TelePapa   Leave a comment

(publicado el 8 de noviembre de 2010)

 

Cuentan que Su Santidad (la Suya, no la mía), a Su llegada el pasado sábado a Santiago de Compostela, alertó sobre el clima de laicismo agresivo que se vive en nuestro país y que (según Él) recuerda peligrosamente al anticlericalismo de la España del 36 (quién le escribirá estas lindezas). Bien mirado, lo mismo va a tener razón. Yo por ejemplo acostumbro a vivir mi vida en una especie de laicismo (o ateísmo o agnosticismo o qué sé yo) absolutamente neutro pero que a veces, muy raras veces, se me pone levemente agresivo: por ejemplo cuando un domingo por la mañana me da por sintonizar la televisión presuntamente pública madrileña, esa que pago yo (y otros como yo) con mis impuestos, con la vana esperanza (nunca mejor dicho) de presenciar un Real Madrid-Lagun Aro GBC, para encontrarme efectivamente con un tipo vestido de blanco y rodeado de público pero que ya no parece tener mucha pinta de jugador de baloncesto a estas alturas de su vida.

Pues nada, que TeleEspe, antes Telemadrid, se nos convirtió durante este pasado fin de semana enTelePapa: consagró (nunca mejor dicho) toda su programación a cubrir en cuerpo y alma (sobre todo en alma) la visita papal, pedazo de exclusiva donde las haya, total sólo debía haber otros diez o quince canales que lo estuvieran dando pero a ellos tanto les daba, supongo que lo entenderán como una especie de servicio público, es decir, servicio a su público, el resto del público que se… (cuidado con esa agresividad) fastidie, bien empleado le estará por descreído, a ver si va usted a comparar un terrenal y mundano partido de ACB con el rezo del ángelus ante la Basílica de la Sagrada Familia, hasta ahí podíamos llegar. Claro que TelePapa tiene también un segundo canal, se llama LaOtra, al que algunas veces ha ido a parar el baloncesto en similares circunstancias pero ayer no, no vayamos a modificar esa programación de series insustanciales y dibujos desanimados del siglo pasado que domingo a domingo nos reporta (pongamos) un 0,00003 de share, no, sólo eso nos faltaba, dejemos a los del baloncesto ahí desesperados mirando a ver cuándo se acaba lo del Papa y así al menos nos aseguramos ese segmento de audiencia, a ver qué otro canal puede decir lo mismo…

Cuando el Santo Padre dio por finalizado el ángelus y se retiró a sus aposentos para (supongo) dar buena cuenta de su frugal almuerzo, Telemadrid decidió que aquello ya no procedía televisarlo (mal que les pese) y dio finalmente paso a su programación habitual: es decir, metió de un tirón la media hora de anuncios que tenía acumulada de toda la mañana y luego ya conectó por fin con el Madrid Arena: quedaban seis minutos para el final del tercer cuarto de un partido que estaba ya casi resuelto, sólo nos harían falta un par de minutos más para que ese casi se desvaneciera. Es decir, toda la sustancia del partido se nos había ido a tomar por… (¡esa agresividad!) se nos había ido al limbo por obra y gracia (sobre todo gracia) de una televisión que dice ser pública pero que se empeña concienzudamente en disimularlo. Y no está mal, sobre todo si tenemos en cuenta que el Papa en realidad estaba en Barcelona, a seiscientos kilómetros de distancia del área de influencia de dicha televisión; vamos que si llega a venir a Madrid no quiero ni pensarlo…

Anuncios

Publicado octubre 30, 2012 por zaid en ACB, medios, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: