porque sí   Leave a comment

(publicado el 29 de septiembre de 2009)

Estos próximos viernes y sábado tendrá lugar en Las Palmas de Gran Canaria una nueva edición de la Supercopa, competición que tradicionalmente inaugura la temporada baloncestística en nuestro país y en la que este año participarán el Gran Canaria 2014 como equipo anfitrión, el Regal FC Barcelona como campeón de Liga, el Caja Laboral Baskonia como campeón de Copa, y el Real Madrid, porque sí.

Reconozco haber desconectado completamente durante estos últimos años. Llega la Supercopa, la veo y punto, sin pararme a pensar quiénes y por qué la disputan. Vale, el campeón de liga, el de copa y el anfitrión van de serie, eso está clarísimo, y el cuarto… El cuarto equipo participante se suponía que habría de ser aquel que hubiera llegado más lejos en competiciones europeas, al menos recuerdo que eso se dijo en la primera edición (y ya entonces pareció un mero artificio para colar a determinados equipos en detrimento de otros). Supongamos que ése siga siendo el criterio: en ese caso, el equipo que más lejos llegó en Europa (hasta la Final Four, concretamente), resultó ser el Barça, al que ya tenemos de serie como campeón de liga, es decir, por ese lado nada que rascar. ¿Qué hacer entonces? Parecería lógico recurrir a los segundos clasificados de cada criterio, es decir el subcampeón de Liga, el segundo que más lejos llegó en Europa (que en ambos casos resulta ser el Baskonia, así que estamos en las mismas) y el subcampeón de Copa, que resulta ser el Unicaja. Si bajáramos incluso otro nivel (lo siento, sé que les estoy aburriendo) encontraríamos nuevamente al equipo malagueño como tercer clasificado en la Liga, a Estudiantes, semifinalista (junto con el Barça) en la Copa, y al Madrid, tercero en Europa ya que cayó en su serie por 3-1 mientras el Baskonia lo hizo por 3-2. Y claro, llegados a este punto, sumidos ya en el más absoluto desconcierto, sólo nos resta ir a las fuentes, es decir a la propia página web de la ACB, que nos informa de que el equipo blanco se hace con la única plaza que quedaba vacante al tener el mejor coeficiente total entre la participación nacional y europea de la pasada campaña. Toma ya, el mejor coeficiente entre lo de aquí y lo de allá, jamás lo habría imaginado, queríamos criterios objetivos pues toma criterios objetivos… pero que me reconocerán también que hace falta tener una mente muy calenturienta para establecer esos mismos criterios objetivos.

Cuánto mejor nos iría si nuestros hombres públicos (o privados), en éste como en tantos otros órdenes de la vida, fueran capaces de hacer de vez en cuando un ejercicio de sinceridad. Que saliera Portela y dijera por ejemplo, miren señores, el cuarto equipo va a ser el Madrid, porque sí, porque tiene que serlo, porque es el único que nos puede garantizar una audiencia televisiva mínimamente decente y ya saben que nosotros vivimos de eso así que no le den más vueltas, el Madrid y ya está, y mira que lo siento por Unicaja y por la Penya y por quien ustedes quieran, pero esto es lo que hay… Cuánto mejor nos iría si en lugar de buscar complejos subterfugios fuésemos capaces de llamar a las cosas por su nombre.

Y si no cámbiense los criterios, dígase por ejemplo “en cada edición de la Supercopa partiparán el equipo anfitrión, el campeón de liga, el campeón de copa y el equipo que haya generado mayor seguimiento televisivo durante la temporada anterior”; o aún más fácil, para no correr riesgos (no vaya a ser que a mala leche se pongan de acuerdo –pongamos por caso- todos los compostelanos y gallegos en general para ver como un solo hombre los partidos del Obra, y les revienten los índices de audiencia), dígase por ejemplo “en cada edición de la Supercopa partiparán el equipo anfitrión, el campeón de liga, el campeón de copa y el equipo que reúna mayor palmarés en toda la historia del baloncesto nacional”, y de esta manera tendrían ya garantizado al Madrid por unos cuantos lustros; o más fácil todavía, hágase a la manera de la FIBA, “en cada edición de la Supercopa partiparán el equipo anfitrión, el campeón de liga, el campeón de copa y un cuarto equipo, a designar por invitación”, y punto, y si el Madrid no es campeón ni anfitrión se le invita, y si le pasa al Barça pues tres cuartos de lo mismo, y si los dos van ya de serie pues se invita al que convenga, faltaría más, y aquí paz y después gloria. Lo dicho: déjense de presuntos criterios objetivos, olviden el encaje de bolillos, hagan un mínimo ejercicio de sinceridad y así al menos todos sabremos a qué atenernos.

La primera semifinal enfrentará a Granca y Barça, la segunda a Madrid y Baskonia. La tradición dice que serán el anfitrión y el equipo baskonista quienes disputen la final (ganándola este último), pero pueden estar seguros de que en el seno de la ACB darían hasta palmas con las orejas (por imposible que ello resulte) si en las semifinales sucediera exactamente todo lo contrario…

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Publicado octubre 26, 2012 por zaid en ACB, preHistoria

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