Hawaii 15.0   Leave a comment

(publicado el 28 de noviembre de 2011)

 

De entre todos los torneos clásicos con que se inicia cada noviembre la temporada en el baloncesto universitario probablemente el de más solera, raigambre y tronío sea el denominado Maui Invitational, que en su retransmisión televisiva (internáutica, en mi caso) consiste básicamente en ofrecernos una interminable sucesión de paradisíacas playas hawaianas rodeadas de palmeras, esculturales cuerpos tostándose al sol, seres humanos cabalgando sobre las olas con inusitada habilidad y gráciles veleros surcando las aguas del Pacífico, todo ello con la única finalidad de recordarnos al común de los mortales lo pringaos que somos por vivir encerrados en colmenas y tener que levantarnos cada mañana antes de las siete para ir a trabajar (y sí, ya lo sé, cuántos lo quisieran). Eso sí, de vez en cuando se toman la precaución de interrumpir el chorreo de postales con escenas de baloncesto, siquiera sea para no agobiar…

 

Al susodicho Archipiélago de las Hawaii arribaron hace días universidades del prestigio de Kansas, Georgetown, UCLA, Tennessee, Memphis o Michigan, todas las cuales se hubieron de volver con el rabo entre las piernas como no podía ser de otra manera porque a Hawaii llegó también Duke, vaya por dios. Llegó Duke con la aureola de no haber perdido jamás en Maui, cuatro títulos en otras tantas participaciones con un balance de 12-0 en el casillero de victorias-derrotas. Salió Duke de Hawaii pocos días después con la aureola intacta, el quinto título en su zurrón y ese balance de victorias derrotas elevado a 15-0. Salió además como el equipo de moda en este comienzo de temporada gracias a este título, a la eclosión de un freshman del que enseguida hablaremos y a la resaca que aún colea del récord alcanzado por Coach K (y ya glosado convenientemente en este blog, ahí un poco más abajo), razones todas ellas que me habrán de servir de pretexto para darles aún la brasa durante unos pocos párrafos más.

Tiene Duke un juego exterior que quita er sentío, como si dijéramos. A saber: el recién llegado Austin Rivers, hijo como ya sabrán de esa leyenda (así de los parquets como de los banquillos) que lleva por nombre Glenn Doc Rivers; Seth Curry, hijo de aquel inolvidable Del Muñequita Linda Curry y por lo tanto hermano menor de la estrella de los Warriors (y particular debilidad mía desde sus tiempos de Davidson) Stephen Curry; y finalmente Andre Dawkins, hijo de su padre y de su madre que no parece que tengan pasado baloncestístico alguno (curiosamente hubo ya otro Dawkins -Johnny- que fue base de Duke y luego de los Sixers, y que hoy ejerce de entrenador en Stanford tras haber estado durante varios años de asistente a la vera de Krzyzewski, pero no me consta que entre uno y otro Dawkins haya ninguna relación de parentesco).

Austin Rivers podría ser la excepción que confirme la regla. Muchos hijos de jugadores medianos acaban siendo estrellas, aún más hijos de estrellas (acaso abrumados por el peso de la herencia que cargan sobre sus hombros) acaban siendo jugadores medianos. Pero hete aquí que Doc Rivers fue una estrella (si usted es insultantemente joven le conocerá como entrenador pero puedo asegurarle que también lo fue de jugador) y sin embargo su hijo Austin tiene todas las papeletas para alcanzarle o superarle incluso. Créanme que es una verdadera delicia ver jugar a este chaval que para la edad que tiene muestra ya un repertorio de fundamentos fuera de lo común, y con una madurez sobre la cancha que cuántos la quisieran aún con unos pocos años más. Muy probablemente el mejor novato que haya llegado este año a la Liga, aunque algunos (yo no, por ahora) aún sitúen por encima a Anthony Davis de Kentucky.

De Seth Curry pensaba yo el pasado año que estaba a varios kilómetros de distancia de su hermano. Craso error. Evidentemente no tienes la misma cuota de responsabilidad si estás en Duke que si estás en Davidson, si eres una pieza más del equipo que si el equipo gira a tu alrededor. Pero esta temporada la marcha de Nolan Smith y Kyrie Irving le ha allanado el camino y el resultado es un Seth Curry que manda, dirige y (cómo no) tira, tira con una eficacia portentosa, tira que da gloria verle. Como también da gloria ver como las enchufa su colega Dawkins, presunto tres en el quinteto titular aunque no lo sea en absoluto. Si a todo esto añadimos que del banquillo emergen el jugoncete sophomore Tyler Thornton (cuyo triple imposible pegado a la banda y casi de espaldas, sobre la bocina de la posesión y casi del partido, fue el que les acabó de dar el título en Maui ante Kansas) y el interesante freshman Quinn Cook, pues a ver quién da más, a ver si me encuentran por esta parte de fuera equipo alguno que se les resista.

Ya, y… ¿Por dentro? Pues Plumlee, Plumlee y más Plumlee. Dado que los ciclos suelen ser de cuatro años, es de suponer que no se habrán dado muchos otros casos de tres hermanos jugando juntos en un mismo equipo de una misma universidad (me pareció escuchar durante una retransmisión que para encontrar un precedente había que remontarse a los años cincuenta, aunque dado mi precario nivel de inglés es muy probable que me esté columpiando). El mejor de los tres es sin duda Mason Plumlee; a ver, que tampoco es que sea para tirar cohetes (en mi opinión) pero tiene clase y sabe moverse tanto mejor cuanto más cerca del aro. El segundo en discordia (aunque un año mayor), Miles Plumlee, tiene menos baloncesto pero máscuajo, llamémoslo así (o más raza, si así lo prefieren), razón por la cual tiende a ser el más apreciado por losCameron Crazies y demás familia que acostumbra a darse cita en el fascinante Cameron Indoor. Y finalmente el tercero, Marshall Plumlee (sí, se ve que a los padres sólo se les ocurrían nombres que empezaran por M), recién llegado al campus y que permanece casi inédito hasta la fecha, supongo que aún estará tierno para empresas de este calibre, tiempo tendrá por delante para madurar. Así las cosas, la verdadera joya de este juego interior (es un decir) en realidad no se apellida Plumlee sino Kelly, Ryan Kelly, prototípico cuatro abierto que en estas pasadas temporadas emergía desde el banquillo para dar descanso a Singler o a losPlumlees, metiendo algún que otro triple y volviendo luego raudo y veloz a su sitio natural. Pareció que este año iba a ser igual pero tardó apenas un par de partidos en demostrar su mejora (y comerle a Miles el puesto de titular, de paso): ahora le vemos fajarse en las zonas, pelear muy dignamente por los rebotes y hasta poner algún que otro tapón, sin que ello vaya en detrimento de su mayor virtud, es decir, escaquearse sutilmente hacia fuera tras el bloqueo (eso que ahora llamamos pick and pop) para clavártela de tres a la menor oportunidad. Salió de Maui como MVP del Torneo, lo cual es decir mucho teniendo lo que tiene a su alrededor. Sume usted su amenaza a la de los exteriores antes mencionados y el resultado es que estos Blue Devils podrán ser manifiestamente mejorables por dentro (como casi todos los equipos de esta Liga) pero su inmensa batería de francotiradores les hace casi insoportables por fuera.

Y cómo no, Mike Krzyzewski y su corte de ex bases convenientemente reconvertidos en asistentes, Capel (de vuelta desde Oklahoma), Collins, Wojo (no me pidan que escriba su apellido completo)… No tendrán ya a Singler, Irving o Nolan Smith pero ello no quita para que estos Blue Devils sean también un pedazo de equipo, un tanto desequilibrado quizá (como tantos otros) pero pedazo de equipo al fin y al cabo. Y además, con sus eternos rivales de North Carolina felizmente encaramados en el número 1 de la nación, no quiero ni imaginar qué dos extraordinarios derbis nos habrán de deparar allá por febrero o marzo…

Anuncios

Publicado noviembre 4, 2012 por zaid en NCAA, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: