rosa caja   Leave a comment

(publicado el 8 de octubre de 2011)

 

Tenemos más o menos claro que el Madrid es blanco, que el Barça es blaugrana, que el Baskonia es también azulgrana aunque no siempre haya podido desmostrarlo, que el Unicaja es verde, el Estu azul, la Penya verdinegra, el Bilbao Basket negro, el Valencia Basket naranja, el Fuenla también naranja (aunque haya algún sector que reivindique su vuelta al azul), el Granca amarillo, el CAI y el Manresa rojos, el Valladolid morado, el Cajasol… ¿de qué color es el Cajasol? O mejor dicho: ¿de qué color no es el Cajasol? Yo no recuerdo otro caso igual, a estas alturas habrá agotado ya toda la gama del espectro cromático, si hubiera un apartado en el Guinness ese para el equipo que haya cambiado más veces de uniforme no les quepa la menor duda de que el Club Baloncesto Sevilla ostentaría de largo el récord mundial, sin discusión posible. Cuando aún era Caja San Fernando le conocimos de blanco, de rojo, de grana, de verde oscuro, de verde claro, de gris, de negro, de amarillo creo que no o tal vez sí y ya lo haya olvidado… Hace un par de años se nos volvió azul cual pitufo y algunos ingenuos pensamos que ya estaba bien, que ahora ya sí, que ésta ya sería la definitiva. Parecemos nuevos, como si no supiéramos que esa palabra es una de las más prostituidas de nuestro idioma, mismamente en mi trabajo las cosas definitivas acostumbran a durar un mes, a lo sumo dos. Al Cajasol le duró un par de años (que no está mal, vistos los antecedentes), justo hasta que este verano se cambió de nombre, se puso de apellido Banca Cívica (manda huevos) y decidió que semejante catarsis de cinismo, digo de civismo, bien merecía un nuevo cambio de imagen. A ver, espejito mágico, ¿habrá en todo lo largo y ancho de este reino un color que no nos hayamos puesto todavía? Y dicho y hecho, y como por arte de magia el Cajasol Banca etcétera de la noche a la mañana se nos convirtió en… ¡¡¡rosa!!!.

Un color injustamente desprestigiado el rosa, asociado desde tiempo inmemorial a géneros, edades y condiciones humanas muy concretas, hasta el punto de que muchos de entre aquellos que lo utilizan luego se avergüenzan de él, véase la muestra: a los rectores de tan insigne (y cívica) entidad deportivo/bancaria les ha faltado el tiempo para explicarnos que no, que no es rosa, que es que ustedes no se han fijado bien, si se fijan bien verán que es magenta, MA-GEN-TA, con dos cojones. Pues vale, magenta, y entonces habrá que concluir que lo que vestían ustedes hasta hace apenas unos meses tampoco era azul sino cyan por esa misma regla de tres. Banca cívica no sé si serán pero banca chorra lo son un rato, al parecer.

Porque supongo o quiero suponer que todos estos cambios de look no obedecen tanto al criterio estético del club como al criterio comercial de la entidad crediticia que les patrocina y hasta les posee, y en ese sentido digo yo que los clientes del susodicho ente cívico deben de alucinar en colores (nunca mejor dicho) cada vez que vayan a depositar o a sacar sus ahorros, que esta no es mi caja que me la han cambiado repetirán una y otra vez. Lo dicho para los equipos valdría también para los bancos: tenemos más o menos claro que el Santander es rojo, que ING es naranja, que Barclays es azul, que Bankia, BBK y por supuesto Unicaja son verdes, que… Me supongo yo que los responsables de marketing de la entidad sevillana tendrán muy claros los conceptos de imagen de marca, identidad corporativa y demás zarandajas, quién soy yo para cuestionarlo… pero a este paso a sus clientes van a acabar volviéndoles esquizofrénicos. Y a sus aficionados ya no digamos, aquello tan manido de la fidelidad a unos colores carece aquí por completo de sentido, anda que es plaza fácil Sevilla en lo tocante a baloncesto como para andarnos además con semejantes civipolleces.

Será que entre las entidades financieras se lleva el rosa y sus derivados, pensarán que les suaviza, que les da un toque de ternura (de civismo, incluso), que les aleja de esa imagen mezquina que tienen entre la ciudadanía vaya usted a saber por qué. Véase sin ir más lejos el caso del Baskonia, que este año estrena también un uniforme rosa como segunda equipación: pensé yo que la cosa obedecería a criterios meramente estéticos, si al fin y al cabo el Alavés paseó hace algunos años un traje rosa por toda Europa a ver por qué ahora no iba a poder hacer lo propio su vecino baloncestero. Pues no, la cosa es más sencilla que todo eso, la cosa obedece a los expresos deseos de la Caja Laboral, si bien en este caso habremos de reconocer que no es que la entidad se haya vuelto rosa para la ocasión porque le haya sobrevenido un ataque de civismo sino que lleva ya años siéndolo. Y por supuesto que ellos tampoco reconocerán jamás ser rosa sino fucsia, faltaría más, hasta ahí podíamos llegar. Llámese magenta, llámese fucsia, llámese como se quiera pero es evidente que el rosa en sus diferentes modalidades está de moda entre la banca, si tiene usted la intención de comprarse una caja de ahorros (yo también andaba con esa idea pero con lo que llevo en el monedero me parece que no me va a dar) no lo dude ni un momento, el rosa palo (¿?), el rosa chicle y el rosa fresa aún están libres (que yo sepa), ponga un rosa caja en su vida y luego ya puestos esponsorice también un equipo de baloncesto, si ha de vestir de rosa como si viste de arcoiris, tanto da. Que están las cosas como para hacer ascos, que alguno que otro queda por ahí todavía sin patrocinar.

Anuncios

Publicado noviembre 4, 2012 por zaid en ACB, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: