Panchi   Leave a comment

(publicado el 16 de julio de 2010)

Le habíamos perdido la pista. Era aquel prometedor base post-Raül y pre-Ricky, aquel que compartía portadas con un alero delgaducho llamado Rudy Fernández, ambos de la manita, el futuro perfecto de aquella Penya de comienzos del tercer milenio. Pero cuando Rudy subió ya no llevaba de la manita al Panchi sino al Gusi, y no pudimos por menos que pensar que el chaval uruguayo aún andaría un poco verde, aún no estaría preparado para dar el salto, le vendría bien alguna cesión para foguearse, qué sé yo. ¿Alguna cesión? Que si el Prat, que si Castellón, que si Breogán… En un momento dado ya no supimos cuándo era cesión y cuándo traspaso, en otro momento dado ya ni siquiera supimos qué era de su vida. Le perdimos la pista por completo, no menos de tres o cuatro años llevaba yo sin saber de él, cuántas veces no me lo habré preguntado en voz baja repasando plantillas, hay que ver, qué habrá sido de aquel Panchi Barrera que tanto prometía, se habrá aburrido de esto, lo habrá dejado, estará acaso jugando en cualquier otra parte. Hoy sabemos que estaba jugando en su Uruguay natal (acaso hastiado de las pocas oportunidades que se le habían dado en éste), hoy sabemos también que vuelve; y que puestos a volver no vuelve a cualquier sitio, no a un destino de LEB, no a algún modesto que luche por sobrevivir en ACB, ni tan siquiera a aquella Penya de sus años mozos, no. Puestos a volver vuelve por la puerta grande, al mismísimo Unicaja de un (aún) Aíto que probablemente le conoce como si le hubiera parido, quizá porque en cierto modo estuvo en aquellos tiempos supervisando aquel parto. Y claro está, enseguida han emergido las voces críticas, se va a estrellar, no es jugador para Unicaja, no sabe lo que es jugar en un grande, no está acostumbrado a tan altas empresas, etc etc. Esperen, dense (y denle) un respiro, tengan la bondad. Recuerden que no llega para ejercer de protagonista sino de actor de reparto, recuerden que para el papel de estrella ya está contratado el efervescente Terrell McIntyre, recuerden también que la Liga Uruguaya de básquetbol no será probablemente la mejor liga posible sobre la faz de la tierra, pero que tampoco andará escasa de partidos y más partidos a cara de perro como suele ser costumbre por aquellos pagos. Recuerden todo esto, y una vez recordado al menos concédanle el beneficio de la duda, háganme ese favor. Vuelve Panchi, y esa es una magnífica noticia para todos aquellos que tanto oímos hablar de él pero que ni tan siquiera llegamos a verle jugar. Vuelve cuando ya casi lo habíamos olvidado, cuando ya apenas ni recordábamos todas aquellas maravillas que nos contaron de él tanto tiempo atrás. Vuelve metido ya en los veinticinco, todavía una edad magnífica para empezar de nuevo (que no de cero), para sacar a relucir todo lo que lleve dentro, para dar con ello en las mismísimas narices a tanto escéptico que hoy aún se pregunta pero este tío dónde va. Bienvenido a casa, Panchi. Que sea para bien.

Anuncios

Publicado octubre 29, 2012 por zaid en ACB, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: