aquel 16 de octubre   Leave a comment

(publicado el 15 de octubre de 2010)

 

Aquel viernes 16 de octubre de 2009, después de cenar, dejé a mi señora y mi niño mirando la tele y me vine raudo al ordenador. Tenía la intención de acabar un post que se me había quedado a medias sobre la reciente visita de los Jazz a Madrid y pretendía además escribir alguna cosa sobre Sergio Sánchez, base que nos había dejado un recuerdo agridulce (más agrio que dulce, al menos en mi caso) de su paso estudiantil y que durante su estancia donostiarra parecía estar estropeando (aún más, incluso) sus prestaciones. Pero antes de ponerme a ello me dio por curiosear un poco en el más afamado foro del Estu, a ver si el pésimo partido de Sergio durante el fin de semana anterior había tenido allí algún reflejo, a ver si a alguien le hubiera dado por hacerse eco del tema… Pinché en La Nevera (que así se llama el susodicho foro), serían ya como las diez de la noche, pero no llegué a ver si habría allí algo sobre Sergio Sánchez porque ni tan siquiera llegué a buscarlo, porque así de entrada otro post atrajo completamente mi atención, me nubló la vista, me obligó casi a olvidarme de todo lo demás.

Aparecía en lo más alto y aún no tenía ni una sola réplica, pruebas ambas irrefutables de que acababa de ser escrito. En su título sólo tres palabras, muere Andrés Montes. Pinché en él convencido de que se trataría de una broma, alguna ocurrencia de pésimo gusto, haría falta ser bien desgraciado para perpetrar algo así pero vamos, que en Internet hemos visto cosas aún peores. Y sin embargo de aquel breve texto tampoco se desprendía que se tratase de una broma, más bien todo lo contrario, el periodista deportivo Andrés Montes ha fallecido esta tarde en su domicilio de Madrid, una gran pérdida etc etc. Pensé de inmediato que si lo sabía un forero igualmente tendrían que saberlo (y haberlo publicado ya, a estas alturas) los principales medios de comunicación, así que me recorrí unas cuantas webs, El País, el Marca, el Mundo, la SER, qué sé yo. Nada, ni palabra, ni la menor mención en ninguno de ellos. Volví a La Nevera sin entender nada, a qué estaban jugando, qué broma era ésta, allí seguía el hilo en primer lugar pero ahora ya tenía un par de réplicas, la primera simplemente de condolencia, la segunda ya más significativa, venía a decir que él tampoco se lo habia creído en un primer momento pero que ahora mismo acababa de anunciarlo la Cadena SER. O sea que era cierto. Nueva batida por los medios, que aún tardarían unos minutos en publicar la típica reseña de agencia o la que ellos mismos improvisaran para salir del paso, generalmente acompañada de alguna foto rancia rescatada a toda prisa del baúl de los recuerdos. Era cierto, me lo tenía que creer aunque no me lo pudiera creer, me había enterado casi antes que nadie por la puta casualidad de mirar un foro que muy pocas veces miro, porque algún forero que trabajaría en Efe (justo enfrente de su casa) tuvo a bien filtrar la noticia justo antes de que se supiera. Me había enterado por Internet, como ya mismo se estaría enterando todo dios, como se habrían de enterar también sus hijos (manda huevos), mira Orson, aquí pone que papá se ha muerto. Era cierto.

Hoy, un año después, creo que ya puedo contar que aquello me afectó mucho más de lo que jamás habría podido imaginar. De entrada me olvidé de todo lo que tenía pensado hacer aquella noche, en su lugar improvisé un post horrible y deslavazado que me costó escribir mucho más que cualquier otro (siempre me cuesta muchísimo escribir de este tipo de cosas), me fui a la cama a las tantas pero dio igual, no podía dormirme, no podía quitármelo de la cabeza. Más de una vez (y más de dos, y más de mil), en las horas que siguieron, me pregunté por qué demonios podía estar aquello afectándome tanto; si no le conocía ni de lejos, si nunca le había tenido precisamente por uno de mis ídolos, si durante sus años del Plus y luego de laSexta había mantenido con él una especie de relación televisiva de amor-odio, si me exasperaba tanto como me divertía o aún más incluso, por qué leches me estaba doliendo de aquella manera… Tuve que montarme una especie de catarsis, a modo de autoterapia, escribir sobre Montes y no parar, primero establecer unparalelismo entre su muerte y la de aquel inolvidable Héctor Quiroga, más tarde devanarme los sesos para recordar una vez y otra y otra más mis mil noches con Montes, echando cuentas descubrí que no habrían sido menos, más de mil madrugadas grabándole en el Plus, escuchándole luego al lado de Daimiel cada tarde o noche siguiente. Era eso, por fin lo había entendido, no le había conocido jamás pero daba igual, era como cuando se te muere alguien muy cercano, alguien con quien no siempre te has llevado bien pero con quien has compartido día tras día toda una etapa de tu vida. Montes sería o no santo de mi devoción pero eso daba igual, era ya como si fuera de la familia, de mi familia. Mientras estuvo vivo jamás pensé en él (más allá de aquellos momentos en que le escuchaba narrando un partido, claro); ahora que había muerto ya no podía dejar de hacerlo.

Se me fue pasando poco a poco, como a todos, supongo. Aquel post sobre los Jazz que tenía a medias tardó en salir, finalmente salió once días después cuando ya evidentemente no tenía ningún sentido. Aquel otro post sobre Sergio Sánchez no salió jamás, probablemente ya no saldrá nunca ni aunque su eterno retorno al Estu me ofrezca más (o menos) motivos. Montes poco a poco se nos fue instalando en ese extraño rincón de la memoria del que se empeña en emerger constantemente para recordarnos frases, dichos, apodos, esos mismos que ahora ya cita alegremente todo dios, quizá para demostrar así que si un día su presente fue sólo suyo hoy su recuerdo ya es de todos nosotros. Siempre Montes.

Anuncios

Publicado octubre 30, 2012 por zaid en medios, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: