efecto Dragic   Leave a comment

(publicado el 21 de noviembre de 2011)

 

En el asunto éste de los presuntos fichajes de jugadores NBA (en suspensión temporal de sus funciones) por equipos ACB conviene empezar a separar el grano de la paja. De pajas vamos sobrados en estos últimos tiempos, que si hemos de hacer caso a algún medio de comunicación no habrá de quedar estrella enebeáalguna sobre la faz de la tierra que no esté pensándose seriamente enrolarse en la Endesa League. A este paso cualquier día de estos nos contarán que LeBron interesa al Obradoiro, Kobe al Manresa y Durant al UB La Palma la Isla Bonita, a ver por qué no vamos a meter también en el juego a la LEB Oro, ya puestos. Dejemos pues las pajas al margen y quedémonos con los granos, a saber: grano uno, llega a Valencia elefecto Splitter, que (aún siendo pan para hoy y hambre para mañana) me resulta enteramente saludable desde todo punto de vista; y grano dos, llega a Vitoria el efecto Dragic que ahí ya tengo yo mis dudas (lógicamente, no iba a tener yo las dudas de otro), no vaya a ser que se le acabe contraponiendo elcontraefecto Dusko y acabe siendo peor el remedio que la enfermedad.

A ver que me explique: mi primer recuerdo consistente de Goran Dragic data de septiembre de 2007, cuando tuve ocasión de verle in situ durante la segunda fase de aquel Eurobasket. Resultaba simplemente fascinante contemplar las evoluciones de aquel base esloveno enmascarado que atacaba la canasta como los propios ángeles (ello suponiendo que los ángeles hayan atacado algo alguna vez). Nos contaron por aquel entonces que sus derechos pertenecían al Baskonia si bien yo jamás recuerdo haberle visto en partido oficial alguno con esa camiseta (que yo no lo recuerde no quiere decir que no sucediera, que no anda ya mi memoria para semejantes excesos) sino más bien con la del Murcia, en calidad de cedido como suele decirse. Pocos días después se quitó la máscara, pocos meses después se marchó a hacer las américas, se instaló en la soleada Arizona a la vera de Steve Nash a ver si se le pegaba algo… Se le pegó poco. Se le pegó la inmensa habilidad de Nash para buscarse la vida de cara al aro (es decir, se le pegó hacer aún mejor lo que ya hacía bien) pero no se le pegó la innata capacidad del canadiense para leer el juego, implicar a todo dios o repartir asistencias a tutiplén, será que ese día no debió ir a clase la criatura. Hasta el punto de que en Phoenix acabaron finalmente dejándolo por imposible, agradeciéndole los servicios prestados y poniéndole un lazo en dirección a Houston, donde aún habría de estar a día de hoy si no fuera por lo que es. Así las cosas la selección eslovena nos fue devolviendo año tras año a un Goran Dragic que cada verano resultaba ser un poco más creído y egocéntrico si cabe que el verano anterior, hasta alcanzar casi niveles insospechados durante este pasado septiembre en Lituania…

O a lo peor será que le veo con malos ojos, no digo yo que no: incomparable penetrador (qué mal suena esto), dudoso tirador, escaso pasador, nulo director de juego. Mucho más dos que uno incluso para los estándares NBA (menos exigentes a ese respecto), no digamos ya para los de la ACB. Vamos que estando como están Prigioni y Heurtel (cada día me gusta más este chico) no le pondría yo de base ni harto de txakolí, tampoco es que de escoltas vayan muy escasos (Oleson, Ribas, hasta un dosymedio como SanEme si ello fuera menester) pero quiero pensar que llega precisamente para desempeñar esa función, tanto más tras la avería de Reggie Williams. Descerrajará las más sólidas defensas y encontrará pasillos insospechados hacia el aro, de eso no me cabe la menor duda, lo que ya no tengo tan claro es que por el camino no acabe sacando de quicio a su entrenador. Qué le vamos a hacer, me cuesta mucho trabajo imaginarme a un tipo como Dragic a las órdenes de un tipo como Ivanovic pero tampoco me hagan mucho caso, hace un par de años expresé las mismas dudas con Rakocevic y luego la cosa les funcionó razonablemente bien. Veremos qué nos depara el destino…

[Acotación al margen: en una web especializada con ligera tendencia al sensacionalismo (Tubasket, para entendernos) se hablaba en estos días pasados de la traición de Splitter hacia el Caja Laboral. Traición, nada menos, a ver para qué nos vamos a andar con medias tintas, ahora metemos cizaña y luego ya nos echaremos las manos a la cabeza si va Splitter con la camiseta del Valencia a jugar a Vitoria (cosa improbable, porque ya han ido) y se encuentra un recibimiento hostil. A ver, que puede que se me haya escapado algo (no sería nada extraño, últimamente se me escapan bastantes cosas), no sé en qué condiciones se habrá dado esa supuesta oferta del Baskonia a Tiago pero vamos, que me cuesta mucho trabajo pensar que el susodicho se hubiera decantado por Valencia (o que se anduviera pensando lo de Málaga) a poco que hubiera tenido una propuesta vitoriana de ese mismo nivel (repito, de ese mismo nivel). No sé, yo creo que al Baskonia le habría venido mucho mejor un Splitter que un Dragic (sin entrar en consideraciones personales, sólo atendiendo a la actual configuración de su plantilla), como creo que si yo fuera Querejeta me tiraría en plancha a por Scola, que éste sí dejó bien claro que en Europa no jugaría para ningún otro equipo que no fuera el Caja Laboral. Eso sí, con una oferta en firme, sólida y consistente, no vaya a ser que al final el bueno del Luifa acabe marchándose a China y alguna web ultramontana acabe llamándole lo que no es…]

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Publicado noviembre 4, 2012 por zaid en ACB, NBA, preHistoria

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