un hombre feliz   Leave a comment

(publicado el 3 de febrero de 2012)

A lo mejor sólo necesitaba que le aflojaran las amarras. Ni siquiera que se las soltaran, con que le dejaran un poco suelto ya era más que suficiente. Eran demasiados años de atarle corto, McMillan primero, Messina después (qué es lo que haces tú aquí, una gaviota en EL Madrid, cantábamos entonces), un lustro entero de represión, de depresión. Demasiados años de no entender que si a un pájaro le cortas las alas no vuela, que si a un potro salvaje no le dejas galopar luego ya tampoco sabrá cómo trotar. Puedes domesticarlo, faltaría más, pero poniendo siempre mucho cuidado en que no se te vaya la mano. Puedes reprimir drásticamente su creatividad o puedes canalizarla, reconducirla, aprovecharla. Puedes castigarlo en cuanto haga algo mal o puedes dejarlo estar, sabiendo como sabes que es muy probable que las tres siguientes te las haga bien. Puedes darle banquillo como castigo o como descanso, según. Puedes hacerle aborrecer el baloncesto o puedes en cambio proporcionarle el caldo de cultivo para hacer que siga amándolo, acaso más que a casi cualquier otra cosa en este mundo. Pablo Laso podrá ser lo que sea, podrá tener mil y un defectos, podrá ganar títulos o podrá quedarse en blanco (nunca mejor dicho) pero lo que ya jamás le podrá quitar nadie es el mérito de haber recuperado para la causa a Sergio Rodríguez. Hoy Sergio vuelve a parecer un hombre feliz sobre una cancha de baloncesto, y eso se lo debe sobre todo a sí mismo pero también a que por una vez y sin que sirva de precedente se cruzó en su camino un entrenador que creyó en él, que supo ver sus virtudes más allá de sus defectos, que decidió que aún siendo mucho lo que le podía quitar era infinitamente más lo que le podía dar. Sergio evidentemente nunca será ya el mejor defensor del mundo, Sergio evidentemente seguirá asumiendo riesgos (benditos riesgos) a menudo innecesarios, Sergio es así, o lo tomas o lo dejas. Otros lo dejaron (o al menos intentaron darle la vuelta), Laso lo tomó, lo tomó tal cual es. Y todos aquellos que hace ya ocho años nos enamoramos de su juego, todos aquellos que hasta llegamos a temer haberlo perdido para siempre, todos nosotros ahora ya nunca terminaremos de agradecérselo.

Anuncios

Publicado noviembre 4, 2012 por zaid en ACB, preHistoria

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: