primeras sinclusiones   Leave a comment

(publicado el 3 de agosto de 2010)

 

Dado que intentar extraer alguna conclusión potable a partir de lo visto en estos dos días se me antoja poco menos que imposible, me permitirán que me invente tan terrible neologismo para relacionar así las (no precisamente conclusiones sino) ocurrencias que se me fueron viniendo a la cabeza durante los dos (presuntos) partidos de marras…

1. Tradicionalmente el primer partido de la Eñemanía (o como llamemos a esto ahora) acostumbraba a ser contra una selección tirando a floja, para ir abriendo boca y cogiendo ritmo de cara a lo que vendrá después. Recuérdese por ejemplo a aquella Venezuela de un incipiente Greivis Vásquez, o sin ir más lejos a aquella Cuba a medio exiliar del pasado año. En cambio esta vez pensé que se habrían equivocado, por qué Canadá primero y Costa de Marfil después, no habría sido más lógico hacerlo a la inversa… Craso error (el mío, claro), a las pruebas me remito.

2. Lo de Canadá no tiene nombre. No es que esperara yo ver a Steve Nash a estas alturas, ni por asomo, pero sí al menos algo ligeramente parecido a lo que cabría esperar de una verdadera selección canadiense: tal vez English volviendo a pisar territorio conocido, tal vez el hijo del coach, qué sé yo. En cambio el amigo Rautins se nos presentó con una panda de indocumentados a cala y a prueba cual melones, que a menos de cuatro semanas para el Mundial aún no tiene claro a quién llevar y anda viendo a ver si le sirve alguno; por lo visto aquí mejor va a ser que empiece a buscar en otro lado. Conocer lo que se dice conocer yo sólo conocía al tiralotodo Denham Brown (Mel Otero se empeñaba en llamarle Devon Brown), a quien recuerdo nítidamente junto a Ben Gordon, Charlie Villanueva y Emeka Okafor en aquellos Huskies de Connecticut que ganaron la NCAA en 2004. Y pare usted de contar: me resultaba familiar el tal Trasolini (¿del Mundial Junior del pasado año?) pero vamos, que de haberse apellidado Smith tampoco le recordaría ni por asomo. Y a ese que nos contaron de Gonzaga tampoco lo recuerdo en absoluto, pecado imperdonable por mi parte, intentaré fijarme la próxima vez que vea a los Zags… No sé qué Canadá nos encontraremos en el Mundial, no sé si nos pondrá en algún aprieto pero una cosa sí tengo clara, aquella Canadá no se parecerá en absoluto a ésta, más que nada por la cuenta que les tiene…

3. Comparados con los canadienses los costamarfileños parecían casi el drim tim, ustedes disculpen la exageración. Alegres, desinhibidos (tal vez demasiado), por momentos consiguieron romperle los esquemas a una España que no estaba preparada, ni por asomo, para semejante despliegue de energía y vitalidad. Y con varios jugadores sumamente interesantes, mención especial a ese Koné por el que ya andarán relamiéndose en San Sebastián. En el Mundial se las verán con Grecia, Turquía, Rusia, China y Puerto Rico, ahí es nada la pomada (y de ahí saldrá nuestro cruce, por cierto): no diré (porque no lo pienso) que tengan posibilidad alguna de clasificarse, pero sí que intentarán dar algún que otro susto. Al tiempo.

4. Dicho lo cual, no deja de sorprenderme que sean precisamente Costa de Marfil y Túnez quienes acompañen a la sempiterna Angola como representantes mundialistas del continente africano. Se echa de menos a Senegal, se echa de menos a Nigeria, hasta se podría echar de menos a los dos Congos si se pusieran a ello: países todos ellos con abundancia de mimbres pero en los que aún cuesta sobremanera hacer cestos, me temo.

5. ¿Los nuestros? Bien, gracias. Como dije al principio, intentar sacar conclusiones a estas alturas es un tanto complicado a la par que absurdo. Ataque muy bien engrasado (más de lo que cabría esperar a estas alturas), estupendo movimiento de balón, buena presión (a ratos, claro) al saque de fondo rival… Todo lo que usted quiera, pero ponerse optimista tras estos dos empachos resulta casi tan ridículo como ponerse pesimista (que alguno hay también por ahí) a partir del hecho de que Costa de Marfil durante el segundo cuarto nos complicara un poco la vida. Esperemos (otros) acontecimientos.

6. Lo de la presión (en momentos puntuales) al saque de fondo rival parece que va a ser un argumento consistente de esta selección (teniendo a Ricky no podría ser de otra manera, y digo yo que cuando vuelva Llull se sumará gustoso a la tarea), y en este sentido me llamó la atención escuchar a Scariolo el domingo recordándoles a los árbitros que aún existe la regla de los cinco segundos, Ayer ya prosperó, ayer la presión (ambas presiones, la de Ricky y la de Scariolo) ya dio sus frutos, al menos una les pitaron a los costamarfileños. La presión de Ricky funcionará también en Turquía, no me cabe la menor duda. La de Scariolo ya lo va a tener bastante más complicado…

7. Mención especial me merece Alex Mumbrú. Todos los años escribo que yo no lo llevaría, todos los años se empeña en dejarme mal. El año pasado ya me arruinó el argumento haciendo un Eurobasket espléndido, este año (visto lo visto ayer) parece ir por el mismo camino, todo parece indicar que me la habré de envainar nuevamente… Que así sea.

8. Mención especial me merece Fran Vázquez. Los demás juegan cada partido como lo que es, pura pretemporada. Fran en cambio juega cada partido como si fuera el último, y si no es así al menos consigue que lo parezca. Se pica (o hace como que se pica) con los rivales, protesta decisiones arbitrales como si tuvieran la menor importancia, como si estuviera en plena sobredosis de adrenalina, como si tuviera que demostrarnos constantemente su compromiso a todos aquellos que tantas otras veces, durante todos estos años, hemos dudado de su compromiso.

9. Vale, sí, todo esto está muy bien, pero… ¿quiénes van a ser los descartes de Scariolo? La pregunta del millón, obviamente. Puestos a hacer pronósticos creo yo más o menos lo que cree casi todo el mundo, que Rafa Martínez y Carlos Suárez serán quienes se caigan finalmente del cartel. Nada que reprochar si así fuera aunque no sea precisamente lo que yo haría, yo mantendría a mi Chimpa en detrimento de… ¿y cómo me cargo yo ahora a Mumbrú, después de lo que he escrito sobre él en el punto 7? Reconozcámoslo en beneficio de Scariolo, desde fuera es muy fácil hacer la revolución, pero cuando tienes a tu disposición a un grupo de jugadores que llevan cinco años juntos y han sido campeones de todo lo campeonable y por campeonar, como que no resulta nada fácil hacer según qué cambios.

10. Un guiño para LaSexta. Vale que no acostumbren a ser líderes de audiencia (salvo con Alonso), vale que estemos en agosto, vale todo lo que ustedes quieran. Pero me reconcerán que el hecho de que un canal generalista ofrezca dos no-partidos como éstos en horario de (casi) prime time no deja de tener su mérito. Mención especial merece lo del domingo, día en el que hasta los baloncesteros recalcitrantes que no estábamos de vacaciones andábamos más pendientes del atletismo que del baloncesto mismo (eso sí, poniendo buen cuidado en grabarlo para verlo después). Que lo mismo no es mérito suyo, que lo mismo tengan que darlo sí o sí porque así esté establecido en el contrato con la FEB, no digo yo que no… Pero en cualquier caso, bien reconocido queda.

11. Como era lógico y normal, como no podía ser de ninguna otra manera, Mel Otero es la nueva voz del baloncesto en LaSexta. Más allá de errores puntuales (¿quién no comete errores puntuales?) me parece un extraordinario profesional, un magnífico narrador que lo será aún mejor en cuanto entremos en harina, en cuanto llegue y se ponga cruda la verdadera competición. Ninguna duda por mi parte, sólo espero que tampoco la haya por ninguna otra parte, que no se le someta a absurdas comparaciones que además de odiosas (por definición) en este caso serían también tremendamente injustas. No se trata de sustituir a nadie así que no me le comparen con nadie, no me le linchen (como hicieron con el pobre Carnicero en su día) si no es lo que ustedes esperaban, háganme el favor. Montes para bien o para mal sólo hubo uno, es irrepetible, no busquen un clon porque no lo van a tener y aún peor sería si lo tuvieran, nunca podría equipararse al original. Mel Otero lleva muchos años haciendo baloncesto, conoce este juego, sabe contarlo y además disfruta haciéndolo. ¿Acaso se puede pedir más?

y 12. Y cómo no, Itu y Epi, que acaso no sean los mejores analistas que uno pueda imaginar (algo más de riqueza técnica-táctica no estaría de más, cosas de puristas, ya se sabe) pero que una vez más están perfectos cada uno en su papel. Especialmente un Itu que apenas comenzado el bolo del domingo demostró estar ya en plena forma, y sin pretemporada siquiera: comentó Mel acerca de cierto jugador canadiense a quien le encanta jugar al baloncesto pero no le gusta nada ver baloncesto, cómo es eso posible, a lo que Itu le respondió de inmediato, ¡perfectamente, vamos, hay gente a la que no le gusta el porno pero le gusta el sexo…! Francamente, jamás se me habría ocurrido mirarlo desde ese punto de vista…

Anuncios

Publicado octubre 29, 2012 por zaid en preHistoria, selecciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: