cosas que hacer en Denver   Leave a comment

(publicado el 14 de diciembre de 2011)

 

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. O como habría dicho Gump si hubiera tenido entre sus múltiples ocupaciones la de baloncestista profesional, la NBA es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te puede tocar. Nos hemos pasado medio verano y casi todo el otoño especulando acerca del futuro que le habría de esperar a Rudy en Dallas, preguntándonos cómo verían Cuban, Carlisle, Nowitzki y demás familia su peculiar relación contractual con el Madrid, total para que ahora Dallas prefiera a un ex estrellóneternamente sobrevalorado a la par que venido a menos y a una criatura bipolar que es todo clase y espíritu pero al que el cerebro se le pone del revés en cuanto sale del parquet (es decir, a Vicente y a Delonte, respectivamente). Ellos sabrán, al fin y al cabo son los vigentes campeones así que el crédito bien ganado se lo tienen, pero es probable que entre una cosa y la otra a Rudy hayan acabado por hacerle un favor: aún no había empezado a marcharse a Dallas y ya le habían despachado a Denver (y regalado casi, dos tíos bien válidos a cambio de una mísera segunda ronda de draft), se suponía que iba a embarcarse hacia un destino incierto y ahora estará ya aterrizando en otro que no es que sea precisamente cierto pero que al menos para él pinta un poco mejor.

Más paradojas: Rudy se va a encontrar en Denver con alguien que entrenó hace más y menos veinte años justo a ese equipo que ahora deja; un tipo que no es ya que conozca perfectamente el baloncesto europeo sino que sabe además perfectamente lo que aquí representa una institución como el Real Madrid. George Karl ha tenido numerosos problemas de salud en estos últimos tiempos, de hecho creo que sigue teniéndolos pero afortunadamente su memoria y su inteligencia parecen seguir funcionándole como el primer día. Recordará Karl que un contrato con el Madrid (así pasado o presente como futuro) no suele ser cualquier cosa, recordará igualmente que el baloncesto europeo al más alto nivel tampoco acostumbra a ser precisamente cualquier cosa. Hace unos días (cuando aún se pensaba que iría a los Mavs) algún iluminado analista yanqui escribía, al hilo de los problemas de Rudy con el visado, que cuanto más retrasara éste su llegada a Dallas más se reduciría su pretemporada y por lo tanto más difícil lo tendría para entrar en la rotación. Vamos, como si se hubiera pasado el lockout entero regándose de martinis a la manera de Metta World Peace (es decir, El Jugador Antes Conocido Como Artest). Afortunadamente Karl sabe o debería saber que un par de meses de competición a este lado del Atlántico valen o deberían valer más que una esmirriada pretemporada a ese otro lado, aunque por allí unos cuantos no se hayan enterado todavía. No está mal para empezar. 

Cosas que hacer en Denver, se mediotitulaba aquella película. Cosas que hacer en Denver, unas cuantas se me ocurren así al pronto: por ejemplo pasar frío, casi tanto como su amigo Ricky allá arriba en Minneapolis. O por ejemplo acostumbrarse a perder partidos, más de los que perdía en Portland, más de los que hubiera perdido en Dallas, bastantes más que los que perdía hace años en Badalona o hace días en Madrid. O por ejemplo asociarse para el juego exterior con un ex Tar Heel pasado por Kaunas, léase Ty Lawson, y con un ex compañero que ha sentado cátedra durante muchos años pero que ahora ya camina en suave tránsito hacia su jubilación, léase Andre Miller. O por ejemplo pelearse el puesto con Afflalo, que es más tres que él pero que no es en absoluto más jugador que él, en mi (humilde, discutible, acaso equivocada) opinión. O por ejemplo entablar relación con il Gallo Danilo, ese con el que aún andaba enfrentándose por estos y otros pagos hace apenas cuatro días. O por ejemplo alucinar contándole los tatuajes al pájaro loco Andersen, o por ejemplo practicar idiomas varios con el juego interior probablemente más internacional de la Liga, Mozgov, Koufos y como no, ese incombustible Nené Hilario, acaso a día de hoy la principal estrella del equipo lo cual nos da idea de lo barato que anda el puesto de estrella en ese equipo. En resumidas cuentas, que no diré que así se las ponían a Fernando VII (o a Felipe II) porque se lo va a tener que currar pero bien el amigo Rudy, sólo faltaría; pero que si aún sueña un poquito siquiera con hacer carrera en aquella Liga no creo que en ningún caso se le hubiera podido presentar una oportunidad mejor. Luego ya la motivación, el que aún prefiera quedarse por allá o sólo quiera venirse perdiendo el culo para acá, eso ya sólo dependerá de él.

Anuncios

Publicado noviembre 4, 2012 por zaid en NBA, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: