Archivo para agosto 2015

IMÁGENES REFRESCANTES   1 comment

En tiempos era una práctica habitual, no sé si hoy seguirá siéndolo porque ya casi no veo noticiarios televisivos, con Internet tengo más que suficiente. En tiempos te sentabas a ver el telediario veraniego y tras tragarte la habitual ristra de catástrofes, escándalos, disturbios, sucesos y conflictos varios el comunicador (suplente) de turno ponía su mejor cara de felicidad y te soltaba aquello de …y hoy, para acabar nuestro informativo, les dejamos con unas imágenes refrescantes. Y en tu televisor se iban sucediendo esculturales cuerpos practicando esquí náutico, intrépidos surfistas cabalgando sobre las olas, gráciles veleros surcando la mar serena mientras tú, ahí bien recocido en tu sofá a tus cuarenta y tantos grados centígrados, sin aire (ni acondicionado ni sin acondicionar) ni ventilador ni vacaciones, te acordabas de la madre que parió al comunicador, al director, al realizador y al surfista incluso, ya puestos. Nunca hubo nada menos refrescante que unas imágenes refrescantes, ni aún por muy sugestivas que éstas fueran. De hecho en mi caso siempre produjeron el efecto contrario, si bien habré de reconocer que los exabruptos que soltaba al verlas sí acababan dejándome una extraña sensación de liberación. Quizá fuera eso lo que pretendieran…

Y sin embargo aquí me tienen, intentando provocarles ese mismo efecto… sólo que en términos estrictamente baloncestísticos, no vayan a pensar. No teman, no abundaré en la serie de catastróficas desdichas que aflige a la ACB en estos días, no abundaré porque ya las conocen de sobra, porque ya se las hemos contado en este mismo lugar y por no amargarles (aún más si cabe) la vida. Pero a cambio les ofreceré mis particulares imágenes refrescantes, casi las únicas que ofrece en estos días nuestra atribulada competición. No hará falta que les recuerde que cada vez hay menos dinero para desembolsar, que cada vez llegan americanos de menos postín y tronío, que los que vienen pesan mucho menos que los que se van… pero no hay mal que por bien no venga, dicen. Antes los fichábamos curtidos en mil batallas europeas, ahora los fichamos casi recién salidos del cascarón universitario, lo cual, para alguien que se pasa los inviernos enteros pegado a la NCAA como es mi caso, no deja de ser un plus. Así que esas van a ser mis particulares imágenes refrescantes, si buscaban esculturales cuerpos en traje de baño me temo que no acudieron al lugar adecuado. Eso sí, a cambio les presentaré (in alphabetical order) a seis sujetos casi recién salidos de fábrica y que llegan con la loable misión de refrescar (en la medida de lo posible) nuestra endogámica, esclerotizada, envejecida y encorsetada Liga ACB. Ojalá lo consigan.

1. Algunos que ya peinamos abundantes canas aún recordamos a su padre. También es verdad que tiene truco, si se hubiera apellidado Smith o Jones probablemente lo habríamos olvidado pero Abromaitis no creo yo que haya muchos en la guía telefónica, en cualquier caso si usted no lo recuerda no se preocupe, más bien alégrese, es una mera cuestión de edad. Aquel Jim Abromaitis se hizo carne y habitó entre nosotros en la temporada 1980/1981, hace la friolera de 35 años ya;abromaitisx-large no diré que dejó una huella imborrable (más allá de su apellido) porque no sería cierto, y eso que no estuvo en un equipo cualquiera sino en el mismísimo Real Madrid de los Corbalán, Brabender, Iturriaga, Rullán, Romay, Prada, You Llorente, Indio Díaz, Randy Meister y demás familia. Era un buen tirador, nada más (y nada menos) que eso. Bastante más que eso (pero también eso) es su hijo, Tim Abromaitis, gracias entre otras cosas a haberse formado en una universidad como Notre Dame en la que no basta con tirar bien sino que además tienes que jugar muy bien al baloncesto. Los Fighting Irish de Mike Brey podrán tener mejores o peores promociones pero mueven siempre el balón como los ángeles y utilizan como nadie los espacios, lo que les convierte en una verdadera delicia de equipo. No por casualidad sus productos acostumbran a ser jugadores muy bien formados, aquí mismo hemos podido comprobarlo hace bien poco con Ben Hansbrough o Luke Harangody (y aprovecho la ocasión para dejarles otro nombre recién graduado, Pat Connaughton, si no cuaja en NBA y tienen mano en ACB tírense en plancha a por él). Abromaitis es otro buen ejemplo, y ello a pesar de que se perdió su último año de elegibilidad por culpa de una rotura del ligamento cruzado anterior que pareció cercenar ya para siempre su carrera profesional. Pero se repuso, se vino a Europa y durante estas tres últimas temporadas (Villeurbanne, Estrasburgo, Braunschweig) no ha hecho sino mejorar. Si a todo esto añadimos su inmejorable currículum académico y su impecable estampa de yerno ideal, el resultado de todo ello nos dará un producto que parece hecho a medida para un proyecto como el de Tenerife, del mismo modo que la propuesta de Alejandro Martínez parece que ni pintada para un jugador como él. Que sea por muchos años.

2. No me pregunten por qué, pero hubo un tiempo en el que a los entrenadores ACB les encantaba fichar mormones. Cualquier jugador recién importado de USA venía siempre rodeado de incertidumbres, cómo será, qué carácter tendrá, cómo se adaptará, etc. Incertidumbres que en tratándose de mormones se reducían contylerhawssiderablemente ya que su adaptabilidad, entrenabilidad, disciplina y entendimiento del juego resultaban estar siempre muy por encima de la media. Ejemplos hubo a patadas (también excepciones, claro), todos los que usted quiera, desde aquel legendario Steve Trumbo hasta los recientes Toolson (todos los Toolson) o Yeisi Carroll. Bien, pues el siguiente a añadir a esta lista se llama Tyler Haws y llega a Santiago de Compostela directamente desde Brigham Young (BYU para los amigos), la universidad mormona por antonomasia. Ahora bien, más allá de sus creencias, más allá de esa cara de asco (mi madre, menos diplomática para estas cosas, diría que parece que estuviera oliendo mierda), más allá de ese aura de superioridad tan yanqui que le caracteriza, sepan bien que estamos ante un anotador compulsivo: un sujeto que ha promediado más de 22 puntos por partido superando así los registros históricos de otros legendarios cougars como Danny Ainge o (mucho más recientemente) Jimmer Fredette. Añádase además que no llega con los típicos 22 años de cada graduado universitario sino con 24, fruto de haber pasado esa particular mili mormona de los dos años de misión, concretamente en Filipinas; añádase también que la criatura nació en Bélgica por esas cosas raras de la vida, lo que supongo que le conferirá la condición de comunitario por si su fichaje no fuera ya suficientemente chollo de por sí. Pensé yo que encontraría hueco en cualquier franquicia NBA, probablemente también lo pensaron en el Obra cuando lo apalabraron, probablemente aún no acaben de creerse que vayan a disfrutar durante todo un año de un jugador así. Eso sí, tampoco le pidan más, tengan claro que en apenas unos meses (y siempre y cuando no le reclamen de USA) seguro que habrá ya unos cuantos grandes de Europa peleándose por sus servicios. Al tiempo.

3. Providence es una fiesta. No me refiero a la capital del estado de Rhode Island (que puede que también lo sea, pero que no tengo el placer de conocer) sino al equipo de baloncesto de su universidad, esos Friars que siempre que los ves te devuelven el precio de la entrada (si lo hubiere), lástima que por jugar en la Big East les veamos mucho menos de lo que nos gustaría. Así fue en 2014 gracias al eléctrico Bryce Cotton (lo último que supe de él es que andaba por los Jazz),henton así ha sido aún más si cabe en 2015 gracias a una fantástica pareja: de un lado el mágico base Kris Dunn, uno de esos jugadores que te entran por los ojos ya desde la primera vez que le ves (y que volverá a Providence en unos meses para completar su año sénior, de lo cual me alegro); y del otro un alero interesantísimo, físicamente muy potente, agresivo en penetración y con muy buena mano, que responde al bello a la par que insospechado nombre de LaDontae Henton (si se están preguntando qué extraña razón lleva a unos padres a ponerle LaDontae a su retoño, habré de confesarles que yo también me lo pregunto). Henton acabó su periplo universitario hace unos meses, no fue drafteado y pensé que se lo rifarían en Europa pero fue pasando el verano y nadie pareció acordarse de él… justo hasta que este pasado fin de semana se ha acordado por fin de él el Baloncesto Sevilla, ese mismo (ex) Caha que en apenas un mes ha pasado de estar casi al borde de la muerte a fichar a todo bicho viviente, apoyo de su entidad financiera propietaria mediante: Bamforth (again), Nachbar (nada menos), Miljenovic (joyita) y ahora este Henton que debería salirles muy bien, aunque el fichaje de una criatura recién salida del cascarón siempre deje alguna duda: cómo procese ese paso del amateurismo al profesionalismo, de Rhode Island a Andalucía e incluso de Ed Cooley a Luis Casimiro; dos pedazo de entrenadores si bien completamente diferentes el uno del otro. Luego acabará como acabe, pero por ahora es una magnífica noticia tenerlo por aquí.

4. Ya he contado alguna vez la historia de aquel primer partido que le vi, que era en realidad el segundo que jugaba en su universidad de Gonzaga. Aquella noche de noviembre de 2011, ante su nuevo público de Spokane, frente a la vecina Washington State, el recién aterrizado Kevin Pangos se marcó la friolera de nueve triples, tal cual, nueve triples uno detrás de otro (claro está, no iban a ser todos a la vez), nueve triples con envidiables porcentajes además, dejando ojipláticos no ya a sus aficionados ni a quienes lo vimos desde la distancia sino incluso a los mismísimos analistas televisivos (que más de una vez se confundieron y le llamaron Pargo, ya que ocupaba jukevin_pangossto el lugar que Jeremy Pargo acababa de dejar). Ni que decir tiene que el canadiense no volvió jamás a repetir una actuación así, pero ello no quita para que durante todos estos años haya seguido jugando a un magnífico nivel. No siempre ejerció de base puro porque a menudo le tocó compartir cancha con un cerebrito como David Stockton (de los Stockton de toda la vida), pero este último año recuperó el mando en plaza y dejó meridianamente claras dos cosas: a) que siempre va a ser un base más anotador que director, y b) que en cualquier caso ha mejorado muchísimo en las labores de dirección. Triunfará en el Granca siempre y cuando sus fieles aficionados tengan paciencia con él (al fin y al cabo es su primer trabajo remunerado como baloncestista profesional), siempre y cuando tengan claro que no van a encontrar en él al sucesor de Tomás Bellas sino a otro estilo de base completamente distinto, casi contrapuesto. Ahora bien, con un maestro en el banquillo como Aíto (extraordinario en la dirección de jóvenes, de toda la vida de dios) y otro en el parquet como Oliver tendrá ya mucho ganado en su proceso de adaptación. Dejemos que Gran Canaria (la isla, la gente, el equipo) se ocupe de todo lo demás.

5. Siempre es un placer ver jugar a Vanderbilt, universidad sita en Nashville, Tennessee. Siempre es un placer ver a los Commodores sobre todo en su casa, en ese incomparable Memorial Gym que no se parece a ningún otro pabellón (que yo haya conocido) sobre la faz de la Tierra, con sus banquillos no en el lateral sino en los fondos, casi al pie de las canastas. Pero más allá de peculiaridades Vanderbilt acostumbra a jugar buen baloncesto gracias a su técnico Kevin Stallings y a interesantes promociones de jugadores,Jeffery_Taylor_Vanderbilt_InsideOnly pongamos por ejemplo aquella de 2012 con el escolta anotador John Jenkins (carne de Liga de Desarrollo durante todos estos años), el pívot fajador nigeriano Festus Ezeli (hoy ya con un anillo en los Warriors) y el alero-chico-para-todo Jeffery Taylor, jugador interesante donde los  haya. Jordan (sí, ESE Jordan) puso sus ojos en él y le escogió para sus Bobcats (hoy ya Hornets) en el 31 del draft (lo que viene siendo el 1º de la segunda ronda), justo un puesto detrás de Ezeli y ocho detrás de Jenkins por cierto. Su elección desató la euforia en las buenas gentes de Charlotte que creyeron (tanto más tras sus magníficas actuaciones en las ligas de verano) haber conseguido un verdadero robo. Bueno, pues no. La realidad como tantas otras veces vino a poner las cosas en su sitio, primero en forma de lesión (aquiles) y luego en forma de sanción por un lamentable episodio de violencia de género que él mismo reconoció y por el que le cayeron 24 partidos. Así las cosas (y tras múltiples idas y venidas a la Liga de Desarrollo) los Hornets acabaron cortándole hace pocos meses. Se le cerraba así la puerta de la NBA pero a cambio se le abría de par en par la de Europa, gracias además al pequeño detalle de que Taylor es sueco; no sueco de conveniencia sino sueco sueco, sueco de pura cepa, nacido en Norrköping mientras su padre estuvo jugando allí. De hecho ha defendido ya la camiseta de su selección, de hecho hasta participó en el Eurobasket 2013 con notable éxito de crítica y público. Dicen que le ha fichado el Real Madrid para sustituir a KC Rivers (que la cosa de los pasaportes la tiene algo más revuelta, por lo visto), de hecho todos los medios lo dieron por hecho hace un par de meses aunque yo a día de hoy no he sido capaz de encontrar confirmación alguna al respecto, bien porque las cosas de palacio van despacio o bien porque soy así de torpe y no habré sabido dónde buscar. Sea como fuere (y dando por supuesto que finalmente llegue a la casa blanca) que nadie espere un clon de Rivers porque su posición podrá ser similar pero su juego es muy distinto: más defensa, más físico, menos tiro que su antecesor. Y más carácter, también. Esperemos que mezcle bien con un equipo tan hecho como este Madrid.

6. En los cinco casos anteriores les he vendido optimismo a raudales pero no se me vengan arriba, no todo ha de ser jijí jajá, me temo que con éste que viene ahora voy a bajar un poco (bastante) el listón. Señoras, señores, les presento a los gemelos Wear, Travis y David Wear, dos gotas de agua como no podía ser de otra manera, dos esbeltos yogurines a los que imaginamos intercambiándose exámenes y castigos sin que sus profesores se dieran cuenta cumpliendo así con la mística asociada a su condición.DavidWearTravisWear Juntos llegaron a North Carolina, juntos decidieron cambiar de aires y emigrar a la soleada California en busca de mejor fortuna, juntos aterrizaron en UCLA, juntos se graduaron cumpliendo casi en la cancha ese mismo papel intercambiable que les imaginábamos en las aulas. Las diferencias (más allá de que el uno llevaba el 12 y el otro el 24) eran sólo de matiz: Travis, a menudo titular, era más completo, algo (sólo algo) más interior, algo menos alérgico a las zonas; David, por lo general suplente, era aún menos fajador si cabe, prototípico cuatro abierto (y decir cuatro es decir mucho) con buena mano y pare usted de contar. Acabada la carrera se separaron finalmente sus destinos, la adultez es lo que tiene: Travis fue a parar a los Knicks para confirmar el hecho evidente de que allí ya juega cualquiera (de hecho recientemente han fichado a Sasha Vujacic, por si nos quedara todavía alguna duda), David en cambio hubo de buscarse la vida (como tantos otros) en la D-League. Supongo que habrán sido sus números en esa competición y (sobre todo) en la pasada Liga de Verano los que han llevado al Fuenla a contratarle, algo que como ya habrán deducido a partir de todo lo anterior no me hace especial ilusión; fíjense que hasta me preguntaron en Twitter si mejoraba a Daniel Clark (comparación odiosa donde las haya) y respondí que para mí no, en absoluto. Dicho lo cual, si yo fuera aficionado fuenlabreño tampoco me preocuparía demasiado al respecto. Primero porque acaso mi recuerdo sea exagerado, porque puede que haya progresado mucho desde entonces. Segundo porque no soy de fiar, no soy un experto sino un mero aficionado cuyo atrevimiento va en paralelo a su ignorancia. Y tercero (y principal) porque bastante tienen ahora mismo con preocuparse sobre si saldrán en ACB como para preocuparse de con qué jugadores saldrán (en su caso) en ACB.

Y hasta aquí. Me habría encantado dedicarle también un parrafito a ese magnífico fichaje del Valencia Basket llamado John Shurna (por quien siento especial debilidad desde su etapa en Northwestern) pero en este caso no tendría sentido que yo se lo presentara ya que ustedes lo conocen ya de sobra tras su etapa en Badalona. Como me habría encantado dedicarle unos parrafillos al flamante fichaje de la Penya Ousmane Drame (Quinnipiac) y al no menos flamante obradoirista Alec Brown (Wisconsin Green-Bay), pero si lo hiciera les estaría vendiendo la moto (aún más si cabe) dado que apenas pude ver jugar a sus respectivas universidades (y bien que lo siento) como para tener formada una opinión. Como me encantaría poder dedicarle algunas líneas a jugadores interesantísimos como Juwan Staten (West Virginia), Askia Booker (Colorado), Jordan Sibert (Dayton), LeBryan Nash (Oklahoma State), Jonathan Holmes (Texas), Emmy Andújar (Manhattan) o Matt Stainbrook (Xavier), me encantaría porque eso significaría que les veríamos por aquí pero por ahora no parece que sea el caso (ni por ningún otro sitio, que yo sepa), por si acaso ahí les dejo sus nombres para lo que gusten mandar. Como me encantaría escribir algo también de tíos como Miljenovic, Vezenkov, Sobin, Vrkic, Musli, McGrath, Caloiaro, Benite, incluso Doncic, Yusta o Rico… pero como dijo aquél, hoy no toca, hoy la cosa iba sólo de denominación de origen NCAA. Además que creo yo que ya está bien, que con seis imágenes refrescantes tienen más que suficiente. No se me vayan a enfriar.

(publicado originalmente en BASKET Y PUNTO)

EL PARTIDO IMPOSIBLE   2 comments

Hoy les propongo un juego. No, no se me asusten, nada que les suponga el menor esfuerzo, se trata de un mero ejercicio de imaginación. Tan simple como que yo les doy dos equipos y ustedes me dicen qué creen que pasaría en el supuesto de un hipotético (utópico, más bien) partido entre ellos, ya ven que más sencillo no puede ser…

Doy por supuesto que si no les apetece habrán huido ya en busca de otras páginas más sugestivas, por lo que entiendo que si siguen aquí es porque quieren jugar (o porque tienen curiosidad, al menos). Así que sin más dilación paso a facilitarles la composición (que sin duda les resultará familiar) del primero de esos equipos, el que llamaremos Equipo A:

  • Sergio RodríguezPau-Gasol-y-Sergio-Llull.-FIBA-Photo
  • Sergio Llull
  • Guillem Vives
  • Rudy Fernández
  • Pau Ribas
  • Fernando San Emeterio
  • Víctor Claver
  • Pablo Aguilar
  • Nikola Mirotic
  • Felipe Reyes
  • Pau Gasol
  • Willy Hernangómez

Y ahora por supuesto la del presunto rival, al que obviamente llamaremos (ya ven que no soy muy original, ni lo pretendo) Equipo B:

  • Ricky RubiobajasSelecciónBasket
  • José Manuel Calderón
  • Quino Colom
  • Juan Carlos Navarro
  • Alex Abrines
  • Xavi Rabaseda
  • Dani Díez
  • Alex Mumbrú
  • Nacho Martín
  • Fran Vázquez
  • Serge Ibaka
  • Marc Gasol

Repito, se trata de un mero ejercicio de imaginación, no vengan ahora a decirme que el partido es imposible, que fulano está lesionado, mengano achacoso y zutano convaleciente, eso ya lo sé yo. gilipollas sería (aún más si cabe) si no lo supiera. La imaginación es libre así que bien podemos hacerle trampas a la realidad, no en cuanto a las edades de las criaturas sino en cuanto a su estado de salud, dando por supuesto que todos ellos, los del A y los del B, gozaran de un estado físico y mental óptimo a día de hoy. Imaginen, un hipotético núcleo duro Chacho-Llull-Rudy-Mirotic-Pau, más las puntuales aportaciones de Felipe, Ribas o SanEme, versus un hipotético (utópico, una vez más) quinteto titular Ricky-Navarro-Abrines-Ibaka-Marc, con tipos como Calde, Mumbrú o Fran (de ahí que les hablara de óptimas condiciones físicas y psíquicas) completando la rotación. ¿Qué creen que pasaría, quién piensan que se llevaría el gato al agua (metáfora absurda) en ese partido imposible? O por ponérselo todavía mucho más sencillo, sin necesidad de dar un resultado, casi sin necesidad de imaginar nada siquiera: ¿cuál de las dos plantillas (repito, tomadas ambas en estado puro, sin aditivos ni conservantes ni colorantes ni lesiones ni complicaciones legales ni achaques varios) les parece mejor?

Fin del juego, y ahora es cuando me toca explicarles dónde quiero llegar a parar. Evidentemente no me estoy lamentando de las ausencias, lo que no puede ser no puede ser (y además es imposible), esto es lo que hay por más que haya dos o tres del equipo A a quienes sustituiría gustoso por otros dos o tres del B (pongamos Dani Díez por Claver, NÑBA_Banneracho Martín por Aguilar… Cuestión de gustos). Sólo quiero que reparen en que lo que llevamos no es mejor (probablemente tampoco peor) que lo que nos dejamos, que de lo que fuimos a lo que somos media un abismo, que habrá quien siga llamando a esto eñebeá hasta el fin de los siglos pero esa denominación (que a algunos siempre nos generó ira) hoy ya produce sonrojo. Insisto, si nos pusiéramos a hacer libremente una selección (una vez más, libre de ataduras, sin condicionamientos físicos ni legales) entre lo mejor de ambos equipos A y B, probablemente escogeríamos (como dijo aquél) seis de uno y media docena del otro. O siete y cinco en el mejor de los casos. No hay más, eso es todo lo que nos queda: poco más de media selección.

Y con esa media selección vamos al Eurobasket como si la lleváramos entera, como si siguiéramos siendo los amos del mundo, como si el resto de equipos fueran a derretirse a nuestro paso o ante la mera mención de nuestro nombre, como si no hubiéramos aprendido nada de esas dos buenas hostias que nos llevamos en temporadas precedentes. Recuerda que eres mortal le decían al césar, se ve que nosotros también necesitamos que nos lo recuerden de vez en cuando, de hecho esta pasada semana tuvimos un par de buenos recordatorios con la baja definitiva de Abrines y los apuros ante Venezuela. Claro que para que el recordatorio hubiera sido efectivo quizás nos habría convenido perder, morir siquiera un poco, perdiendo se aprende decía mi madre, qué gran verdad es ésa sobre todo en términos estrictamente deportivos. Pero como al final nos salvamos seguimos creyendo en nuestra inmortalidad, tanto más si pocos días después nos zampamos esa especie de sucedáneo de Macedonia que nos pusieron delante. Otra vez los putos amos, el ombligo del mundo again. Más dura será la caída.

Espero que esto mío sea sólo pesimismo y no realismo bien informado, espero que así lo sea también el de todos aquellos que hoy ya dudan (por fin) de que pasemos el cruce de cuartos de final. A mí me encantaría preocuparme por el cruce de cuartos pero por ahora me preocupa más el de octavos (en su caso), por ahora me preocupa aún más si cabe esa fase de grupos en la que cualquiera de los equipos que nos vayamos a encontrar (exceptuando a Islandia, espero) es infinitamente mejor que el mejor que nos hayamos encontrado en esta Coña Eñe de los cojoñes: Serbia, Turquía, Italia y finalmente Alemania, en su casa y con Nowitzki. Si al menos fuéramos capaces de llegar a egruppisa cita con un mínimo de preparación… (pero esa es otra historia, y ya se la he contado en otra ocasión).

Esa y no otra pretende ser la finalidad de este (sucedáneo de) artículo, de este partido imposible: que entendamos que lo que hubo nada tiene que ver con lo que hay, que vivir del pasado está muy bien (como mero ejercicio de nostalgia) pero de nada sirve a la hora de procesar el presente, tanto menos para mirar al futuro. Que sirva de contrapunto a todo ese favoritismo made in Spain que nos meten en la cabeza cada vez que entramos en una web que no debemos, cada vez que hojeamos un periódico deportivo en el bar de cada mañana, si luego resulta que ellos tenían razón y yo estaba equivocado no duden en venir a restregármelo que lo aceptaré gustoso. Que asumamos de una vez por todas (parafraseando a aquella profesora de Fama) que queremos ir a los Juegos pero los Juegos cuestan, que si queremos ir a Río nos lo vamos a tener que ganar, con sudor. Y con lágrimas.

Publicado agosto 24, 2015 por zaid en selecciones

Etiquetado con , , , , , , , ,

EÑEPOLLECES 2015   4 comments

Aquí me tienen, un año más, presto y dispuesto para cumplir otra de las tradiciones ancestrales de cada año por estas fechas: ya saben, todo aquello que no puede faltar en cualquier verano que se precie de serlo, los incendios forestales, los desarreglos intestinales, las olas de calor (la de este año fue más bien tsunami), las entrañables fiestas populares, los torneos veraniegos, los refritos televisivos, los contenciosos gibraltareños, las lluvias de estrellas, las canciones horteras, los moteros porculeros y mi inevitable artículo de cada agosto echando pestes de la preparación de nuestra selección. Sé que me repito más que las morcillas de cebolla pero qué quieren que le haga, esto no es obligatorio, si no les apetece leer de nuevo (con alguna ligera variación) lo que ya leyeron en 2014, 2013, 2011, 20102009 ó 2008 ya saben dónde tienen la puerta. Eso sí, si aún les apetece acompáñenme, ya que así descubrirán (además de lo de todos los años) algún pequeño detalle que hace que lo de este verano sea aún peor si cabe que lo ya padecido en temporadas precedentes. O como dicen que dijo Murphy, que cualquier realidad, aún por muy mal que esté, siempre es susceptible de empeorar.

Ruta-Ñ-2015Por si todavía no se han enterado, nuestra Ruta Eñe (de los cojoñes) 2015 consiste en lo siguiente: martes 11 de agosto contra Bélgica, sábado 15 contra Polonia, domingo 16 contra Angola o Senegal, martes 18 contra Venezuela, sábado 22 contra Macedonia, martes 25 otra vez contra Macedonia y finalmente el domingo 30 de agosto contra la República Checa, ese el nivel, ahí es nada la pomada, tiémblanme las piernas sólo de pensarlo. Todo ello por supuesto sin salir del territorio nacional no vaya a ser que las criaturas se nos pierdan o nos cojan frío por esos mundos de dios, sales de tu país y a poco que te descuidas te lo encuentras todo perdido de extranjeros, seres extraños que hablan raro y no parecen de fiar, quita quita, para eso casi mejor nos quedamos en casita que es donde mejor se está. Al menos otros años hacíamos el paripé, una escapadita (sólo una, tampoco hay que abusar) a Lituania o Eslovenia para recrear (presuntamente) el ambiente hostil que nos habríamos de encontrar en el campeonato y luego ya vuelta a casa perdiendo el culo, no nos fuéramos a extraviar. Este año no, este año ya ni eso, total pa qué, cómo estará el tema que ni nos molestamos en disimular siquiera, a ver para qué habríamos de recrear nada si nuestras sedes van a ser Berlín y (en su caso) Lille que están casi a la vuelta de la esquina, mejor quedémonos aquí todos reunidos al calor del hogar: rivales predispuestos, árbitros (del país) complacientes, buenas gentes haciendo la ola, instituciones y patrocinadores aflojando la pasta y por supuesto nuestros niños bien relajaditos y entre algodones no se nos vayan a estresar. De verdad se lo digo, he visto pachangas de solteros contra casados mucho más intensas que toda esta sarta de amistosos (eñemistosos, más bien) que verano tras verano acostumbra a disputar (es un decir) nuestra egregia selección nacional.

¿Y las demás? Habré de reconocer que no he tenido la santa paciencia de buscarme los calendarios preparatorios de nuestros principales rivales (no doy para más) pero sí pondré un par de ejemplos sobradamente conocidos: 1) Lituania jugó dos veces contra Australia a finales de julio. Repito, contra Australia, cuyo nivel baloncestístico a día de hoy es manifiestamente superior al que nos vayamos a encontrar nosotros en la gira. Y repito, a finales de julio (a falta de mes y pico para el inicio del Campeonato), fechas en las cuales nuestros internacionales todavía estaban apurando sus últimos instantes de vacaciones antes de incorporarse a la concentración. 2) Serbia y Francia se enfrentaron entre sí el pasado viernes 7 de agosto. Repito, Serbia y Francia, segunda y tercera del mundo, con los números en la mano el mejor partido de selecciones que contemplarse pueda fuera de USA a día de hoy (dato meramente objetivo, aunque si alguien prefiriera hacerse pajas mentales con la supuesta superioridad de nuestra supuesta eñebeá no seré yo quien se lo impida). Y repito, el pasado 7 de agosto (apenas un mes antes del inicio del Torneo), cuando nuestros internacionales aún estaban encantados de haberse (re)conocido, cuando aún andaban poniéndose guapos (cada uno en la medida de sus posibilidades) para acudir a la famosa cena de matrícula. Eso que nos llevan por delante, eso que llevamos por detrás. Ellos ya estaban jugando contra equipos de su nivel antes de que nosotros empezáramos casi a entrenar, mucho antes de que empezáramos a jugar contra equipos de inferior nivel… que serán todos los que nos vayamos a encontrar en la gira. A no ser que ése (el de las venezuelas y las polonias) sea en realidad nuestro verdadero nivel.

Me dirán que otros años también lo hicimos, pongamos 2009 ó 2011, donde otros jugaron partidos nosotros pachangas de tal manera que hubimos de convertir la primera fase del Eurobasket en nuestra verdadera fase de preparación. Recuerden, un par de sustos para darle emoción, otro par de crisis y a otra cosa mariposa, de repente resucitábamos, campeonábamos y hasta nos descojonábamos de quienes llegaron primeros por la otra parte del cuadro y acabaron pagándolo ante nosotros.cartel-ruta-baloncesto Éramos más jóvenes, éramos la hostia de buenos, íbamos de sobrados por la vida, nos creíamos invulnerables (y a estos niveles casi lo éramos), entrenar que entrenen otros que es a quienes les hace falta, nosotros total pa qué si con lo que somos ya nos vale de sobra. Recuerdos de un pasado que nunca más ha de volver. Este año no habrá margen de error, este año llegaremos felices cual perdices tras nuestras macedonias y nuestras chequias y así de entrada ya nos toparemos con Serbia, al día siguiente con Turquía, al otro con Italia, puede que cuando nos queramos dar cuenta nos hayan puesto ya la cara del revés, que cuando nos pongamos a arreglarlo sea ya demasiado tarde. Ya lo dicen los bancos, rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Tanto más cuanto a nosotros ya hace tiempo que nos explotó también nuestra burbuja.

En cambio otras selecciones usan la fase de preparación para prepararse como su propio nombre indica, ya ven qué vulgaridad, les dicen que se tienen que preparar para el Eurobasket y van y se preparan, eso lo hace cualquiera, no tiene mérito alguno. Lo que sí tiene verdadero mérito es lo nuestro, que a nuestra fase de preparación ni siquiera le llamamos fase de preparación no vaya a ser que alguien lo lea y deduzca erróneamente que la vamos a utilizar para prepararnos, sólo eso faltaba, hasta ahí podíamos llegar. Nosotros no nos preparamos, nosotros vamos de gira, gira Eñemanía, Ruta Eñe o como demoños lo ñamemos este año. Selección española on tour recorriendo los más bellos parajes, pueblos y ciudades de nuestra vasta geografía, haciendo las delicias de chicos y grandes, el mayor espectáculo del mundo, que no pare la música, el espectáculo siempre debe continuar. Ayer en Tordesillas contra las Antillas, hoy en Lopagán contra Afganistán, mañana en Taramundi contra Burundi, pasado en Entrambasaguas contra Nicaragua, al otro en Garganta La Olla contra Camboya, luego ya en Talavera contra cualquiera y así sucesivamente, la gente se agolpa a nuestro paso mientras nosotros ponemos el cazo, todo para que luego lleguemos al Eurobasket sacando pecho, aquí nos tienen, somos la biblia en verso, hemos sido la única selección invicta durante la fase de preparación, catapún chimpón. Qué alegría, qué emoción, qué inmensa satisfacción.

He leído en demasiadas ocasiones durante estos pasados meses que el gran problema sería no estar en la final del Eurobasket ya que entonces nos veríamos abocados a disputar el Preolímpico. Pues mire, no, se lo voy a explicar: el verdadero gran problema sería no obtener plaza ni para el Preolímpico siquiera. Recuerden, los dos primeros clasificados del Eurobasket van directos a Río, los que queden del 3º al 6º disputarán (junto con los de otros continentes) el Preolímpico, los que queden a partir del 7º se tocarán concienzudamente los huevos durante el verano de 2016 (o en todo caso podrán juntarse para servir de sparrings a quienes sí vayan a los Juegos, por hacer el paripé más que otra cosa). A quienes hablan del Preolímpico como si tuvéramos ya plaza asegurada me gustaría recordarles que los años no pasan en balde, que tenemos un equipo manifiestamente envejecido, que vamos sin Marc, Navarro, Calderón, Ricky e Ibaka por ejemplo. Ya no somos lo que éramos pero es que los demás tampoco son ya lo que eran… solo que en sentido inverso. Esto es como aquello que decían nuestros abuelos cuando éramos niños, ellos van p’arriba y nosotros p’abajo. Tal cual. Francia es mejor cada año que pasa, Serbia tres cuartos de lo mismo, Croacia si aún no lo es lo será en dos días, habría más ejemplos, cito sólo los tres primeros que se me han ocurrido por ser los más evidentes.scarioloseleccion Ciclos inversos, ellos van a más y nosotros a menos, no pasa nada, es ley de vida, así ha sido desde que el mundo es mundo y el deporte es deporte. Pero precisamente por eso nuestras únicas opciones, nuestro elixir de la eterna juventud por así decirlo, pasarían por hacer una fase de preparación fortísima e impecable en todos los aspectos para así llegar al campeonato en óptimas condiciones físicas y técnicas: es decir, pasarían por hacer exactamente todo lo contrario a lo que habremos hecho. Que dios (el dios del basket, sea éste quien sea) nos coja confesados.

Hace ahora once meses (aún en plena resaca del orengazo) les vendí pesimismo a espuertas, igualmente se lo volví a vender hace cuatro meses cuando aún no teníamos seleccionador ni pinta alguna de tenerlo. Hoy me encantaría poder venderles otra cosa, de hecho me paro a buscar razones para el optimismo y hasta alguna que otra encuentro, no crean: el advenimiento de Pau, el bloque del Madrid campeón de Europa, la insospechada reencarnación de Mirotic y hasta el hecho de que este año vayamos a tener por fin entrenador (que me guste o no ya es otra historia, pero es un verdadero entrenador, lo cual casi siempre es mejor que no tener ninguno). Pero qué quieren que les diga, todas esas razones (y tantas otras que se me pudieran ocurrir) palidecen ante este enésimo pelotazo federativo convenientemente disfrazado de preparación por aquello del qué dirán. Créanme, nada me gustaría más que me lo restregaran, que del 5 al 20 de septiembre los hechos me demostraran de forma meridianamente clara que yo estaba equivocado, que mis temores eran infundados. Nada me gustaría más que verme aquí de nuevo dentro de un año cumpliendo con la tradición, desahogando eñepolleces del 2016… porque eso sólo significaría que tendríamos a nuestra selección compitiendo en el verano de 2016. Ojalá.

HECHOS OBJETIVOS, CONSIDERACIONES SUBJETIVAS   6 comments

Hecho objetivo 1: Una tibia mañana de finales de junio o comienzos de julio de 2014, no recuerdo la fecha con exactitud ni ganas tengo de buscarla, un señor muy principal salió a la palestra para anunciar que otro señor aún más principal (el más Principal de todos, de hecho) había decidido renunciar a su magna Principalidad en beneficio de su hijo, proceso democrático donde los haya que en el argot monárquico suele ser conocido como abdicación. Ni que decir tiene que la noticia corrió como un reguero de pólvora (metáfora siempre muy socorrida en estas situaciones) dando lugar a lo largo de aquella mañana a toda clase de dimes, diretes, chismes, chanzas y chascarrillos en las redes sociales en general y en la cosa ésa del Tuiter en particular.pabellón-príncipe-felipe Recuerdo bien algunos de ellos, provenientes de Cáceres y Zaragoza, planteándose medio en broma medio en serio que ahora de repente tenían un problema ya que la denominación de su estadio y pabellón (respectivamente), de nombre Príncipe Felipe, acababa de quedarse obsoleta por el peso mismo de la historia, porque en apenas unos días el susodicho Felipe perdería ya para siempre su principesco rango al ascender en el escalafón.

Hecho objetivo 2: Apenas cuatro meses más tarde, el lunes 20 de octubre de 2014, se nos fue José Luis Abós. La noticia (no por esperada menos amarga) nos dejó hechos polvo a todos los que amamos este deporte, no digamos ya a todos los aficionados de su equipo de siempre, de su CAI Zaragoza de toda la vida. Pasadas las primeras horas de desolación poco a poco una campaña fue tomando forma, una petición que parecía tener todo el sentido del mundo: que el pabellón de su equipo llevara su nombre, que perdiera de una vez por todas su obsoleta denominación principefelipesca para homenajear como se merecía al técnico que había hecho historia en el baloncesto de su ciudad. Cuentan que se recogieron más de 15.000 firmas, supongo que la gran mayoría en la propia Zaragoza pero créanme que no todas, créanme que hubo baloncesteros de otros lugares que sin ser necesariamente caístas ni zaragozanos ni zaragocistas se adhirieron gustosos a la campaña. Créanmelo, porque yo fui uno de ellos…

Hecho objetivo 3: Pocas semanas más tarde la petición llegó al Ayuntamiento de la ciudad. No diré que había un clamor social (porque no me gusta la expresión, porque me pilla lejos, porque no soy quién para decirla) pero sí que se percibía ya para entonces, aún desde la distancia, una cierta sensibilidad a favor del cambio. Vamos, que parecían darse todos los pronunciamientos favorables… excepto uno: la corporación municipal se hallaba gobernada por unas gentes de Rancio (muy rancio) Abolengo, sumamente respetuosas con todo lo que signifique tradición (cualquier tradición), boato, pompa y circunstancia, sumamente reacias a todo lo que signifique cambio, tanto más si éste afecta a nuestros más acendrados principios, tanto más si éste afecta (siquiera tangencialmente) a nuestra más sacrosanta Institución.firmas-pabellón-josé-luis-abós Vamos, que fue que no, por dios santo, por dios bendito, tocar siquiera un pelo a la Corona, a quién se le ocurre, sólo faltaría, hasta ahí podíamos llegar. Y los aficionados al baloncesto nos quedamos con un palmo de narices, y los proponentes plegaron velas a la espera de una mejor oportunidad.

Hecho objetivo 4: el pasado 24 de mayo de 2015 se celebraron en nuestro país unas elecciones municipales y autonómicas que propiciaron que el mapa del poder cambiara de manera radical en numerosos pueblos y ciudades de nuestra geografía, Zaragoza entre ellas. Razón por la cual los proponentes de la campaña volvieron a la carga, ahora además con renovadas fuerzas ante el hecho de que la formación que se postulaba para gobernar el ayuntamiento de la ciudad llevaba en su programa, entre otras muchas medidas, la del cambio de nombre del Pabellón Príncipe Felipe por el de Pabellón José Luis Abós.

Hecho objetivo 5: hace algunas semanas, en otra populosa ciudad bañada por el Mediterráneo y situada unos cuantos kilómetros hacia el nordeste, la junta de gobierno de su corporación municipal (prima-hermana de la de Zaragoza, por así decirlo) decidió retirar de sus instalaciones un busto del ex Rey que ya no es rey aunque aún siga ostentando el título de Rey (por paradójico que ello resulte). Puede parecer que esto no guarda relación alguna con todo lo anterior (y de hecho no debería de guardarla) pero por desgracia sí la tiene, como podrán comprobar de inmediato en el párrafo siguiente.

Hecho objetivo 6: Hace muy pocos días la corporación zaragozana, en cumplimiento de su mandato electoral, decidió finalmente proceder al cambio de nombre, por lo que el pabellón pasó a llamarse José Luis Abós. Todo lo cual debería haber sido (y así fue, de hecho) motivo de dicha y regocijo para los aficionados zaragozanos en particular y los de toda España en general… al menos hasta que los del Rancio Abolengo (y Allegados, y algún otro que pasaba por ahí) emergieron de nuevo para decirnos que no, que no nos confundamos, que lo que allí se había hecho no era el merecido reconocimiento a un entrenadorcomunicadoCAI sino un acto meramente político, una afrenta intolerable, otro atentado cometido por el populismo comunista bolivariano (o comunismo bolivariano populista, o bolivarianismo populista comunista, no sé, yo es que me lío con estas cosas) que, sumado al descrito en el párrafo anterior, sólo pretendería atacar a la Institución Monárquica y socavar las raíces mismas de nuestra convivencia democrática. O algo así.

Hecho objetivo 7: Y cómo sería la cosa, que muchos que de entrada se alegraron legítimamente porque el pabellón pasara a llamarse José Luis Abós luego plegaron velas no fuera a ser que se estuvieran alegrando de lo que no debían, no fuera a ser que les tacharan de desafección, extremismo, incluso algo peor. Y cómo sería la cosa, que hasta el propio CAI Zaragoza sacó una nota en la que dice ser consciente de la división que ha podido generar la decisión municipal en la afición caísta, afirma que lamenta profundamente la instrumentalización que está sufriendo en en los últimos días el nombre y la memoria de José Luis Abós y concluye que no puede estar de acuerdo con este cambio de nombre y confía en que se busquen, a la mayor brevedad, soluciones alternativas que permitan terminar con una polémica que no beneficia a nadie. O dicho de otra manera: el propio CAI Zaragoza al que hizo grande José Luis Abós reniega públicamente de que su pabellón pase a llamarse José Luis Abós, amparándose en la utilización política que se estaría haciendo del nombre de Abós. Acabáramos.

******************************

Consideración subjetiva 1: No soy precisamente monárquico, lo mismo ya me lo habrán notado. Acato, acepto y respeto a dicha Institución, porque no me queda otra y porque entiendo que ese debe ser el sentir mayoritario de mis conciudadanos (al menos en base a lo que éstos votan, aunque tampoco estaría de más que nos lo preguntaran directamente alguna vez). Pero no me pidan además que la comparta. Dicho lo cual, me gustaría dejar claro que mi coronafobia (por llamarla de algún modo) no tiene nada que ver con esto, que mi vinculación con este asunto no tiene relación alguna con el nombre saliente (con el que llevo conviviendo sin problemas media vida) sino con el entrante. Quiero que el pabellón se llame José Luis Abós, y me da igual cómo se llamara antes. Si en vez de Príncipe Felipe se hubiera llamado Pabellón del Ebro, Virgen del Pilar, Cierzo del Moncayo, Agustina de Aragón o Perico de los Palotes (por citar sólo las cinco primeras ocurrencias que se me han venido a la cabeza) pensaría exactamente lo mismo.

Consideración subjetiva 2: Es bien cierto (y bien triste) que se ha utilizado políticamente el nombre de Abós. Pero me gustaría saber por qué la carga de esa presunta utilización política recae exclusivamente sobre aquellos que pusieron su nombre al pabellón (asumiendo un compromiso adquirido previamente, no lo olvidemos) y no sobre aquellos que ante tan previsible decisión reaccionaron como si les hubieran mentado a la madre, como si su único objetivo no fuera reconocer merecidamente una trayectoria sino deslegitimar como fuera la opción de enfrente utilizando todos los medios a su alcance para ello. Éticos o no, total eso qué más da.

Consideración subjetiva 3: Y es aún mucho más triste que si el pabellón polideportivo de Zaragoza no se hubiera llamado Príncipe Felipe sino (pongamos por caso) Ramón J. Sénder, Luis Buñuel o José Antonio Labordeta a nadie le habría importado una mierda el cambio de denominación, y ello a pesar de ser todos ellos (y tantos otros que me olvido) aragoneses ilustres que bien merecerían no una sino unas cuantas instalaciones puestas a su noabos felipembre. No nos engañemos, no les preocupa la denominación que se da sino la que se quita, no les importa un pimiento Abós por más que se quejen de su instrumentalización como si en verdad les importara, como si no estuvieran instrumentalizando igualmente ellos mismos la figura de Su Majestad aún en su desfasada condición de príncipe. Ya que tanto le veneran quizá convendría recordarles algún mandamiento, no tomarás el nombre del Rey en vano. La hipocresía al poder.

Consideración subjetiva 4: Y es aún más triste si cabe que si esta decisión de cambiar de nombre al pabellón la hubieran tomado los del Rancio Abolengo (o cualesquiera otros de-los-de-toda-la-vida) nadie le habría puesto pegas, es más, todo dios la habría visto como algo lógico y natural, remplazar un nombre desactualizado a la par que rendir merecido homenaje a quien había contribuido a engrandecer en gran medida el deporte zaragozano y aragonés, simplemente eso, ni más ni menos. Con razón me enseñó (sin querer) mi abuela que el que una cosa esté bien o esté mal no depende de la cosa, depende de quién la haga. Es triste pero es así, si no se lo creen no tienen más que ver las noticias o mirar simplemente a su alrededor, encontrarán miles de ejemplos al respecto, éste es sólo uno de ellos. Uno de tantos.

Consideración subjetiva 5: Claro que si de tristeza hablamos, la palma (en lo que a mí respecta) se la lleva esa actitud del CAI que no acabo de entender (o quizá sí, y por eso me entristece más todavía). Supongo que puede más la necesidad de quedar bien con todo el mundo (con todo el poder, mejor dicho), supongo que CAI Zaragoza no es sólo un equipo de baloncesto sino también (y sobre todo) la entidad financiera que lo respalda, esa Caja de Ahorros de la Inmaculada en cuyo consejo de administración no faltarán intereses políticos y/o económicos sumamente próximos a ese Rancio Abolengo del que hablábamos. Todo lo que ustedes quieran, pero el comunicado podría haber sido exactamente igual de duro con la instrumentalización de la memoria de Abós sin necesidad de tener que renegar de ese cambio de nombre, sin dejar de sentirse orgullosos de que el pabellón en que juegan lleve por fin su apellido, sin pedir que se busquen soluciones alternativas, sin que parezca una bajada de pantalones en toda regla. No sé cómo lo verán los aficionados del CAI (habrá de todo como en botica, imagino) pero a mí, desde la distancia (desde la ignorancia) me genera una inmensa decepción.

Consideración subjetiva 6: En este país solemos perder el culo para poner nombres de prebostes, dirigentes, mandatarios y demás autoridades a cualquier estadio que se precie, Bernabeu, Calderón, Sánchez-Pizjuan, Villamarín, Tartiere, Belmonte, Carranza, Rico Pérez, Rodríguez López, en otro tiempo también Sitjar, Casanova, incluso Ruiz de Lopera. En cambio poner nombres de deportistas a los escenarios deportivos nos cuesta un mundo, ya ven qué casualidad, Alfonso Pérez en Getafe, Fernando Martín en Fuenlabrada y casi pare usted de contar. Somos así por naturaleza, genuflexos ante el que manda, mezquinos con el que se lo curra. Si hasta fracasó el intento de poner el nombre de un futbolista recién fallecido a un estadio recién estrenado, y ello aún a pesar de que aquel estadio aún no tenía nombre ni perspectiva alguna de tenerlo a corto/medio plazo… Qué quieren que les diga, durante años llevé con amargura y resignación (y hasta un puntito de vergüenza) que el estadio de mi equipo futbolístico se llamara Teresa Rivero, hoy llevo con muchísimo orgullo que se llame simplemente Campo dpabellon abose Fútbol de Vallecas, pero créanme que aún más orgulloso me sentiría si alguien se propusiera rebautizarlo como Estadio Wilfred Agbonavbare por ejemplo. Como me siento a día de hoy inmensamente orgulloso (como mero aficionado al baloncesto) de que ese pabellón del CAI por fin se llame José Luis Abós. Le pese a quien le pese.

Consideración subjetiva 7: Obviamente no conozco a Don Felipe, ni puñetera falta que me hace. Pero quiero pensar (por su intachable formación, por su tan cacareada preparación) que es una persona (sí, aunque parezca mentira algunos reyes también son personas, aunque no siempre lo parezcan) lo suficientemente sensible como para hacerse cargo del problema y entender perfectamente su solución. O dicho de otra manera, que si alguien le explicara mínimamente quién fue Abós (en el supuesto de que no lo sepa ya) probablemente él sería el primero en aprobar con todos los pronunciamientos favorables este cambio de nombre (y tanto más estando obsoleto el anterior). Somos así por estos pagos, más papistas que el Papa, más monárquicos que el Monarca mismo. Con dos cojones. Definitivamente, no tenemos, nunca tendremos remedio.

A %d blogueros les gusta esto: