CARTA ENTREABIERTA A LA FIBA   7 comments

Estimados Señores Mandamases de la FIBA:

Disculpen antes de nada mi intromisión. Soy plenamente consciente de que estarán ustedes disfrutando de un merecido descanso en estos días tras las agotadoras jornadas del Mundobasket, más de dos semanas yendo de acá para allá, de la ceca a la meca, de Granada a Madrid, de Gran Canaria a Barcelona, viajando en aviones de mala muerte, durmiendo en hoteles infectos, comiendo de cualquier manera, trabajando a destajo veinticuatro horas al día (o más si cabe) con absoluta entrega y total dedicación para que no quede ni un solo cabo suelto, por dios qué agobio, me está entrando fatiga sólo de pensarlo, fíjense lo que les digo. Disfruten de su asueto que bien ganado se lo tienen, y perdonen que justo en estos días venga yo a importunarles pero qué quieren, soy así, está en mi naturaleza impertinente y desabrida, no lo puedo evitar. Así que me voy a tomar la libertad de comentarles algún asuntillo, poca cosa, nada que deba obligarles a interrumpir sus vacaciones (como si lo fueran a hacer), de hecho ni siquiera hace falta que lo lean ahora, pueden dejarlo para cualquier otro momento (como si en algún momento lo fueran a leer). Gracias por dedicarle a mi carta una pequeña parte de su precioso tiempo (apenas unas décimas de segundo, lo que se tarda en romperla), y ahora ya sin más dilación paso por fin a comentarles todas esas chuminadillas que me traen a mal traer en estos días…

I- Pueden estar orgullosos, el sistema de competición que diseñaron para este Mundial marcará un hito, un antes y un después, un alfa y un omega, una nueva era en la organización de grandes eventos deportivos. La genialidad de partir el Torneo por la mitad cual si se tratara de dos conferencias independientes con sus respectivos cabezas de serie ha provocado la admiración de muchos pero también el resquemor de algunos otros, seres por lo general avinagrados y renegridos (véase éste por ejemplo), gente indeseable que prefiere buscar siempre el lado negativo de las cosas en lugar de colmarles de loas y parabienes como está mandado. Claro está, ante tamaña afrenta ustedes reaccionaron (cómo no habrían de reaccionar), reivindicaron su modelo (cómo no lo habrían de reivindicar) y en su reivindicación recurrieron al socorrido ejemplo del tenis, algo en lo que no estuvieron solos pues no fueron pocos los que les hicieron el coro, dicho sea de paso. Hombre, un poco cogido por los pelos sí que está el ejemplo, si me permiten que se lo diga. Es bien cierto que en el tenis (o en el torneo final de la NCAA, por poner otro ejemplo que a los baloncesteros debería resultarnos más familiar) los dos principales cabezas de serie van por cada lado del cuadro, es bien cierto que nunca podrán encontrarse hasta la final como no es menos cierto que los equipos de un lado del cuadro nunca podrán cruzarse con los del otro… pero se les olvidó un pequeño detalle, que es que en tenis (o NCAA) se hace así porque no podría hacerse de ninguna otra manera. Porque no hay grupos, déjenme que se lo repita, no hay grupos, no se parte de grupos de cuatro o seis equipos sino de eliminatorias directas desde el principio, win or go home, quien gana sigue y quien pierde se va para casa, razón por la cual resulta científicamente imposible que pueda repetirse un partido que ya se haya producido antes. Miren en cambio su Conferencia de Madrid, vean cómo gracias a su prodigioso a la par que inmarcesible sistema de competición todos los enfrentamientos que se dieron a partir de cuartos de final ya fueron bises, ya se habían jugado en Granada previamente (y en todos además se fue a dar el resultado contrario al que se había dado antes, para hacer aún más patente la absurdez del modelo). O dicho de otra manera, que la próxima vez que tengan que defender lo indefendible cúrrense al menos un poquito los argumentos, con que se hubieran limitado a decir sí, lo hacemos así porque nos da la gana y punto, desde luego habrían resultado muchísimo más convincentes. Esa sería una opción, la otra es dejarse de zarandajas y volver al método de siempre, que los equipos vuelvan a cruzarse entre ambos lados del cuadro como se ha hecho toda la vida de dios. Y asumir el riesgo que conlleva, siempre y cuando sean capaces de soportarlo.

II- Seguramente no se habrán enterado, se les habrá pasado (tan liados como han estado en estos días) pero déjenme que les cuente que ha vuelto a suceder. Jueves 4 de septiembre, Gran Canaria Arena, partido Australia-Angola, los unos ya clasificados, los otros ya eliminados, los australianos ganando de calle hasta que en un momento dado empiezan a fallar casi en la misma medida en que los angoleños empiezan a meter, al final victoria africana, nada de particular si no fuera por el pequeño detalle de que gracias a esa derrota los australianos consiguieron quedar terceros en vez de segundos situándose así fuera del alcance de USA en cuartos de final (que dicho sea de paso, si lo hicieron a propósito les salió como el culo ya que luego ni tan siquiera pasaron de octavos, Turquía mediante). Nada nuevo bajo el sol, quizá tampoco recuerden que algo así ya sucedió con nuestra selección en 2012 o con Francia en 2011, aún podríamos seguir remontándonos años atrás y casi en cada torneo encontraríamos algún numerito de éstos, situaciones todas ellas ante las que ustedes tienen por costumbre hacer la vista gorda. Que la tienen bien gorda (la vista) pero que quizá no estaría de más que empezaran a afinarla un poco, a ver si así se coscaban de algo alguna vez. Claro está, me dirán que estas cosas es muy difícil probarlas a posteriori y por ello mi propuesta es que a partir de ahora intenten solucionarlas a priori. Prevenir antes que curar. ¿Cómo? Pues es bien sencillo: sorteando los emparejamientos a partir de octavos de final. Un sorteo mínimamente dirigido en función de los puestos ocupados en la primera fase, de tal manera que (por ejemplo) al primer clasificado del grupo A le pueda tocar el cuarto del B, C ó D, o que al segundo clasificado del grupo D le pueda tocar el tercero del A, B ó C y así sucesivamente. De esta manera en cada esquina del cuadro habría un primero, un segundo, un tercero y un cuarto (como hasta ahora, pero sin que tuvieran el camino establecido previamente), de esta manera ya nadie tendría la tentación de dejarse ir, en caso de duda siempre será mejor quedar segundo que tercero al no saber lo que te vendrá después. Claro está, me dirán que no les gusta, que quedaría el cuadro en manos del azar y ya no podrían mangonearlo a su antojo. Razón tienen, cómo no habrían de tenerla, pero piensen por un momento en las ventajas que acarrearía: no sólo se ahorrarían todas las disquisiciones y maledicencias sobre si fulano se dejó ganar o mengano prefirió perder, sino que además (y por el mismo precio) tendrían un ingrediente más para ofrecer, un sorteo que podría celebrarse media hora después de que acabara la primera fase y que mantendría pegados al televisor a los aficionados de los dieciséis países supervivientes (o de quince, que los de USA pasarían). Tendría más audiencia que muchos partidos del Campeonato, no les quepa la menor duda. Ahí les dejo la idea (y gratis total), ahora ustedes verán lo que hacen con ella. De nada.

III- Este es un tema menor, que de hecho ni siquiera sé si es competencia suya o de sus acólitos de la FEB. Miren, el pasado miércoles 10 asistí en carne mortal a los dos partidos de cuartos de final disputados en el Palacio de los Deportes, y con gran sorpresa pude comprobar que cada vez que se interrumpía el juego ponían música. Fíjense que no hablo de descansos entre cuartos ni de tiempos muertos (que eso a estas alturas ya nos resulta de lo más normal), hablo de todas las interrupciones en el juego aún por breves que éstas fueran, sin excepción: lo que se tarda en hacer un cambio, lo que va desde que sale el balón fuera hasta que se saca de banda o desde que se pita una falta hasta que se lanzan los tiros, incluso el brevísimo lapso de tiempo que transcurre desde que se anota una canasta hasta que se saca de fondo, todo ello es tiempo más que suficiente para que el diyéi de turno apriete el botón y nos deleite con piezas (más bien pedazos, trozos, fragmentos) de tres o cinco segundos de duración en las que cabe de todo, desde clásicos convenientemente pasados por la túrmix hasta la Danza Kuduro pasando por el porompompero remasterizado (o como se diga), que ya llega uno a un punto en el que no sabe si está en una cancha de baloncesto en la que de vez en cuando ponen música o en una discoteca en la que de vez en cuando ponen baloncesto. Claro está, todo esto empecé a entenderlo cuando nos dijeron que Los 40 Principales era la radiofórmula oficial de la Copa del Mundo. [Que a ver, que vale que tenga que haber un cronómetro oficial de la Copa del Mundo, pero… ¿una radiofórmula oficial de la Copa del Mundo? ¿Qué será lo próximo? ¿Durex, preservativo oficial de la Copa del Mundo? ¿El Ocaso, servicio de pompas fúnebres oficial de la Copa del Mundo? A lo mejor ya lo hay y yo no me enterado] Acabáramos. Miren, yo entiendo perfectamente que por el mero hecho de asistir a una jornada del Mundial tenga que escucharme 3.414.327 veces (y en varias versiones diferentes) sube la copa uo uououó, sube la copa uo uououó, sube la copa uo uououó, sube la copa uo uououó, cómo no lo voy a entender si es la canción oficial del certamen. Ahora bien, que también tenga que escucharme 27.915 veces yo quiero estar contigo, vivir contigo, bailar contigo, tener contigo una noche loca y besar tu boca, uououó (el uououó debe ser la clave del éxito), pues como que ahí ya no acabo yo de ver qué relación pueda tener dicho engendro con el Mundial ni con el baloncesto mismo (más allá de que el sujeto que lo perpetra fuera visto alguna vez luciendo el careto en la cancha de los Heat). Y de decibelios ya no hablemos, claro. No sé, será que estoy muy antiguo (además de serlo) pero me cuesta, qué quieren que les diga. Quizás en la próxima macrofiesta podrían probar a interrumpir de vez en cuando la música (o lo que fuere) para poner highlights a ver qué pasaba, a ver cómo reaccionaba la peña, lo mismo alguno hasta se quejaba y todo. Rebozamos el baloncesto con toda clase de aditivos como si nos avergonzáramos de él, como si sólo bien envuelto en papel celofán confiáramos en poder venderlo, cuanto más mejor no vaya a ser que se vea lo que hay dentro. Si ya ni siquiera nosotros mismos confiamos en nuestro producto, no queramos luego que le guste a los demás.

IV- Y ahora volvamos si me lo permiten a temas más serios, por ejemplo a esa extraña cosa que hemos dado en llamar falta táctica y que en este Mundial se ha convertido en algo así como el coño de la Bernarda si se me permite la expresión (mis disculpas si pasara alguien por aquí con ese nombre y pudiera sentirse ofendida), ese lugar en donde acaban las defensas cuando ya no queda ninguna otra opción. Antes la veías una o dos veces por partido (a la falta, no a la Bernarda), se te llevaban los demonios, se reanudaba el juego y a otra cosa, antes era excepción pero ahora casi es regla, hay equipos que parecen haber hecho de esta falta su principal medio de vida, que la usan casi más que la defensa misma, de hecho en el cruce de cuartos de final entre Serbia y Brasil (quizá me fijé más por verlo in situ) llegué a pensar que tal vez deberíamos cambiarle el nombre y en vez de falta táctica empezar a llamarla falta serbia por la desenvoltura con que la usaban (y abusaban) los de Djordjevic. La filosofía es bien simple, tenemos faltas a chorros para administrar, hagamos las que sean menester con tal de evitar canastas fáciles, recordemos siempre aquella vieja máxima futbolística, si pasa el balón que no pase el jugador, claro que en fútbol tienen tarjetas y las sacan como si les sobraran, aquí en cambio tenemos antideportivas pero nos las ahorramos no se nos vayan a gastar. En estos casos suele instaurarse un peculiar debate en las redes sociales entre aquellos que consideran que habría que cambiar el reglamento para penalizar más estas acciones y aquellos que responden que la penalización de estas acciones ya está en el reglamento y sólo es cuestión de aplicarlo como es debido. Yo no sé quién tiene razón, si los unos o los otros o todos o ninguno, yo sólo soy un mero aficionado que (como tantos otros) empieza a estar harto de que le estén matando este juego y de que el contraataque sea ya una especie a extinguir. O como bien dijo el gran Piti Hurtado, que con cada falta táctica dos espectadores cambian de canal y otros diez miran el guasap, las cifras son estimativas, no tengo delante la cita exacta. Hagan algo, por favor. Si no existe una norma específica créenla, si ya está en el reglamento aplíquenlo que para eso está. Pero cualquier cosa antes que este basket-interruptus, este fraude de ley de que a los equipos les compense delinquir porque la pena que se les impone resulta ser siempre mucho más leve que el beneficio que obtienen por la comisión del delito. Hagan algo. YA.

V- No teman, voy terminando, pero antes déjenme que les diga que son ustedes unos linces, como no podía ser de ninguna otra manera dada su elevada condición. Ante la imposibilidad de que Ucrania pueda organizar el próximo Eurobasket han inventado el Eurobasket multisede, con dos… razones. Cuatro grupos que se disputarán en Montpellier, Berlín, Zagreb y Riga para luego finalmente confluir en la fase final de Lille, qué gran idea, qué bien pensado, qué maravillosa noticia para todos aquellos que tengan por costumbre seguir a su selección. Imaginemos por ejemplo a un señor de Socuéllamos (elección nada casual, que ahí vemos la bandera en cada partido) que siguiera a la nuestra hasta Riga, imaginemos incluso que pasamos a la siguiente fase (que no deja de ser mucho imaginar, tal y como están las cosas), dile tú ahora que después de haberse ido hasta Letonia si quiere seguir viendo a la selección tiene que venirse a Francia, dile que si antes se dejaba los ahorros de todo un año en el empeño ahora se tendrá que dejar los de dos, ya verás qué cara te pone. O a lo mejor el de Socuéllamos tiene posibles, no digo yo que no, a lo mejor los finlandeses también los tienen pero a lo peor muchos lituanos no, diles que tienen que ir primero a Zagreb y luego a Lille y verás dónde te mandan. Están ustedes en racha, desde aquella idea (que supongo que aún mantienen) de interrumpir las temporadas en pleno invierno para hacer fases de clasificación (en los despachos NBA todavía  están descojonándose) no se les había ocurrido nada tan brillante, así que yo les propongo que para el próximo Mundial hagan lo propio, ya puestos: un grupo en México, otro en Senegal, un tercero en Filipinas, el cuarto en Nueva Zelanda y luego ya los cruces en Sebastopol y Vladivostok. Por ejemplo. Cuentan que hace algunos siglos hubo en este país un monarca absolutista que implantó el despotismo ilustrado, una manera de gobernar que se resumía en el siguiente lema: todo para el pueblo, pero sin el pueblo. Ustedes sin saberlo van por ese mismo camino, de hecho son fieles seguidores suyos, no hay ocurrencia que no nos lo confirme, como si no nos hubiera quedado ya suficientemente claro con el mamoneo de invitaciones de cada torneo que organizan. Todo para el aficionado pero sin el aficionado, eso por ahora, a este paso acabará siendo todo para el baloncesto pero sin baloncesto. Están en ello.

Una última cosa antes de cerrar: si ven por ahí a nuestro egregio mandatario baloncestero patrio Don José Luis Sáez, Pepe para los amigos (que alguno tendrá), salúdenlo muy efusivamente de mi parte y díganle de paso que deje ya de repetir una y otra vez que hemos organizado el mejor Mundial de Baloncesto de la historia. Que a ver, que yo lo entiendo, que el hombre tiene que sacar pecho en esto porque en lo otro le ha quedado muy poco pecho que sacar, ya que no ha podido colgarse la medalla real intenta colgarse la virtual, algo es algo. Pero… ¿el mejor de la historia? Entiendo que no lo dice en términos deportivos (que ni siquiera será el mejor de los celebrados en España) sino en términos organizativos. Pero aún así, ¿de verdad, el mejor de la historia? ¿Mejor incluso que Japón 2006? (que ya sabemos que aquel es un país entregado a la improvisación, la holgazanería y la molicie, no como el nuestro tan metódico, tan concienzudo, tan de no dejar ningún cabo suelto) Puede ser, quién soy yo para negarlo pero por favor, díganle de una vez que deje de decirlo. Si lo dijeran otros me convencería, que sólo lo diga él me hace sospechar, es como si yo me paso una tarde entera diciendo qué buenas me han salido hoy las lentejas, cualquier observador ajeno pensaría que no debían estar tan buenas si tengo que repetirlo a cada rato. Una cosa no es más cierta por repetirla mil veces, aunque los propagandistas lleven tiempo intentándonos convencer de lo contrario. Que se relaje por favor, que se olvide ya del mejor Mundial de Baloncesto de la historia y se dedique de una puñetera vez a organizar su casa, que no sé si se habrán dado cuenta pero la tiene un poco revuelta últimamente…

Y ya sin otro particular, aprovecho para reiterarles el testimonio de mi consideración más distinguida (signifique eso lo que signifique). O dicho de otra manera, hasta más ver o lo que viene siendo lo mismo, hasta 2018 que no sé por qué me da que volveremos a tenerles por aquí, dada nuestra innata propensión a organizar saraos. Por si acaso vayamos ya ensayando, pueden estar seguros de que si nos lo conceden haremos el mejor Mundial de Baloncesto (femenino) de la historia. Y que con su pan se lo coman, faltaría más.

Anuncios

7 Respuestas a “CARTA ENTREABIERTA A LA FIBA

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. Comprendemos su estado de cabreo e insatisfacción. Para devolverle el importe de sus entradas llame al 900400272

    Mandamas de la FIBA y la FEB
  2. Muy buena tu carta, la comparto totalmente sobre todo la chapuza de los cruces, matar el baloncesto con las faltas (Piti Hurtado) y lo del tío Pepe (que algún sobrino, aunque sea a-politico tendrá), y una duda, tengo entendido que el próximo mundial lo quieren celebrar en 2019 para no coincidir con el mundial de fútbol (otra CAGADA lo de hacerlo coincidir en año),

  3. Gracias Carlos. Así es, el próximo Mundial será en 2019 y a partir de ahí cada cuatro años (como hasta ahora, pero en año impar). Y a partir de 2017 el Eurobasket será también cada cuatro años (no cada dos como hasta ahora). Hasta ahí todo normal, el principal problema es el tinglado que pretenden montar, haciendo “fases de clasificación” como en el fútbol, interrumpiendo las ligas nacionales dos o tres veces por temporada para que las selecciones de cada continente, divididas por grupos, jueguen sus respectivos partidos clasificatorios. Una barbaridad, porque el fútbol lo aguanta todo pero ya me dirás el perjuicio que algo así podría suponerle a las debilitadas ligas nacionales (véase la ACB por ejemplo) o incluso a la Euroliga. Y vete olvidando de los NBA, que si ya te ponen pegas para dejártelos en los veranos vete a decirles ahora que paren un par de veces por temporada su competición, por eso decía que en USA aún se deben de estar descojonando. Esta ocurrencia la parieron hace un par de años, y entonces solté ya este rollo al respecto…

    https://zaidarena.wordpress.com/2012/11/12/kuala-lumpur/

  4. Yo reconozco que el tema del sistema de competición tenía una ventaja: con mucha antelación pude comprar las entradas para ver a USA en BCN porque tenía claro que pasara lo que pasara jugaría en la ciudad condal y que sería rarísimo que no acabara primera de grupo.
    Y por cierto, creo recordar que en el St. Jordi lno ponían la música a cada pausa por pequeña que fuera. En BCN no eran los 40 la radiofórmula oficial?

  5. Muy bueno, además los toques irónicos geniales, con este: “un grupo en México, otro en Senegal, un tercero en Filipinas, el cuarto en Nueva Zelanda y luego ya los cruces en Sebastopol y Vladivostok” me ha pillado por sorpresa y me ha hecho reir de verdad. Desconocia lo de querer hacer fases clasificatorias en mitad de temporada, estaba disgustado con las organizaciones españolas que rigen el baloncesto, pero veo que hay el mismo nivel de “iluminatis” (por no decir gilipollas) en las organizaciones europeas, Si uno superando los cuarenta piensa a veces que lo ha visto todo equivocandose constantemente, en fin……… como decía aquel: vivir para ver.

  6. Gracias, Txusma. El speaker del Palacio dijo varias veces que “toda esto que escuchan es gracias a 40 Principales, la radiofórmula oficial de la Copa del Mundo…” No especificó sedes y por eso di por supuesto que en todos los pabellones sería igual. Si en Barcelona no fue así tuvisteis mucha suerte, porque en Madrid llegaba a ser insoportable. Reconozco que en el segundo partido del día (España-Francia) ya no fui consciente de ello (quizá porque hubiera más ruido ambiental, o quizá porque la propia tensión del encuentro hizo que no tuviéramos ojos ni oídos para ninguna otra cosa), pero en el Serbia-Brasil me dejó casi al borde de la enajenación mental transitoria. Alguien me aseguró ayer en Twitter que el “virus” viene ya desde la (presunta) fase de preparación, la dichosa “Ruta Ñ”, sólo esperemos que no se extienda también a la ACB…

  7. Y gracias, Fernando. Sí, a nivel de ocurrencias la FIBA no tiene nada que “envidiar” a la FEB o a la ACB por desgracia, en el fondo son tal para cual, los que tenemos ya una edad las hemos visto de todos los colores en las competiciones de selección. Y lo peor puede estar por venir, ya comentaba por ahí arriba la “genialidad” de hacer fases de clasificación (al estilo del fútbol) para sus mundiales y eurobasket, interrumpiendo varias veces por temporada las ligas nacionales, euroligas y demás. Echa un vistazo a esto que escribí hace dos años (si no lo leíste ya en su día…)

    https://zaidarena.wordpress.com/2012/11/12/kuala-lumpur/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: