bienvenidos al paraíso   Leave a comment

(publicado el 12 de julio de 2010)

Hace aproximadamente un mes tuve una iluminación (o una enajenación, no sé). Hace aproximadamente un mes le dije a mi santa que España iba a ganar este Mundial, el de fútbol me refiero. No, no es que pretendiera hacerle yo la competencia al afamado pulpo alemán, líbreme el cielo (hay que ver, qué enorme desperdicio, con lo rica que estaría esa maravillosa criatura a la gallega, con su aceitillo, su pimentón dulce y picante, su patata cocida por debajo…), que además aquellos que tengan la mala costumbre de leerme bien saben ya que los pronósticos no suelen ser precisamente mi fuerte; no, lo mío fue muchísimo más simple, mucho más primario y palmario que todo eso:

Primera premisa: el Mundial de fútbol casi siempre lo gana una selección del continente en que se disputa. De hecho en toda su historia apenas se recuerdan dos excepciones a esa regla, Suecia 1962 y Corea/Japón 2002 (que tampoco es que hubiera equipos asiáticos de mucho nivel), ambas ganadas por Brasil.
Segunda premisa: durante mucho tiempo, solía decirse despectivamente que a los españoles, allende nuestras fronteras, nos consideraban algo así como los africanos de Europa.
Conclusión: ergo estábamos ante nuestra gran oportunidad, por fin un Mundial en nuestro continente, esta vez no podíamos fallar…

Dicho y hecho. Ahora bien, chorradas al margen (ustedes me lo disculpen, se lo ruego), éste sigue siendo un humilde blog de baloncesto, es decir, de un deporte en el que nuestra selección es a día de hoy campeona del mundo, campeona de Europa y subcampeona olímpica (todos ellos pequeños logros sin la menor importancia, razón por la cual tienden a olvidársele a nuestros comentaristas cada vez que les da por repasar nuestros éxitos deportivos). Sí, los baloncesteros de este país llevamos viviendo en éxtasis desde hace ya casi un lustro, y desde ese éxtasis queremos dar la bienvenida al (masivo, mayoritario) futbolerismo, que ya era campeón de Europa y hoy ya es también (por fin) campeón del mundo. Sin acritud, sin envidias ni rencillas de ninguna clase, tan sólo con una inmensa felicidad compartida. Porque una y otra selección tienen mucho en común (sus orígenes en 1999, su buen rollo, su infinita sencillez, ese buen gusto por el juego bien jugado), porque es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Bienvenidos al paraíso, señores. Disfrutémoslo.

Anuncios

Publicado octubre 29, 2012 por zaid en preHistoria, varios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: