dos más dos   Leave a comment

(publicado el 6 de septiembre de 2012)
En matemáticas dos más dos normalmente suelen ser cuatro, no pretendo epatarles con mi sabiduría porque seguro que muchos de ustedes ya lo sospechaban. En el deporte, en cambio, dos más dos raras veces suman cuatro, hemos conocido demasiadas ocasiones en las que sumaban tres o uno y medio o cero incluso. Claro está, también puede suceder al revés, que dos más dos sean seis o incluso que uno más uno sean siete, quién nos lo iba a decir (esto creo que lo cantaba alguien). Lo saben bien (o deberían saberlo) en Los Ángeles, allá por el verano de 2003 intentaron sumar dos más dos, Kobe & Shaq + Payton & Malone, se engañaron durante unos meses pero al final la suma acabó en resta ante aquellos Pistons de Larry Brown que a duras penas conseguían sumar uno más uno. La historia nos contará muchos casos más, infinidad de adiciones de galácticos que se fueron al carajo, relucientes cestos que acabaron desfondándose ante otros con menos mimbres pero que la postre resultaron ser más sólidos, está bien, basta ya de metáforas, creo que la idea ha quedado ya suficientemente clara.
Me dirán que también puede suceder al revés y es bien cierto, los Celtics sumaron Pierce + Allen + Garnett y les salió bien una vez (y a punto estuvo de salirles bien más veces, y si al final no ocurrió fue por una mera cuestión de edad), los Heat sumaron Wade + James + Bosh y la primera vez les salió como el culo pero a la segunda fue la vencida (nunca mejor dicho), examen de conciencia de LeBron mediante. Es decir, estas concentraciones de talento pueden funcionar, de hecho lo normal sería que funcionaran a pedir de boca muchas más veces… pero nada ni nadie garantiza que funcionen; o quizá es que he visto demasiadas veces a espectaculares constelaciones de egos desmedidos cayéndose con todo el equipo ante equipos simplemente equilibrados y compensados (pero equipos al fin y al cabo) como para que ahora me hagan cambiar de opinión. Lo dicho, dos más dos pueden ser cuatro… o no. No necesariamente.
Acaso ya hayan deducido con su natural perspicacia que vuelvo a hablar de Lakers, que como aquel dos más dos de la 2003/2004 nunca sumó cuatro se ve que ahora han decidido repetir la operación, a ver si nueve años después les cuadran las cuentas: Kobe & Pau (es decir dos) + Nash & Howard (es decir otros dos), total… Veremos. Me encantaría que sumaran cuatro o incluso más que cuatro, no seré yo quien les diga que no pueda ser así, al fin y al cabo Pau es la generosidad y mentalidad de equipo personificada, al fin y al cabo Nash es muy grande (y ha sido el más grande) repartiendo juego, al fin y al cabo ni siquiera el ego de Kobe es ya el que era, al fin y al cabo Howard… (pausa valorativa, ya que no se me ocurre nada en términos de baloncesto colectivo; a ver si más adelante…) Puede salir bien, no digo yo que no…
Pero eso no significa que (como muchos optimistas patológicos ya dan por hecho) necesariamente vaya a salir bien. Nash es fantástico, le llevaré como debilidad en mi corazón por los siglos de los siglos pero ello no me impide reconocer que anda ya el hombre a estas alturas para sopitas y buen vino que decía mi madre (vaya usted a saber por qué). Kobe tampoco es ya que el era (pero procuren que él no lo sepa, no vaya a ser que se ofenda). Y Howard pues qué quieren que les diga, mucho supermán y mucha aparatosidad y muchos mates y mucho ruido y pocas nueces, en mi opinión. Que sí, que tapona e intimida y que meterlas las mete por puro físico, faltaría más, pero que la cosa de los fundamentos se la dejó en el insti y luego ya no ha considerado necesario volver a clase a ver si aprendía alguna más, que con sus musculitos y su ego se ve que tiene ya más que suficiente. No, no es santo de mi devoción (lo mismo ya se me había notado), me parece un desperdicio de jugador que en demasiadas ocasiones gasta más energías en los despachos y las intrigas de pasillos que en la cancha. No llegaré yo al extremo de algunos (haberlos haylos) que le consideran el segundo mejor pívot de la NBA tras Bynum (precisamente tras Bynum) o incluso el tercero mejor tras Bynum y Marc Gasol, no me atrevería yo a tanto, para mí sí es a día de hoy el mejor cinco de la Liga… lo cual no me impide considerar que ello se lo debe casi exclusivamente a su físico, y que bien podría ser muchísimo mejor a poco que se hubiera aplicado un poco más.
Y por si ello fuera poco está Pau, es decir, Pau + Howard, que a ver por qué demonios va a funcionar mejor que Pau + Bynum. Escribía yo hace unos meses (con el atrevimiento que sólo da la ignorancia) que en mi opinión el problema de Pau (entre otros) era que llegó a la Liga siendo un cuatro al que las evidentes necesidades de los Grizzlies (y algún capricho puntual de sus entrenadores, también) acabaron reconvirtiendo en cinco. Poco a poco Pau se nos fue quedando en cinco y dejando de ser cuatro, y en éstas llegó a Lakers y pareció que volvería a ser cuatro pero las constantes lesiones de Andrew Bynum le obligaron a seguir fajándose una y otra vez (con mejor o peor fortuna) en el centro de la zona (…) Pau, que no es precisamente un fajador ni lo ha sido ni lo será nunca, se siente más a gusto atacando el aro de espaldas que de frente, tanto mejor cuanto más cerca esté… lo cual es un problema cuando eres nominalmente un cuatro y tienes a tu lado a un cinco de manual (un muy buen cinco, además) llamado Andrew Bynum. Fin de la autocita. Y dicho lo cual, si no quieres caldo pues toma, dos tazas. Si tu problema es que Bynum (por decirlo así) te roba el espacio pues te quitamos a Bynum, ya está, problema resuelto… y a cambio te ponemos a Howard, que es más (y mejor) de lo mismo. Bonita manera de resolver un problema, generando otro todavía mayor; o al menos igual.
Y para acabar de arreglarlo resulta que me falla el sumatorio en sí mismo, el signo + propiamente dicho, el principal responsable de que esos dos y esos otros dos finalmente sumen cuatro (o más si cabe). O sea, Mike Brown, seguro que se lo imaginaban porque no es la primera vez que se lo digo. Esto es como aquello que le decían a aquel neófito cuando tomó el mando de un grande de la ACB, mucho Ferrari para tan poco piloto (que algún que otro título lleva ya ganado el susodicho piloto, dicho sea de paso). Además de esas cuatro piezas básicas Mike Brown va a tener también a su disposición a unos pocos accesorios de relumbrón, pongamos al veterano Jamison o pongamos (cómo no) a esa sempiterna caja de bombasdisfrazada de jugador de baloncesto llamada MWP (es que si pongo el nombre completo me da la risa).Demasiado arroz para tan poco pollo, que solía decir mi madre en estos casos (vaya usted a saber por qué). A cierto antecesor suyo (de Brown, no de mi madre) que se infló a ganar títulos algunos le negaron siempre el pan y la sal con el socorrido argumento de que con esos jugadores, ya podrá, como si entrenar estrellas fuese necesariamente más fácil que entrenar a jugadores del montón. Pues si tan fácil fuera no duden que estos Lakers 2012/2013 los podría entrenar igualmente Mike Brown, Chiquito de la Calzada o el que suscribe (incluso). Pero ese no suele ser el caso, me temo. Dentro de unos meses hablamos pero a día de hoy aún no me sale quitarme el escepticismo, qué le vamos a hacer.
Y ya puestos me gustaría terminar con otra cita, esta vez no mía (afortunadamente) sino de un GRANDE con mayúsculas, acaso uno de los más grandes técnicos que haya conocido nuestro deporte a lo largo de su historia, ese Aza Nikolic considerado unánimemente el padre del baloncesto yugoslavo por Maljkovic, Obradovic y tantos otros padres de ese mismo baloncesto. Decía Nikolic (extraigo la cita de esos impagables Sueños Robados de Juanan Hinojo) que la selección de un equipo competitivo representa, ante todo, un asunto creativo, por el simple motivo de que la eficacia de un grupo no representa nunca una simple suma de la eficacia de sus miembros. En la interacción recíproca sucede la potenciación o el debilitamiento de las capacidades individuales de los jugadores. Es decir, para Nikolic tampoco el todo era necesariamente igual a la suma de las partes, tampoco dos más dos sumaban necesariamente cuatro. Falta hará que lo sepan también en Los Ángeles, falta hará que pongan allí los medios que sean menester para que al final les acabe cuadrando (más o menos) la ecuación.
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Publicado noviembre 5, 2012 por zaid en NBA, preHistoria, varios

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