la táctica del cangrejo   7 comments

No entiendo qué nos pasa. No entiendo que tengamos ganada a Eslovenia y perdamos, que tengamos ganada a Grecia y perdamos, que tengamos ganada a Italia y perdamos. Somos el mejor equipo del mundo en el minuto 35, lástima que los partidos duren 40 (ó 45, a veces). No lo entiendo o no lo quiero entender, porque si me paro a intentar entenderlo mi escaso entendimiento me dice que estamos hechos una mierda, que nuestro estado físico (¿y psíquico?) no nos da para tanto, que acabamos sistemáticamente con la lengua fuera, que mientras remamos a favor de corriente vamos como la seda pero como se nos ponga el viento en contra no damos ya ni una palada en condiciones. No lo quiero entender porque si intento entenderlo me acabaré yendo a lo de siempre, a una pésima pretemporada, a la Ruta Ñ de los cojoñes, a una preparación física de la que no me atrevo a opinar porque no la conozco pero que a la vista de los resultados parece dejar mucho que desear. Ves al resto de equipos y acaban como deben, ves al nuestro y acaba echando espuma por la boca, bajando los brazos, pidiendo la hora. De verdad se lo digo, prefiero no entenderlo. Porque como lo entienda va a ser peor.

No entiendo que si te sacan de fondo en tu propia canasta, a dos segundos del final, pongas a Marc Gasol a defender sobre el que saca. Te puede salir bien, qué duda cabe, Marc ocupa mucho espacio y tapa casi toda la visión… pero si pasa el balón estás muerto. Si pasa el balón, llega al compañero y el compañero se va de su par, o tienes algo sólido ahí detrás o te van a clavar la bandeja. Nosotros no tenemos nada sólido en la posición de cuatro y aunque lo tuviéramos tampoco jugaría, jugaría Claver, incluso Mumbrú. Sólo Marc es sólido, y a Marc ya no le da tiempo a volver. Estás muerto.

No entiendo el small ball, tanto menos lo entiendo en un entrenador que fue pívot, toda la vida pensando que a los técnicos que habían sido pívots les encantaba jugar con pívots y hemos tenido que conocer a Orenga para conocer a la excepción que confirma la regla. Sí entiendo que tenemos al mejor center del Torneo (y tal vez del mundo entero) y a tres de los mejores bases del Torneo, y que cojeamos en todo lo demás. Pero que eso nos lleve a jugar sistemáticamente con un uno en la posición de dos, un dos en la posición de tres y un tres en la posición de cuatro me parece sumamente discutible. Cosas así te pueden funcionar de manera puntual pero es difícil que funcionen de manera sistemática. Pueden ser una saludable excepción, pero de ninguna manera deberían ser la regla. Yo lo veo así, evidentemente no soy técnico sino un mero aficionado así que pueden echármelo en cara cuantas veces gusten (y harán muy bien, además). De hecho doctores tiene la santa madre iglesia que opinan lo contrario, en estos casos siempre recuerdo aquella vez que George Karl juntó sobre la cancha de los Bucks a Sam Casell, Ray Allen, Glenn Robinson y Tim Thomas en un partido de playoffs; se lo criticaron y él se defendió citando a su maestro Dean Smith, no te empeñes en poner a un jugador por posición, empéñate en poner buenos jugadores, algo que me puede parecer perfectamente válido para un baloncesto universitario en el que las posiciones no suelen estar tan marcadas ni los físicos tan trabajados. ¿En el baloncesto profesional? Ojalá lo fuera, juntaríamos a la vez a todos los jugones y muy probablemente nos divertiríamos más. Pero la realidad por desgracia va por otro lado, la realidad te demuestra que un equipo así es un equipo descompensado. Si lo haces una vez puedes pillar al rival por sorpresa, si lo haces siempre eres previsible, se te ve venir de lejos. A nosotros se nos ven las carencias de lejos, de muy lejos. Y así nos va.

No entiendo (yendo más a lo particular) el desperdicio de poner a Calderón de dos. Ricky (o Sergio), Calde y Rudy juntos, y a Calde que se le pide que haga de Navarro (como si eso estuviera al alcance de cualquiera), y Calde que a veces está abierto y mete sus tiros, lo cual está muy bien, pero que otras veces se le ve más perdido que el alambre del pan de molde porque no sabe qué hacer ni para dónde ir, porque no es su sitio, porque su verdadera querencia le lleva a pedir el balón y subirlo, porque está acostumbrado a defender bases pero las pasa putas ante escoltas (tanto más cuanto más agresivos y penetradores sean), porque tal vez sea ya demasiado tarde para aprender a interpretar otro papel. A costa de querer aprovechar a nuestros tres bases estamos desaprovechando a uno de ellos, casualmente el más consistente, experimentado y cerebral que tenemos. Y ya sé bien que muchos no estarán de acuerdo, sé bien que el Frente Anti-Calderón se va haciendo más y más grande cada día que pasa, que ya no están de moda los bases como él, sé bien que en Dallas pusieron el grito en el cielo con su fichaje y que incluso las encuestas dijeron que habrían preferido a Brandon Jennings (que se lo pregunten a Nowitzki, a ver qué opina), sé bien que en estos tiempos se lleva más el ruido pero pensé que Orenga sería más de nueces, que valoraría más la consistencia que la espuma. Ya no estoy tan seguro.

Como tampoco entiendo (soy duro de entendederas, obviamente) que a la caída en desgracia de Germán Gabriel le suceda ahora la caída en desgracia de Pablo Aguilar. Si no entendía ya qué nefando crimen había cometido el primero aún menos entiendo ahora de qué demonios se acusa al segundo. Como no tenemos cuatros, nuestra única solución pasa por dejar en el banquillo a los dos únicos cuatros que tenemos. ¿Qué nos queda? Pues nos queda Claver que no es un cuatro (aunque hace las veces, de hecho lleva haciéndolas toda la vida) y nos queda Mumbrú que es aún menos cuatro que Claver. ¿Que muchos equipos te juegan con cuatros abiertos? Pues claro, cuatros abiertos pero cuatros al fin y al cabo, que lo mismo se te abren para clavártela como te atacan el aro o te la lían por dentro en cuanto se les presenta la ocasión. Esto es como aquello que dicen los futboleros de la manta corta, que por tapar una cosa acabas destapando todas las demás; que eres Marc o Xavi, te vas a defender el famoso pick & roll central y por detrás no queda nadie que te cubra las espaldas; o que si luego toca pelear por el rebote probablemente tengan que hacerlo los exteriores, porque quienes deberían hacerlo o les pilla lejos o no están sobre el parquet… El mundo al revés.

En resumidas cuentas, que no entiendo a qué aspiramos jugando así, cagándola así, acabando los partidos así. El miércoles me sentaré a ver el partido contra Serbia y aunque nos pongamos 40 arriba (utopía irrealizable) pensaré que no es bastante, que total qué más da si en los últimos minutos nos lo van a remontar. Contra la táctica del conejo que inmortalizó el añorado Manel Comas nosotros hemos inventado la táctica del cangrejo, que vendría a ser exactamente lo mismo sólo que exactamente al revés. Lo que viene siendo ir de culo, para entendernos. La táctica del conejo es la que a nosotros nos hacen casi todos los demás. Estamos aconejados, sencillamente.

Anuncios

7 Respuestas a “la táctica del cangrejo

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. Enhorabuena por su articulo:
    Quisiera añadir que hay tres noticias sobre las que los periodistas siempre manipulan buscando titulares y que son una falacia inmensa: la primera fue inventarse la decima del Madrid cuando todo el equipo hacia aguas con la gestión de Llourinho, la segunda es creer que Fernando Alonso tendrá opciones para ganar el mundial con el coche que tiene y la tercera fue lo de Madrid 2020. Ahora surge la posibilidad de que España gane a Serbia. Lo siento pero el equipo juega mal, muy mal. Con muchas carencias y debilidades. Enfrente tendrá un entrenador con muchísima experiencia y una afición que, por la proximidad con Slovenia, hará del pabellón un infierno. Seamos realistas y digamos la verdad: España juega muy mal y sus opciones pasan por las carencias del rival mas que por las virtudes propias. Ojala me equivoque.

  2. Gran analisis como siempre, un placer leerte. Lo que sigo sin entender es como no hay poder de reaccion. Me explico, vale que te pase contra Eslovenia en el primer partido serio que disputas, un error asumible debido a la inexperiencia del entrenador, los nervios, cualquier excusa es valida. Lo que no es de recibo es que en el siguiente partido contra una seleccion de nivel (Grecia) te vuelva a suceder lo mismo y luego sin haber aprendido la leccion vuelves a cometer todos los errores que te han llevado a las derrotas contra Italia. El hecho de querer morir con su metodo (ya sea FEB o lo que quieran llamarle) parece que nos va acabar costando caro.

  3. Gracias Orofino, bienvenido. La principal especialidad de nuestro periodismo deportivo (quizá de los demás también) es vender humo. Nos pasamos la vida autoproclamándonos favoritos para casi todo, de tal manera que si luego la cagamos la hostia que nos damos suele ser mucho mayor. Eso sí, luego ya encontraremos a quién echarle la culpa: a los árbitros, al empedrao, a los aros duros, al agarre del balón o a la madre que les parió. Cualquier cosa menos asumir la propia responsabilidad. Y en este caso es también evidente, desde el principio se ha vendido un favoritismo que no teníamos. Podíamos tener serias opciones, qué duda cabe… pero como las tenían otros 6 ó 7 equipos. Mucha igualdad (¿en la mediocridad?), y cuando hay tanta igualdad la diferencia siempre la acaban marcando los pequeños detalles. Y es justo en esos pequeños detalles (y en los grandes) donde la estamos cagando…

  4. Y gracias Cobi, el placer es mutuo. No es ya que no tengamos capacidad de reacción (que es evidente) sino que incluso parece que potenciamos la capacidad de reacción del contrario. Vemos miles de partidos en los que un equipo llega ganando claramente a los últimos minutos, el otro intenta remontar a la desesperada, por lo general rara vez lo consigue… y en cambio a nosotros nos lo consiguen siempre. 3 de 3. Hay que tener muy poca fortaleza física (y aún menos psíquica) para tener 3 partidos ganados y que te los acaben levantando de esa misma manera las 3 veces. Para mí es evidente que el equipo está muy mal preparado en el aspecto físico (algunas rotaciones tampoco ayudan) y en lo demás tampoco creo que esté mucho mejor: debilidad psicológica, ataques desordenados, decisiones extrañas en defensa (esa última jugada a 2″ del final es un buen ejemplo…) Como siempre pecamos de autocomplacencia: nos montamos una fase de preparación a la medida, lo ganamos todo (sin mirar a quién), nos autoproclamamos favoritos como si en verdad lo fuéramos… y luego en cuanto empieza lo de verdad y nos aprietan un poco nos cagamos por las patas abajo, con perdón. Otros años nos salvaba el talento, pero éste que vamos más justos se nos ven todas las costuras. Veremos si contra Serbia al menos competimos hasta el final…

  5. Si tan buen entrenador eres, porque no estás tu dirigiendo a la Selección? Es muy facil opinar detrás de una pantalla, y con el resultado puesto.
    Típico de español: Si ganan, son la ÑBA, si pierden, asesinemos al entrenador!

  6. Gracias Argentina, bienvenido/a al blog. Yo no creo haber “asesinado al entrenador” igual que tampoco he dicho jamás que sean “la ÑBA”, expresión que dicho sea de paso odio profundamente. De hecho creo que mi crítica (si es que es una crítica) es sumamente moderada en comparación con muchas otras que circulan por ahí en estos días, si te queda alguna duda puedes leer por ejemplo ésta, http://t.co/Qg6Igu7BRg . No la comparto en absoluto, ni en la forma ni en buena parte del fondo, pero así está el patio. A mí me cae bien Orenga y de hecho ni siquiera creo que sea el principal “culpable” de toda esto, lo será en todo caso quien le pone ahí. Intentaré desarrollarlo más despacio en los próximos días…

    De todos modos, me molesta particularmente ese “Si tan buen entrenador eres, porque no estás tu dirigiendo a la Selección?”. Quien me lee habitualmente sabe que me paso la vida defendiendo entrenadores, criticando ceses de entrenadores, etc. Poquísimas veces he criticado a un técnico, y las pocas veces que lo he hecho (recuerdo puntualmente una a Sam Mitchell cuando entrenaba a los Raptors) siempre ha habido alguien que me ha dicho esto mismo, “a ver lo que harías tú en su lugar”. Yo no tengo por qué ponerme en su lugar. Yo no soy entrenador, soy un mero aficionado que se limita a dar su opinión, como opinan todos los aficionados del mundo sobre todos los jugadores y entrenadores del mundo. Opinar es gratis, tanto más si se hace desde un blog por puro “amor al arte”, hay muchos que opinan y además les pagan por ello (y seguro que a esos nadie les dice que a ver qué harían si estuvieran en su lugar) pero evidentemente no es mi caso ni tiene por qué serlo. Yo no “siento cátedra”, yo me limito a dejar salir lo que se me pasa por la cabeza (y siempre con muchísimas dudas, además), en eso consiste precisamente tener un blog. Apañados estaríamos si cada vez que opinamos sobre algo (una película, un libro, un programa de televisión) alguien nos dijera que a ver qué haríamos nosotros en su lugar… Insisto, muchas gracias por tu aportación.

  7. Pingback: a propósito de Orenga | zaid Arena

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: