Euroliga, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: