Antonio (ponte) Bueno   Leave a comment

(publicado el 31 de mayo de 2010)

Una liga como la ACB tiene jugadores de muchas partes del mundo, muchos de los cuales resultan ser además de mi misma parte del mundo. Ahora bien, resulta que en toda la Liga ACB sólo hay un jugador (que yo sepa, que yo recuerde) que no es ya que sea de mi parte del mundo, no es ya que sea de mi ciudad sino que es incluso de mi barrio. Y trátase precisamente de ese mismo jugador que el pasado sábado por la mañana fue a precipitarse al vacío desde un tercer piso, noticia terrible donde las haya pero que al menos, pasados los escalofríos iniciales, aún nos venía a dejar un tenue hilillo de esperanza: no se había matado, como parece que acostumbraría a sucederle a casi cualquier ser humano (aún de su estatura) que pasa por semejante trance; se había roto casi todo lo que de rompible había en su cuerpo, apenas se había dejado un hueso sano pero estaba vivo, aún habría de estar en rigurosa observación pero al menos su vida no corria ya peligro. Y hoy los medios andan ya preguntándose (entre otras cosas) si podrá volver a jugar pero qué quieren que les diga, a mí esa pregunta aún me revuelve las tripas, aún hoy me parece una auténtica frivolidad. A mí a estas alturas sólo me surge preguntarme si podrá vivir, y cuando digo vivir no me refiero aestar vivo sino a VIVIR con todas las letras: si podrá hacer vida normal, si podrá volver a ser el mismo de siempre. Todo a su tiempo, hoy me importa el ser humano Antonio Bueno, el jugador de baloncesto Antonio Bueno aún me trae sin cuidado, tal vez pueda importarme más adelante (ojalá) pero aún son otros mis motivos de preocupación a día de hoy. No le conozco personalmente ni le conoceré nunca (aunque al menos una vez sí me crucé con él, en un centro comercial cercano a mi casa; de eso hará ya más de diez años, cuando acababa de ganar el oro de Lisboa y aún andaba en las categorías inferiores del Madrid), pero desde mi ya lejana vecindad sólo me atrevo a pedirle que haga honor a su apellido, que eche el resto, que se entregue al cien por cien (y aún más si cabe) en el que habrá de ser el partido más decisivo de su vida. Un dolorido abrazo, Antonio.

Anuncios

Publicado octubre 28, 2012 por zaid en ACB, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: