mi (a)versión   1 comment

(publicado el 8 de agosto de 2012)

 

He necesitado dejar pasar unas cuantas horas, casi un par de días para poner finalmente por escrito mi versión (mi aversión más bien, si me permiten el juego de palabras) de los hechos acaecidos el pasado lunes en el Basketball Arena (o como se llame el pabellón ése de quita y pon) londinense. He dejado pasar el tiempo por pura higiene mental, por pura y simple prudencia, porque si hubiera dado rienda suelta a mis sentimientos y mis sensaciones esa misma noche o incluso ayer por la mañana habría soltado tal catarata de improperios y barbaridades que este artículo habría resultado (además de infumable) claramente querellable. Que es bien sabido que ciertas susceptibilidades no están como para ser heridas en estos días, que si tras el partido de Rusia (en el que no hubo nada que reprochar a nadie en lo referente a actitud y entrega) el Presidente de la Federación se refirió en términos de cucarachas y de lechones (refrán que dejó a medias para no tener que escribir cabrones) a aquellos que por un momento osaron dejar de lamerle el culo, pues no quiero ni pensar qué habría dicho la noche de marras en el muy improbable supuesto de que pasara por aquí. Así que lo haré hoy, lo pondré finalmente hoy por escrito aunque no tenga ya ningún sentido hablar de lo que pasó el lunes cuando quedan apenas unas horas para que pase lo que tenga que pasar el miércoles. Pero soy así, no me saldrán ya improperios ni barbaridades (espero) pero hay algunas cosas que no me las quiero quedar dentro, siquiera sea por motivos de salud.

Si me permiten que siga jugando con el lenguaje, les diré que no creo que nuestra selección jugara premeditadamente a perder pero sí creo que jugó a no ganar. Que parece lo mismo (y de hecho lo es) pero también es distinto, al menos en la forma de plantearlo aunque luego el resultado acabe dando exactamente igual. No creo que hubiera un plan preconcebido, no creo que fuera una decisión consciente en base a unas instrucciones minuciosamente calculadas, sí creo que que fue una improvisación sobre la marcha, un pues bueno, pues ya que estos se empeñan en ganar para qué vamos a molestarnos nosotros en llevarles la contraria con lo agustito que estamos con nuestra derrota. Aquello había nacido como un partido de baja intensidad, más bien parecía un bolo veraniego de la ruta eñe o si lo prefieren uno de esos encuentros de temporada regular NBA en que los equipos se tiran tres cuartos y medio jugando al trantrán, intercambiando canastas y cubriendo mínimamente el expediente tras haber jugado probablemente otro partido igual en la noche anterior. Pero incluso en esa clase de choques llega un momento (más/menos hacia la mitad del último cuarto) en que los equipos dan otra vuelta de tuerca, dejan de hacer que defienden para ponerse de verdad a defender, dejan de lado la rutina y por fin le ponen verdadera intensidad porque toca ganar como tantas otras noches y ha llegado ya por fin el momento de hacerlo… Así, exactamente así lo hizo Brasil, tres cuartos y pico de trantrán dada la escasa trascendencia del choque y ahora ya por fin nos ponemos las pilas; así, exactamente así NO lo hizo España. España vio que Brasil apretaba y pensó anda mira, qué curioso, pero qué les pasa a éstos, si al final va a resultar que van a por el partido, pues vale, pues allá ellos pero eso sí, nosotros tan campantes, si ellos quieren ganar para qué les vamos a quitar la idea con lo bien que nos viene perder. Y dicho y hecho, y ni una sola falta aunque nos interese parar el tiempo, ni una sola defensa intensa no vaya a ser que recuperemos el balón, ni una sola posesión rápida no vaya a ser que se nos suba la adrenalina, ni una sola jugada con sentido. Por eso les decía yo al principio, no salimos a perder sino quejugamos a no ganar, mucho mejor que yo lo explica en este artículo el periodista argentino de ESPN Bruno Altieri, alguien cuya lectura es muy recomendable siempre pero aún mucho más en este caso porque a él no le puede la pasión como a mí. No, lo nuestro no fue por acción sino por omisión, lo cual no es un consuelo sino más bien todo lo contrario, la omisión puede ser peor que la acción del mismo modo que decir la verdad a medias puede ser peor que mentir. Lo nuestro fue, en resumidas cuentas, una gigantesca tocada de huevos.

Todo lo cual me lleva de vuelta al partido de esta tarde, el cual me provoca una sensación ambivalente que jamás había sentido hasta ahora. Quiero que gane nuestra selección, cómo no voy a quererlo, pero sé que aunque gane ya no podré sentir lo mismo que tantas otras veces. Quiero que gane y si lo hace disfrutaré de su victoria pero sé que al mismo tiempo me sentiré estafado, porque será la prueba irrefutable de que juegan cuando quieren y dejan de jugar cuando les apetece. Seguiré siendo de este equipo pero ya nada será igual, ya nunca podré sentir lo mismo por esta generación que me hizo llorar (y no en sentido figurado ni metafórico sino lo que se dice llorar, llorar a chorros, con lagrimones como piedras) en la mañana del 3 de septiembre de 2006, que me hizo casi levitar en la mañana del 24 de agosto de 2008, que volvió a hacerme inmensamente feliz (tras habérmelas hecho pasar putas previamente, todo hay que decirlo) un par de noches de mediados de septiembre en 2009 y 2011. Sólo yo sé cuánto me revienta que este equipo, la mejor selección de baloncesto que hayamos tenido y vayamos a tener jamás, esté hoy en el ojo del huracán señalada por el dedo del mundo entero, el planeta en pleno esperando y deseando que perdamos como justo castigo a nuestra falta de honorabilidad. Y cuánto me revienta, aún más si cabe, la hipocresía de una gran mayoría de mis compatriotas, todos esos que rajaron hasta la náusea de los franceses hace apenas un año y que hoy en cambio justifican esto (que es exactamente lo mismo que aquello) en base a que en la alta competición según ellos ya no tendrían cabida la deportividad, la ética y el fair play, principios todos ellos trasnochados y obsoletos a su parecer. Me revienta nuestra hipocresía y no me consuela en absoluto la de los franceses, esos mismos que también hoy nos critican lo que hace un año defendieron, allá ellos, mal de muchos consuelo de tontos, a mí me importa lo mío y no lo de los demás. Me revienta que esa tan cacareada cultura del esfuerzo mercadoniana nos valga para la sincronizada, el triatlón o el waterpolo y en cambio nos la pasemos por el forro de los principios en nuestro deporte, en mi deporte. Y me revienta sobremanera que se hayan cumplido al pie de la letra mis peores temores del pasado lunes, me revienta ser quijote y que me lo recuerden a cada rato, bien que me gustaría no tener que anteponer siempre la ética al resultado, bien que me gustaría creer como la mayoría de mis congéneres que el fin justifica los medios y que todo, absolutamente todo vale para lograr la victoria final. Me gustaría ser de otra manera, seguro que sería más feliz si así lo fuera pero qué le voy a hacer, me educaron así (por dios, que atraso), mucho me temo que a estas alturas de mi vida ya no voy a cambiar.

En fin, que les ruego que me disculpen si con esto les he amargado la mañana o las primeras horas de la tarde, que de verdad que no era mi intención. Y que por supuesto, les deseo (me deseo, nos deseo) lo mejor para este España-Francia pero eso sí, me van a permitir que lo haga a la manera de un señor muy principal de cuyo nombre no quiero acordarme (que prometí al principio que no iba a soltar improperios): feliz partido… el que pueda.

Anuncios

Publicado noviembre 5, 2012 por zaid en preHistoria, selecciones

Una respuesta a “mi (a)versión

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. Pingback: GRIS | ZAID ARENA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: