al estilo Kentucky   Leave a comment

(publicado el 3 de marzo de 2010)

El estilo Kentucky, más allá de güisquises, pollos fritos y demás americanadas varias, vendría a ser en este caso el estilo Calipari: la misma firma, la misma forma que aquellos otros de Memphis (Universidad de) que anduvieron rondando el título nacional durante estos últimos años sin lograr alcanzarlo nunca: el mismo atleticismo, la misma pinta más de equipo NBA que de equipo NCAA, la misma sensación de hombres contra niños, la misma forma de arrollar a sus rivales (cuando pueden, claro) por aplastamiento más que por baloncesto; lo que no significa que no sean buenos (extraordinarios, incluso) jugadores de baloncesto, significa sólo que a menudo dan la sensación de imponerse más por lo físico que por lo técnico; sensación que tal vez pueda ser errónea, tanto más cuando yo a Calipari acostumbro a mirarlo con malos ojos, lo reconozco; pero que era la sensación que me producían aquellos Tigers y hoy también viene siendo la sensación que me dejan estos Wildcats.

Fue mudarse el señor Calipari y que una espectacular camada de novatos siguiera de inmediato sus pasos, convencidos como están las criaturas de que con él tal vez no ganarán la NCAA pero saldrán a cambio sobradamente preparados para la NBA, y ello en tan sólo unos meses (y muy probablemente tengan razón, que ahí están los recientes ejemplos de Derrick Rose y Tyreke Evans para demostrarlo). Así que estos Wildcats presentan una interesante peculiaridad, una muy amplia rotación que descansa sobre todo en cuatro patas básicas, tres de las cuales son freshmen, novatos de lujo recién llegados a Lexington para la ocasión. Pero no cometan el error de pensar qué gran equipo de futuro está construyendo Kentucky para los próximos años, no, ni se les ocurra: dos de ellos (al menos) tienen ya puesta fecha de caducidad para esta primavera, cualquier otra posibilidad se me antoja inimaginable a día de hoy.

Hablemos de ellos, pues, y empecemos por John Wall, Juan Muro como si dijéramos. De éste quizá ya hayan oído hablar, y aún mucho más que van a oír a partir de los próximos meses, más o menos a partir de esa noche de finales de junio en la que David Stern pronunciará aquello de con el número 1, los New Jersey Nets(por ejemplo) eligen a… No hay analista ni web especializada que ose otorgarle otro puesto que no sea ese primero, y no viene de ahora, que yo recuerdo que ya vi por primera vez su nombre allá por 2007: ya entonces, cotilleando prospecciones futuras, me di de bruces con él en el presunto primer puesto del presunto draft de 2010, el mismo para el que daban como presunto número dos a un tal Ricky Rubio, no sé si les suena. Digamos que lo de Ricky siguió más bien otros derroteros, pero en lo que se refiere al susodicho Wall las cosas no parecen haber cambiado mucho en estos tres años.

Ciertamente, John Wall es muy bueno. No sé si tan bueno, pero sí muy bueno. John Wall responde al patrón de base con el que sueña cualquier franquicia NBA: muy buen tirador, extraordinario pasador, soberbio en uno-contra-uno, imparable en penetración gracias a su agresividad de cara al aro, a su tremenda explosividad, a esas condiciones atléticas fuera de lo común que harán que muy pronto nos lo vendan como el nuevo base no ya del siglo XXI sino del XXII… Aunque yo para estas cosas suelo ser un tanto especial, qué les voy a contar a estas alturas que ustedes no sepan, y digamos que suelo preferir casi mejor otro estilo de bases, no necesariamente tan anotadores pero sí más directores de juego, no necesariamente tan atléticos pero sí más capaces de envolver e implicar a sus compañeros en un proyecto común… Manías mías, claro. Afortunadamente las franquicias NBA no suelen preocuparse por estas nimiedades, déjese usted de colectividades y lecturas del juego que nosotros lo que buscamos es una estrella; en ese sentido, desde luego, sin lugar a dudas han ido a dar con la persona indicada: Wall va a ser una estrella, de hecho ya lo es a día de hoy, basta ver su actitud desde que entra hasta que sale de la cancha para comprobarlo, la de fuera de la cancha no me consta pero mucho me temo que también ejercerá como tal…

Si Wall explota en la parte de fuera, en la de dentro la revienta DeMarcus Cousins, nada menos. Otro prodigio físico, pero éste además con 210 centímetros de estatura y probablemente unos cuantos más de envergadura. Le listan como F pero en realidad ejerce de C, si bien para la NBA tendrá que reciclarse en F/C (o algo así): muy buen juego de pies, muy agresivo en su juego, instinto reboteador (sobre todo en ataque) fuera de lo común, y sobre todo ese atleticismo, fuerte y ligero a la par, que le permite correr la cancha en cuatro o cinco zancadas (ligera exageración), llegar donde casi nadie llega o quitarse los rivales de encima con apenas un soplo (sigo exagerando). ¿Defectos? Me da la sensación de que su eficacia disminuye según se aleja del aro, me da la sensación de que su mano y sus tiros libres podrían mejorar, y me da la sensación de que tiene un, cómo lo diría, un puntito macarra por encima de la media (y mira que ya viene alta la media); si aún bajo la férrea disciplina universitaria ya le hemos visto algún conato con árbitros, contrarios y hasta públicos rivales, casi mejor prefiero no pensar la que puede liar esta criatura cuando aterrice en la NBA. Cosa que sucederá más pronto que tarde, tampoco les quepa la menor duda de que se apuntará a este draft ni de que saldrá elegido en el Top Ten, y puede que hasta más cerca del top que del ten.

El tercer freshman se llama Eric Bledsoe, un dos que es más casi uno y medio, escolta rapidísimo, de muy buena mano, capaz de anotar de muchas maneras diferentes y que en caso de emergencia también puede desempeñar el papel de base, de hecho suele hacerlo en los contados minutos en los que Wall descansa. Comparte con sus compañeros de generación el atleticismo y la chulería innata, pero en lo tocante a baloncesto aún está un poco por debajo de los otros dos, razón por la cual aún no debería ni plantearse siquiera lo del draft, haría muy bien en quedarse al menos otro año, seguir mejorando y además ser allí el puto amo una vez que sus afamados compañeros ya se hayan ido… Que lo haga o no ya será otro cantar.

Y queda la cuarta pata, que no es freshman sino júnior, se llama Patrick Patterson y es un pedazo de jugador. Alero completísimo, lo mismo cose un huevo que fríe un alfiler que decía Montes (siempre Montes), te rinde igual dentro y fuera, así amparado en su portentoso físico (para variar) por el interior como en su buena mano desde el exterior. Y me da la sensación además, desde la (mucha) distancia, de que aporta además ese puntito de madurez del que sus afamados compañeros carecen, el poso que le da llevar ya tres años allí y haberlas visto además de todos los colores en temporadas precedentes. Quizá para mi gusto el jugador más importante de estos Wildcats, aunque no se le dé tanta bola como a alguno de los anteriores.

Pero el arsenal de Calipari no se acaba aquí, no crean, que tienen para dar y tomar: Miller, Dodson, Liggins, Orton… Jugadores de complemento si así lo quieren, pero que aportan más de lo que parece y completan una magnífica rotación. Más que suficiente para llevar casi todo el año en el número dos del ranking y hasta alguna semana en el uno, del que sólo se fueron a caer tras su primera (e inesperada) derrota en South Carolina. La segunda (y última, por el momento) se produjo este pasado sábado en Tennessee, y les ha hecho bajar hasta el número tres, nada menos, pero vamos, que tampoco parece que vaya a ser ya muy grave a estas alturas (siempre y cuando no tengan muchas más, claro) porque quien más quien menos ya se relame imaginando una hipotética final Kansas-Kentucky (mal que nos pese a los de Syracuse), la madre de todas las batallas como si dijéramos, allá a comienzos de abril… lo que de algún modo vendría a significar el triunfo (por la parte de Kentucky, no por la de Kansas) de algo que podríamos definir casi como baloncesto-apisonadora. Que está muy bien, no digo yo que no, pero que a mí, tan raro como soy, como que me gustan más otras cosas.

Anuncios

Publicado octubre 27, 2012 por zaid en NCAA, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: