la guerra de los mundos   Leave a comment

(publicado el 4 de junio de 2010)

 

De un lado los orgullosos celtas bostonianos, fieles herederos de aquellos pobladores anglosajones que en su día arribaron a las costas de Nueva Inglaterra; del otro los glamourosos lagueros lacustres angelinos (que en Los Ángeles no es que haya lagos pero sí que los había en Minneapolis), fieles herederos de sí mismos y su misma mismidad. De un lado verde cual si de los verdes campos irlandeses se tratara, del otro púrpura y oro, brillo y oropel. De un lado grada, del otro escaparate, tipos que van a ver frente a tipos que van a ser vistos, hombres y mujeres a quienes les importa el resultado versus hombres y mujeres a quienes les importa aparecer en las fotos de papel couché a la mañana siguiente. Tradición frente a modernidad, trabajo versus placer, norte contra sur, frío ante calor, laboriosidad frente a hedonismo, estoicos contra epicúreos, sobriedad frente a lujo y esplendor. De un lado ganarás el pan con el sudor de tu frente, del otro a vivir que son dos días; defensa contra showtime, intensidad frente a plasticidad, épica versus lírica, la cruda realidad contra la fábrica de sueños, sangre sudor y lágrimas frente a dicha y regocijo. Solidaridad contra individualidad, estructuración versus desinhibición, y en medio de todo ello baloncesto, siempre baloncesto.

Más allá de los tópicos, cada duelo Celtics-Lakers (tanto más si es a siete partidos, tanto más si se trata de una nueva Final NBA) representa quizá mejor que ningún otro la confrontación entre dos mundos, dos maneras de entender la vida aparentemente antitéticas y en el fondo complementarias, que se necesitan la una a la otra, que están ambas en cada uno de nosotros, que nada serían la una sin la otra. Celtics-Lakers como perfecta metáfora de lo que somos, de esa eterna lucha entre lo que nos ordena la mente y lo que nos pide el cuerpo, entre lo que tenemos que hacer y lo que queremos hacer, entre la obligación y la devoción, entre la reflexión y el instinto, entre el no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy y el tirarte a la bartola(o a la que se ponga por delante), dolce far niente, dios proveerá. Por ahora el corazón va ganando a la razón por uno a cero, pero en modo alguno habrá de confiarse: por mucho que queramos abrazar el lado lúdico de la vida, en el fondo bien sabemos que demasiadas veces la voz de la conciencia suele acabar saliéndose con la suya.

Anuncios

Publicado octubre 28, 2012 por zaid en NBA, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: