¿Y QUÉ?   2 comments

Hace algunos años (qué sé yo, pongamos diez, quince, no lo recuerdo con exactitud ni ganas tengo de mirarlo) Lenny Wilkens se convirtió en el entrenador con más victorias en la historia de la NBA. El logro fue glosado hasta la saciedad en los medios de aquel lado del Atlántico, el veterano técnico recibió toda clase de merecidos parabienes, loas y elogios por doquier… excepto en una populosa ciudad situada al norte de la frontera canadiense y que lleva por nombre Toronto.lenny-wilkens En aquel tiempo Wilkens entrenaba a los Raptors, en aquel tiempo perdía más que ganaba (como en casi todos los tiempos de dicha franquicia, por cierto), no necesariamente por culpa suya sino porque la plantilla tampoco daba para mucho más. Pero es bien sabido que el primero en llevarse palos en caso de derrota(s) acostumbra a ser el entrenador, si hasta al propio Laso hace unos días le querían colgar del palo mayor por haber perdido (por primera y hasta ahora única vez esta temporada) en Estambul, pues ya imaginarán cómo no habrían de pitarle los oídos en aquel entonces al bueno de Lenny. En aquellas circunstancias el récord de victorias pilló a la prensa canadiense con el pie cambiado, viéndose de repente en el trance de tener que elogiar a aquél a quien día tras otro se dedicaban casi exclusivamente a denostar. Claro que el desasosiego se les pasó al poco rato, exactamente lo que tardaron en darle la vuelta al dato: Lenny Wilkens podrá ser el entrenador con más victorias de la historia de la NBA, pero es también el segundo entrenador con más derrotas de la historia de la NBA, afirmaron sin cortarse un pelo con los números en la mano. Y se quedaron tan anchos.

No he podido evitar acordarme de aquel episodio en estos días, cuando se ha hecho público (a bombo y platillo, además) que Kobe Bryant se ha convertido en el jugador con más tiros fallados de la historia. Nada más y nada menos que 15.310 tiros errados (en el momento de publicarse la noticia, que ahora ya serán más), dicho así en bruto estremece, no lo vamos a negar. Repito, en bruto, los valores absolutos es lo que tienen, por eso nunca está de más relativizarlos.Kobe Bryant Poner las cosas en perspectiva. Ir un poco más allá de ese ¡¡¡Joder, pero pásala!!! ¡¡¡Dásela a Shaq (o a Pau, según épocas), suéltala ya de una pu…ñetera vez, chupón, que eres un chupón!!! que todos hemos gritado alguna vez o incluso miles de veces viéndole jugar, generalmente pocos segundos antes de que volviera por enésima vez a tirársela… y a meterla. Porque esa es la madre del cordero (la oveja), que las metía. Tanto más cuanto más se la chupara (qué mal suena esto), tanto más cuanto más difícil fuera. Hoy nos cuentan los fallos, miles y miles de fallos, es verdad. Casi tantos como aciertos.

Sigamos relativizando. Kobe Bryant lleva 19 (sí, diecinueve) temporadas en la NBA, exactamente desde la 1996/1997. Mi hijo (hoy a punto de ser mayor de edad) aún no había nacido, puede que alguno de ustedes tampoco. Bueno, pues en todos esos años su porcentaje de anotación jamás bajó del cuarenta por ciento. Que me dirán (con razón) que tampoco es para tanto un cuarenta por ciento, pero presuntas estrellas hay por ahí que rara vez lo sobrepasan y bien que seguimos riéndoles las gracias. Es más, en todos estos años su peor porcentaje fue precisamente en la temporada de su debut, la 96/97, un 41,7 por ciento, a partir de ahí no es ya que no bajara del 41 sino que en doce de esas temporadas ni siquiera bajó del 45 por ciento, cifra envidiable para cualquier jugador exterior. Regularidad absoluta que sólo está empezando a desplomarse en esta 2014/2015, a día de hoy anda por el 37,7 por ciento pero no estará de más recordar que aún queda casi toda la temporada por delante y que además tiene coartada(s):kobe_bryant_trayvon_martin_comment_0 ya cumplió los 36, viene de una dramática rotura del tendón de aquiles (que muchos otros a su edad habrían aprovechado para retirarse) y es hasta normal que ahora se tire hasta las zapatillas dada la caterva de indocumentados que tiene a su alrededor. Ya no es el que fue, y por no ser el que fue te puede hacer cualquier aciago viernes un 1 de 14, 7 por ciento si les queda la curiosidad. Pero aún no siendo el que fue te puede resurgir de sus cenizas y hacerte al domingo siguiente un 15 de 34 (44 por ciento) para totalizar 44 puntazos nada más y nada menos (eso sí, 34 tiros en sólo tres cuartos, 24 lanzamientos a canasta llevaba ya al descanso, cuando le da le da, genio y figura la criatura), 44 puntazos que de poco sirven si luego Steph Curry y sus amigos te clavan 136, que es bien sabido que en los Lakers el concepto defensa hace años que no lo trabajan. Pero 44 puntazos al fin y al cabo. Quede constancia de ello.

Llegados a este punto no estará de más recurrir a unos cuantos lugares comunes, para que se entienda un poco mejor de qué estamos hablando: quien camine más que nadie tropezará más que nadie, pero eso no le impedirá llegar más lejos que nadie (metáfora que tomo prestada del gran Gonzalo Vázquez). Nadie romperá más platos que quien más friegue, nadie se equivocará más que quien más decisiones tome, nadie pegará más gatillazos que quien más folle, disculpen la vulgaridad. Todo lo cual no debería eliminar la satisfacción ante los millones de kilómetros recorridos, los millones de platos bien fregados, las millones de decisiones acertadas o los miles (tampoco exageremos) de polvos enteramente satisfactorios. A igualdad de condiciones, quien viva cien años experimentará a lo largo de su vida muchos más disgustos que aquel que sólo viva cincuenta. Ahora bien, también habrá de experimentar muchas más satisfacciones (repito, a igualdad de condiciones), por una mera cuestión matemática.kobe-bryant-650x350 Quien tire treinta mil veces a lo largo de su carrera fallará mucho más que aquél que sólo tire quince mil, parece obvio, casi tan obvio como que también acertará mucho más a poca puntería que tenga. Para poder comparar valores tan dispares y evaluar los datos en su justa medida se inventaron unas cosas llamadas porcentajes, ya ven ustedes qué tontería. Fin del catálogo de obviedades.

Es curioso, en casi todas las noticias se informaba de que Kobe había batido el récord de tiros fallados pero en ninguna vi que se dijera a quiénes había superado, ni una mención acerca de quién lo ostentaba hasta la fecha, seguramente por torpeza mía que en vez de profundizar en la raíz de la información me quedé en la superficialidad del titular. Pero tenía mis sospechas, así que me he ido a investigarlo y así he podido comprobar que el primer clasificado hasta hace unos días (y ahora ya segundo, obviamente) era la leyenda céltica John Havlicek, desde 1962 hasta 1978 enchufándolas (y también fallándolas, claro) de todos los colores para los Arrogantes Verdes. En el tercer lugar de dicha ingrata clasificación estaría Karl Malone (figúrense la de asistencias que se perdió Stockton), cuarto clasificado sería un tal Michael Jordan y quinto Kareem Abdul Jabbar, es lo que tiene estar veinte años en la Liga, que por muy cerca que tires y muchos sky hooks que metas también te da tiempo a fallar. Ya lo ven, todos ellos jugadores mediocres y sin pedigrí, es lo que tiene. ¿Imaginan que alguien nos contara que nadie falló más tiros que Navarro en toda la historia de la ACB, o que nadie marró más disparos a puerta que Cristiano Ronaldo en toda la historia de la Champions? (lo digo por decir, no tengo datos al respecto ni falta que me hace). Seguro que a Víctor Claver (por poner un ejemplo tonto que ahora mismo se me acaba de ocurrir, no sé por qué) no le pasará nunca esto de estar en la lista de mayores falladores de la historia. Eso que se lleva por delante. Y por detrás.

Kobe tiene pros y contras como casi todo el mundo, Kobe ganó brillantemente cinco anillos, cerca anduvo de llevarse otros dos, fue MVP unas cuantas veces, dejó canastas y momentos inolvidables a chorros y forma ya (acabe como acabe su carrera) parte esencial de la historia de este juego, fruto todo ello de un talento superlativo y un gen competitivo sin parangón para la práctica del baloncesto.nba_bryant_jackson_580 Todo lo cual no quita para que Kobe fuera también un ego desmedido, una estrella con evidentes dificultades para implicar a sus compañeros en un proyecto común, alguien que en demasiadas ocasiones se creyó mucho más grande que su propio equipo y que tuvo la fortuna de que en un par de ocasiones a lo largo de su carrera se cruzara en su camino un tal Phil Jackson, acaso el único que a duras penas (y no sin dificultades) le logró domesticar. Pros y contras, usted decidirá si pesan más los primeros o los segundos, yo al menos tengo claro que (guste o no) Kobe quedará ya para siempre como uno de los GRANDES con mayúsculas de este deporte. ¿El que más tiros falló a lo largo de su historia? (Permítanme que les responda con otra pregunta) ¿Y QUÉ? Una anécdota que de ningún modo deberíamos convertir en categoría, una mera chorrada a la que en ningún caso deberíamos dar más importancia de la que tiene, un dato que de ninguna manera debería ocuparnos más de dos segundos ni merecernos más de dos renglones… Es decir, exactamente lo contrario a lo que estoy haciendo yo.

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2 Respuestas a “¿Y QUÉ?

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  1. Y Casillas es el portero con más goles encajados en la historia de la Liga de futbol…
    La vida es esto, equivocarse.

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