blaugrana al vent   Leave a comment

(publicado el 10 de mayo de 2010)

 

Una de las grandes virtudes de nuestro deporte es que aquí casi siempre acostumbra a ganar el mejor. En otros también, ya lo sé, pero no me negarán que hay alguno (no sé por qué siempre acabo hablando del mismo) en el que la cuestión admite demasiados matices: podrá un equipo ser infinitamente superior, dominar hasta el hartazgo, pegar seis o siete palos y aún así quedarse en el empate a cero o aún peor, que un rival que en todo el partido apenas pasó del centro del campo te la acabe clavando cuando menos te lo esperes. Y nunca faltará algún iluminado que venga luego a explicarnos que el fútbol es así y que ésa es precisamente la grandeza del fútbol, olé su grandeza, con su pan se la coman y a nosotros déjennos con la pequeñez de nuestro baloncesto, un deporte tan normal como para que casi siempre acabe ganando el que más lo merece, habrase visto tamaña vulgaridad. Allá en Can Barça lo habrán de entender mejor que en ningún otro sitio, su equipo de fútbol considerado unánimemente el mejor sobre la faz de la Tierra, arrollando a todo aquel que se le pone por delante, ganando todos los títulos habidos y por haber hasta que un día de repente se le cruza en su camino algún apóstol de la mezquindad y le saca a mourinhazos de Europa. ¿El de baloncesto? Pues podría haberle pasado lo mismo, qué duda cabe, una mala noche la tiene cualquiera, una sobredosis de motivación, un exceso de presión, un agarrotamiento puntual, alguna tragada de pito arbitral y antes de que te des cuenta estás fuera, sí, eras el mejor pero se te olvidó que además tenías que demostrarlo. Puede suceder, pero si eres claramente superior es muy difícil que suceda, y si eres infinitamente superior ya es casi imposible: a las pruebas me remito.

Podríamos conformarnos con acudir a los fríos números, una vez más: echar cuentas de nuevo y concluir que (salvo error u omisión) el Barça lleva disputados 62 partidos oficiales en esta temporada, con un apabullante récord de 57 victorias por tan sólo cinco derrotas. Un registro, 57-5, que parece estar fuera de lugar y de tiempo, como si viniera de aquel Madrid de aquellos años sesenta y setenta en los que nuestra liga doméstica acostumbraba a ser un mero paseo, o como si viniera de alguna de esas remotas ligas en las que el líder (pongamos Maccabi, pongamos Cheska) acostumbra a ser siempre infinitamente superior en su propia casa, pero teniendo además el suficiente empaque como para ir también marcando el territorio por Europa. Ahora bien, ¿un equipo de una Liga tan exigente como la ACB, en los albores de la segunda década del tercer milenio de nuestra era, perdiendo un solo partido de media por cada doce o trece que juega? Pues sí, créanselo, pero crean también (una vez más) que estos números, aún por impresionantes que sean, están muy por debajo de las sensaciones: aquel que sólo vea cifras se podrá hacer una idea; aquel que además les vea jugar, no una vez ni dos sino unas cuantas, entenderá que su superioridad no tiene tanto que ver con dígitos ni con balances como con el juego puro y duro, con esa asfixiante defensa que no excluye (más bien al contrario) la infinita plasticidad en ataque, con ese baloncesto de libro que a ratos parece aproximarse peligrosamente a la perfección.

Y miren que ya se lo decía yo anteayer, entre la Semifinal y la Final, este Barça juega con ventaja, ya podrá, así cualquiera. A otros les habría valido perfectamente el verso de Sabina, eran tan pobres que no tenían nada más que dinero, ahí les tenemos un año tras otro derramando euros, dólares y hasta dracmas (si aún existieran) a manos llenas, rebozando de millones a jugadores NBA de medio pelo (entiéndase en sentido figurado, no capilar) como si por el mero hecho de llegar a Europa ya pasasen a ser de pelo y medio, por ejemplo a aquel ilustrado chico de Stanford que allá donde caiga jamás pasará de ser un honesto y eficaz jugador de rotación, por más que le paguen nunca estará en su naturaleza ser otra cosa; o por ejemplo a aquel asilvestrado lituano criado en Missouri que por venirse a Europa tras haber metido algún que otro triple en Denver ya se cree poco menos que la hostia en verso, ya se cree con derecho a montar un pollo cada vez que juega como si fuera la reina de los mares. Ni éstos ni tantos otros lo entenderán jamás, vaya usted por ahí desparramando a manos llenas y al final sólo tendrá un desparrame, fiche usted sólo nombres y rara vez tendrá hombres, junte usted galácticos a tutiplén y es más que probable que consiga formar una galaxia pero es más que discutible que consiga formar además un equipo, esa palabra mágica, equipo, que parece el mero resultado de la suma de sus jugadores pero es algo más, mucho más que eso: el resultado de tener los hombres adecuados, sí, pero el resultado de tener además un vínculo, un compromiso, esa extraña identificación que te permite ponerte a ti mismo en segundo plano, que convierte por fin en realidad esa utopía de que el resultado colectivo te acabe importando infinitamente más que el tuyo propio. ¿Equipo? Paren de soltar millones y pregúntenle a Creus, dejen que él se lo explique, a lo mejor aprenden algo. O bien sigan en la ignorancia, mirando con envidia a toda esa gent blaugrana agitando al viento sus banderas mientras ustedes continúan preguntándose una vez tras otra dónde demonios estará el secreto. Secreto a voces, más bien: quien más quien menos, desde hace meses todos creíamos tener meridianamente claro que el Barça era el mejor equipo del mundo fuera de la NBA (y créanme que en la propia NBA hay alguno que otro que tampoco le sobreviviría). Hoy ya no lo creemos, hoy ya lo sabemos. Oficialmente. Porque las cosas, en éste como en tantos otros órdenes de la vida, muy rara vez suceden por casualidad. Enhorabona, Barça.

Anuncios

Publicado octubre 28, 2012 por zaid en Euroliga, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: