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ME SOBRAN LOS MOTIVOS   5 comments

Aquí donde me ven, este año he decidido rebelarme. Rebelarme contra mí mismo, no teman, rebelarme contra mi propia depresión pre-parto. Año tras año, en los días previos al comienzo de la ACB, se nos instala una sensación como de más de lo mismo: mismo aire mustio, mismas negras perspectivas, misma esclerotización administrativa, misma mortecina audiencia, mismo panorama televisivo, misma sensación de pérdida de talento, mismo coto cerrado para quienes se ganan su ascenso, mismo coto cerrado para quienes acaban en puestos de Euroliga, misma temporada regular interminable, mismos playoffs insignificantes que se nos irán en un suspiro, misma liga de la marmota condenada a una sempiterna bipolaridad… Bueno, pues contra todo eso, y quizás porque hoy contra mi costumbre me he levantado ligeramente optimista (no se confíen, no vaya a ser que se me pase) he decidido rebelarme. Porque aún siendo todo lo anterior más o menos cierto, no es menos cierto que también me sobran los motivos para la ilusión a poco que me pare a buscarlos. Me he puesto a ello, he encontrado unos cuantos (bastantes más de los que imaginaba) y aquí se los traigo, por si les apeteciera acompañarme en esta búsqueda de la ilusión perdida:

1) Porque el (presunto) desembarco de Movistar + de alguna manera me devuelve la ingenua ilusión de recuperar por fin una cobertura televisiva digna de la Liga. No les voy a engañar, llevo casi un cuarto de siglo siendo plusero (aunque no fueron pocas las veces que estuve a punto de dejar de serlo) así que juego con ventaja, tengo ya buena parte del trabajo hecho. Pero aunque no fuera así, creo firmemente que esta ACB necesita con urgencia un reconstituyente, algo que la revitalice.logotipo_movistar_plus_-_liga_endesa_2 En muchos aspectos, pero el aspecto televisivo no es precisamente menor. Que un operador decida apostar firmemente por esta Liga, que decida incluso pagar por darla (es decir, no ofrecerla por puro amor al arte o por la mera visibilidad de sus patrocinadores, como venía sucediendo hasta ahora), ha de ser necesariamente una buena noticia. Aunque a algunos no les guste.

2) Porque sé que volveremos a escuchar (sobre todo dentro de un año, cuando desaparezca el partido de TVE) los mismos cantos de sirena que ya escuchamos en el cuatrienio 1999-2003 acerca de cómo la televisión de pago acabará matando el baloncesto, pero yo no concibo esa razón: porque han pasado ya más de tres lustros desde entonces, porque el nivel de penetración de aquel Canal + no es ni siquiera comparable al que hoy tiene Movistar +, porque algo hemos evolucionado también como espectadores: hoy tenemos múltiples soportes, dispositivos, vías y medios a nuestra disposición, hoy quien quiere ver algo lo ve. Y porque (al contrario que en 1999) en este caso no tenemos ya nada que perder, peor de lo que estamos es difícil que podamos estar. Todo lo que venga vendrá ya por añadidura.

3) Porque el fichaje de Piti Hurtado es lo más ilusionante que le ha pasado a la cobertura televisiva de la ACB desde los tiempos de maricastaña (fuera quien fuera esa señora). Y no llega solo, dicen. Sólo por eso ya habrá merecido la pena.

4) Porque he llegado ya a una fase de mi vida en la que las audiencias me importan un bledo (que no sé lo que es, pero tampoco me importa). Porque me importa otro bledo que seamos mil o un millón, allá cada uno con sus cadaunadas, a quien no le apetezca que haga lo que le parezca. Y porque tampoco me las creo, que lo sepan, porque ese frío dato de audiencia no refleja a quienes lo ven por ordenador (que son legión), aún menos refleja a quienes a veces no podemos verlo en directo y solemos entregarnos al noble arte del difericesto. Y sobre todo, porque ya está bien de autodestruirnos todas las jornadas, todas las semanas de toda nuestra santa vida con este monotema.

5) Porque la liga de la marmota seguirá existiendo (por los siglos de los siglos, salvo indeseado desgajamiento territorial) pero al menos este año parece atisbarse un ligero resquicio de que las cosas podrían llegar a ser de otra manera. Que Unicaja osara ganarle al Madrid la semifinal supercopera (aún con todos los condicionantes blancos) ya fue un buen síntoma (síntoma que luego se nos fue al carajo en la Final, pero síntoma al fin y al cabo), que vaya a llegar algo más de dinero televisivo (menos sería difícil) con el que aliviar un poco la enorme brecha entre clases sociales debería ser otro buen síntoma. Cierto es que con esta Supercopa son ya dieciséis los títulos domésticos consecutivos ganados por Madrid o Barça (todos y cada uno desde hace cinco años y medio, desde aquella liga baskonista de 2009/2010), pero no es menos cierto que cada día que pasa queda un día menos para que conozcamos un campeón de algo que no sea Barça ni Madrid. O dicho de otra manera, que llegados a este punto ya no sé si me he levantado ligeramente optimista o ligeramente gilipollas.

arroyo lawal6) Porque el Barça optó por reinventarse (a la fuerza ahorcan) y ahora toca ver cómo funciona semana tras semana esa reinvención más allá de la euforia supercopera de hace unos días: si Lawal intimida tanto como parece, si Vezenkov es tan bueno como parece, si Samardo aparece por fin, si Perperoglou mezcla bien con todos, si Ribas sigue saliéndose allá donde vaya, si Arroyo acata su papel secundario con las riendas puestas o se las quita para la ocasión, si Navarro aún vive (contra todos esos que hace ya unos cuantos meses decidieron darle por muerto…)

7) Porque el Madrid tiene ante sí el tremendo reto de intentar igualar lo que logró el pasado año (Supercopa aparte), porque será interesante ver cómo administra sus fuerzas por el camino, si vuelve a perder en otoño para ganar en invierno y primavera, si con las derrotas vuelven a emerger a las primeras de cambio sus decapitadores profesionales pretendiendo hacerle a Laso un ancelotti para cumplir con la tradición (aunque esta vez tendrían que inventarse un nuevo objeto de deseo, que sus tradicionales Obradovic, Djordjevic y Katsikaris están pillados…).

8) Porque ver jugar al Chacho siempre fue, es y seguirá siendo un placer. Porque sigue en la ACB como sigue también Llull, justo después de dar por hecho que se irían. Porque no hay noticia mejor para una liga que la continuidad de sus estrellas, que luego esa misma liga no sepa venderlas ya es otra cuestión.

9) Porque Joan Plaza tiene por fin entre manos el equipo que siempre soñó (o casi), porque este Unicaja tiene por fin argumentos más que sobrados para ser la tercera vía (junto con Valencia, obviamente). Luego ya que esa tercera vía aspire a derrotar al bipartidismo o que se nos quede en mero efecto bisagra sólo lo sabremos con el tiempo.

10) Porque el mero hecho de contar con un jugador como Kuzminskas ya te devuelve el precio de la entrada (o el del abono televisivo, en su caso). Porque casi me atrevería a decir que está a un solo paso (el de sus intermitencias, el de esa continuidad que siempre le falta) de ser tan candidato como el que más (si no el que más) a MVP de la ACB.diez unicaja Y porque por detrás de él emerge además un chaval llamado Dani Díez que se encuentra de repente ante la gran oportunidad de su carrera. Y algo me dice (ya algunas muestras ha dado de ello) que no la va a desaprovechar.

11) Porque será interesante ver si las llegadas de Planinic, Blazic, Bourousis o Corbacho dan para que el Baskonia de Peras forme también parte de esa tercera vía. Me encantaría que así fuera (cuantos más mejor) pero por ahora permítanme que sea muy escéptico al respecto. Si las cosas no van bien ya se encargará Querejeta de reinventarlas cuanto sea menester, pero a día de hoy me deja muy frío este proyecto baskonista 2015/2016, qué le vamos a hacer.

12) Porque he leído más de una vez en estos días que Darius Adams lo tiene todo para ser el nuevo Elmer Bennett, y no sé si se trata de un brindis al sol, de la mera expresión de un deseo o de una afirmación fundada, basada tal vez en sus (presuntas) actuaciones de pretemporada (que no he tenido el placer de contemplar). Dado que mis recuerdos de Adams me retrotraen a la temporada pasada, permítanme que por ahora me reserve el beneficio de la duda.

13) Porque Pedro Martínez llega por fin a ese (casi) grande que llevaba años mereciendo, al menos desde que le dieron aquella oportunidad en Baskonia para quitársela luego apenas cuatro días después de empezar. Llega ahora a la plaza más exigente que imaginarse pueda, un lugar donde la paciencia (la paciencia con sus entrenadores, en particular) no acostumbra a ser precisamente moneda común. Todo lo cual hace este reto todavía más hermoso, todavía mucho más especial. Ojalá que te vaya bonito, Pedro.

14) Porque a Valencia llega también Shurna (que me encanta desde sus tiempos en Northwestern, ya se lo dije), llega también SanEme (que me encanta de toda la vida de dios), llegan Hamilton y Sikma que son una garantía. Súmenlo a lo que ya había y descubrirán que con paciencia (bien escaso, insisto) y sin precipitaciones ni ataques de nervios deberían aspirar a casi todo. Lástima ese casi.

pangos granca15) Porque me apetece empezar a ver ya a mis viejos conocidos NCAA, ver de qué son capaces todas esas imágenes refrescantes de que les hablé hace unas pocas semanas: Pangos en Granca (algo ya mostró en la Supercopa), Haws en Obra, Henton en Sevilla, Jeff Taylor (si juega finalmente algún día) en el Madrid, Abromaitis en Tenerife, incluso David Wear en Fuenla aunque no sea santo de mi devoción. Lista que por otra parte se me quedó incompleta, ahora ya tendría que añadir al otro gemelo Wear (Travis, dicen que de camino hacia Gipuzkoa; más consistente que David, pero tampoco se me emocionen en exceso), al ex Fighting Illini Brandon Paul en la Penya… Muchos argumentarán que tanta presencia del club Al Salir de Clase sólo refleja el manifiesto empobrecimiento de la competición; pues vale, será así, no seré yo quien lo niegue. Pero a mí me encanta, qué quieren que les diga.

16) Porque este hacer de la necesidad virtud se refleja también a nivel doméstico, porque podría/debería ser la hora de Santi Yusta, Miguel Rico, Luka Doncic (aunque en este caso no hay necesidad que valga), Alex Suárez, Tomeu Rigo, Ili Diop, tantos otros (excluyo deliberadamente a Estu y Penya, que tendrán luego párrafo aparte). Economía de guerra si así lo quieren. La imaginación al poder.

17) Porque Granca se nos ha hecho grande. Porque la suma de Newley, Báez, Oliver, Pangos, Salin, Omic, Aguilar, Kuric o Rabaseda (cada uno a su manera) da como resultado una magnífica plantilla, Porque con Aíto el todo siempre suma más que la suma de las partes.

18) Porque Taph Savané aún continúa entre nosotros (baloncestísticamente hablando, me refiero). Porque su DNI podrá decir misa en arameo, pero su desempeño nos demuestra bien a las claras que está más joven cada año que pasa. Porque yo de (aún más) mayor quiero ser como él.

19) Porque Alejandro Martínez lleva media vida al frente del CB Canarias (por otro nombre Iberostar Tenerife) y aún le quedará otra media (recién renovado hasta 2017), porque pocos proyectos (si alguno hubiera) personifican mejor la continuidad, en los despachos, en los banquillos y en los parquets. Porque siguen Richotti o Sekulic (su permanencia es siempre el mejor fichaje), porque llegan O’Leary o Beirán. Porque todas sus piezas encajan, porque saben crear el caldo de cultivo para que todas sus piezas encajen. Porque son un ejemplo que muchos deberían imitar.

bellas cai20) Porque me duele no ver ya a Bellas en el Granca, pero al mismo tiempo me apetece ver a Bellas en otro lugar que no sea el Granca, tanto más en un lugar tan propicio como el CAI. Nuevos compañeros, nuevos técnicos, nuevas gentes, nuevo clima, nueva vida, por primera vez lejos de su (muy bien ganada) zona de confort.

21) Porque (me gustaría pensar que) cada vez que conecten con Zaragoza conectarán con el Pabellón José Luis Abós, cada vez que alguien empiece a narrar dirá bienvenidos al Pabellón José Luis Abós, cada vez que las cámaras enfoquen la cancha leeremos en la parte superior Pabellón José Luis Abós. Le pese a quien le pese. (Me gustaría pensarlo, pero lo pongo entre paréntesis porque justo después de escribirlo descubro que no será así por ahora, que los tribunales han suspendido cautelarmente el cambio de nombre; mandagüevos, añado, desde el exquisito respeto a las resoluciones judiciales que no comparto en absoluto).

22) Porque soy campazzista, lo soy desde antes de los Juegos de 2012, desde antes de que en el Madrid supieran siquiera que existía. Porque por serlo me he llevado hostias tuiteras a tutiplén (legítimas discrepancias, en cualquier caso) de todos aquellos que echaron pestes tras la marcha de Draper, todos esos iluminados que decían que no era digno de vestir la camiseta del Madrid (que leyéndoles a veces piensas que ni Magic Johnson en sus buenos años habría sido digno de vestir la camiseta del Madrid, a poco que hubiera fallado un pase). Soy campazzista y me preparo para cobrarme mi revancha, porque sé que este año en Murcia, con minutos, confianza y Fotis (y a poco que le acompañe la salud), sencillamente se va a salir. Recuérdenmelo en primavera.

23) Porque además de Campazzo Murcia será este año un verdadero latin team: Augusto Lima (si finalmente se queda y no es abducido por la casa blanca, lo cual aún no está claro a la hora del cierre de estas líneas), Vitor Benite, Sadiel Rojas… Porque con Fotis al mando, Cabezas dejando poso, Wood en los triples, Lischuk en los bloqueos y Antelo anteleando sólo pueden salir cosas buenas de ese equipo.

24) Porque también soy brizuelista (no saben cuánto), porque creo sinceramente que Darío Brizuela es lo mejor que le ha pasado al Estu desde hace muchísimo tiempo, lo mejor que ha salido de esa cantera desde el Chacho si me apuran (y aunque sé que Jaime Fernández tendría razones más que fundadas para decir algo al respecto).brizuela vicedo Tendrá minutos, apunta a titular, ya veremos si de aquí a unos meses no estaremos hablando del jugador revelación de la ACB (y miren que este año hay competencia). Papeletas lleva, tantas como el que más.

25) Porque además de Brizuela habrá bola también para Vicedo, Juancho Hernangómez, Fran Guerra y puede que alguno más, porque con Ocampo al mando sabemos por fin que todas estas criaturas vuelven a estar en buenas manos. ¿Lo demás? Dos veteranos del Vietnam como Nacho y Salgado, dos americanos (de USA) con buena pinta, Bircevic haciendo bulto y la maravillosa guinda final de Stimac, el hombre boquiabierto (es como aquél del pueblo de Gila que le decían ¡oye, que tienes la boca abierta! y contestaba ¡ya lo sé, si la he abierto yo!); no destacará por su estética (en ningún sentido) pero lo compensará con creces con todo lo demás. Y todo lo cual sin más objetivos (al menos por mi parte) que no pasar apuros, crecer, disfrutar, volver a ser felices practicando y viendo baloncesto. Ser de nuevo el Estu, con todo lo que eso comporta.

26) Porque seguiremos abalanzándonos a contemplar cada partido de la Penya (en la medida en que la cobertura televisiva nos lo permita) como si fuera un objeto de culto, quizá porque efectivamente sea un objeto de culto. Porque llegan Drame (mítico apellido en aquella casa, por cierto) o Brandon Paul, porque sigue Mallet que parece el padre de todos, porque sigue Suton, porque aún continúan Vidal o Miralles. Pero también porque Ventura y Llovet ya son imagen de marca, porque Abalde lo será más pronto que tarde (si no lo es ya), porque a la vuelta de la esquina aguardan Sans, Nikolic o Nogués. Pero sobre todo, porque muy pocas cosas resultan más gratificantes (en lo que a ACB respecta) que ver jugar a la Penya.

27) Porque Sevilla sigue viva (un año al menos), porque Bilbao finalmente se ganó la estabilidad. Porque son plazas indispensables, porque una ACB sin Bilbao o sin Sevilla carecería por completo de sentido.

28) Porque cada minuto de Raül López seguirá valiendo su peso en oro, porque se nos irá más pronto que tarde, porque deberíamos de enmarcar todos esos ratos que aún le queden en ACB.

29) Porque Pustovyi, Bendzius y Caloiaro (más la continuidad de Waczynski) seguirán poniendo a prueba la pronunciación de los comunicadores compostelanos en particular, y los de toda la ACB en general. Porque (más allá de chorradas) la enésima reinvención obradoirista volverá a salir adelante como todas las anteriores (Moncho mediante), porque volverá a emocionarnos como todas las anteriores (Miudiño mediante).

shermadini_morabanc_rtva_andorradifusio_ad30) Porque es un lujo y un auténtico placer tener por aquí de nuevo a Míster Bean Shermadini. Aunque habré de reconocer que si hace meses me hubieran preguntado dónde iría jamás habría imaginado que fuera a Andorra, tanto menos con las evidentes carencias interiores en muchas otras plazas ACB de mayor raigambre y tronío. Los designios del mercado (y de la fiscalidad) son inescrutables, sin duda.

31) Porque una cosa es reinventarse y otra (ya un paso más allá) lo que tendrá que hacer el Fuenla: técnico nuevo (Tabak), asistentes nuevos (Cuspinera, Raventós), nueve (sí, 9) jugadores nuevos si no he echado mal la cuenta, incluido el recién llegado (y no por ello menos insospechado) Marko Popovic. Me fascina, me seduce y me intriga (sobre todo me intriga) lo que pueda salir de ese collage, puede ser una maravilla o un caos, esperemos que opten por la primera opción.

32) Porque este año descenderá al menos un equipo a la LEB, de verdad, se lo prometo. No, no es que adivine el futuro (que yo sepa) sino que el postergado ascenso ourensano hará que el último clasificado de la ACB baje esta vez sí o sí (salvo nuevo cambio de opinión o de circunstancias en los próximos meses, que a la vista de los antecedentes tampoco me extrañaría). Y no es que yo le desee mal a nadie, líbreme el cielo, es sólo que recuperar esa dinámica medianamente normal de ascensos y descensos resulta esencial para la supervivencia de esta competición (y no digamos ya de la LEB). Así que algo es algo, menos da una piedra. Aunque sea en diferido.

33) Porque a día de hoy todos parten de cero (por definición), hasta la propia Liga parte de cero, si no nos ilusionamos ahora ya me dirán ustedes cuándo nos vamos a ilusionar. Tiempo habrá para que la cruda realidad venga a ponernos en nuestro sitio.

34) Porque me salen ya a estas alturas 35 motivos pero podrían salirme 350 si me lo propusiera, porque creo que llegados a este punto se han ganado ustedes sobradamente el derecho a que les deje descansar. Y porque muchos de esos otros motivos se nos irán apareciendo según avance la temporada, no les quepa la menor duda. Somos así, todavía capaces de encontrar alicientes aunque nos pueda el desánimo.

y 35) Porque sí. Porque el baloncesto nos hace felices, y a día de hoy (y mientras no se demuestre lo contrario) no tenemos ninguna otra liga profesional de baloncesto más cerca de casa, ni puñetera falta que nos hace. Porque sigue siendo nuestra Liga por más motivos que se empeñen en darnos año tras año para que deje de serlo. Porque ya está bien de lamernos las heridas. Porque sí.

HECHOS OBJETIVOS, CONSIDERACIONES SUBJETIVAS   6 comments

Hecho objetivo 1: Una tibia mañana de finales de junio o comienzos de julio de 2014, no recuerdo la fecha con exactitud ni ganas tengo de buscarla, un señor muy principal salió a la palestra para anunciar que otro señor aún más principal (el más Principal de todos, de hecho) había decidido renunciar a su magna Principalidad en beneficio de su hijo, proceso democrático donde los haya que en el argot monárquico suele ser conocido como abdicación. Ni que decir tiene que la noticia corrió como un reguero de pólvora (metáfora siempre muy socorrida en estas situaciones) dando lugar a lo largo de aquella mañana a toda clase de dimes, diretes, chismes, chanzas y chascarrillos en las redes sociales en general y en la cosa ésa del Tuiter en particular.pabellón-príncipe-felipe Recuerdo bien algunos de ellos, provenientes de Cáceres y Zaragoza, planteándose medio en broma medio en serio que ahora de repente tenían un problema ya que la denominación de su estadio y pabellón (respectivamente), de nombre Príncipe Felipe, acababa de quedarse obsoleta por el peso mismo de la historia, porque en apenas unos días el susodicho Felipe perdería ya para siempre su principesco rango al ascender en el escalafón.

Hecho objetivo 2: Apenas cuatro meses más tarde, el lunes 20 de octubre de 2014, se nos fue José Luis Abós. La noticia (no por esperada menos amarga) nos dejó hechos polvo a todos los que amamos este deporte, no digamos ya a todos los aficionados de su equipo de siempre, de su CAI Zaragoza de toda la vida. Pasadas las primeras horas de desolación poco a poco una campaña fue tomando forma, una petición que parecía tener todo el sentido del mundo: que el pabellón de su equipo llevara su nombre, que perdiera de una vez por todas su obsoleta denominación principefelipesca para homenajear como se merecía al técnico que había hecho historia en el baloncesto de su ciudad. Cuentan que se recogieron más de 15.000 firmas, supongo que la gran mayoría en la propia Zaragoza pero créanme que no todas, créanme que hubo baloncesteros de otros lugares que sin ser necesariamente caístas ni zaragozanos ni zaragocistas se adhirieron gustosos a la campaña. Créanmelo, porque yo fui uno de ellos…

Hecho objetivo 3: Pocas semanas más tarde la petición llegó al Ayuntamiento de la ciudad. No diré que había un clamor social (porque no me gusta la expresión, porque me pilla lejos, porque no soy quién para decirla) pero sí que se percibía ya para entonces, aún desde la distancia, una cierta sensibilidad a favor del cambio. Vamos, que parecían darse todos los pronunciamientos favorables… excepto uno: la corporación municipal se hallaba gobernada por unas gentes de Rancio (muy rancio) Abolengo, sumamente respetuosas con todo lo que signifique tradición (cualquier tradición), boato, pompa y circunstancia, sumamente reacias a todo lo que signifique cambio, tanto más si éste afecta a nuestros más acendrados principios, tanto más si éste afecta (siquiera tangencialmente) a nuestra más sacrosanta Institución.firmas-pabellón-josé-luis-abós Vamos, que fue que no, por dios santo, por dios bendito, tocar siquiera un pelo a la Corona, a quién se le ocurre, sólo faltaría, hasta ahí podíamos llegar. Y los aficionados al baloncesto nos quedamos con un palmo de narices, y los proponentes plegaron velas a la espera de una mejor oportunidad.

Hecho objetivo 4: el pasado 24 de mayo de 2015 se celebraron en nuestro país unas elecciones municipales y autonómicas que propiciaron que el mapa del poder cambiara de manera radical en numerosos pueblos y ciudades de nuestra geografía, Zaragoza entre ellas. Razón por la cual los proponentes de la campaña volvieron a la carga, ahora además con renovadas fuerzas ante el hecho de que la formación que se postulaba para gobernar el ayuntamiento de la ciudad llevaba en su programa, entre otras muchas medidas, la del cambio de nombre del Pabellón Príncipe Felipe por el de Pabellón José Luis Abós.

Hecho objetivo 5: hace algunas semanas, en otra populosa ciudad bañada por el Mediterráneo y situada unos cuantos kilómetros hacia el nordeste, la junta de gobierno de su corporación municipal (prima-hermana de la de Zaragoza, por así decirlo) decidió retirar de sus instalaciones un busto del ex Rey que ya no es rey aunque aún siga ostentando el título de Rey (por paradójico que ello resulte). Puede parecer que esto no guarda relación alguna con todo lo anterior (y de hecho no debería de guardarla) pero por desgracia sí la tiene, como podrán comprobar de inmediato en el párrafo siguiente.

Hecho objetivo 6: Hace muy pocos días la corporación zaragozana, en cumplimiento de su mandato electoral, decidió finalmente proceder al cambio de nombre, por lo que el pabellón pasó a llamarse José Luis Abós. Todo lo cual debería haber sido (y así fue, de hecho) motivo de dicha y regocijo para los aficionados zaragozanos en particular y los de toda España en general… al menos hasta que los del Rancio Abolengo (y Allegados, y algún otro que pasaba por ahí) emergieron de nuevo para decirnos que no, que no nos confundamos, que lo que allí se había hecho no era el merecido reconocimiento a un entrenadorcomunicadoCAI sino un acto meramente político, una afrenta intolerable, otro atentado cometido por el populismo comunista bolivariano (o comunismo bolivariano populista, o bolivarianismo populista comunista, no sé, yo es que me lío con estas cosas) que, sumado al descrito en el párrafo anterior, sólo pretendería atacar a la Institución Monárquica y socavar las raíces mismas de nuestra convivencia democrática. O algo así.

Hecho objetivo 7: Y cómo sería la cosa, que muchos que de entrada se alegraron legítimamente porque el pabellón pasara a llamarse José Luis Abós luego plegaron velas no fuera a ser que se estuvieran alegrando de lo que no debían, no fuera a ser que les tacharan de desafección, extremismo, incluso algo peor. Y cómo sería la cosa, que hasta el propio CAI Zaragoza sacó una nota en la que dice ser consciente de la división que ha podido generar la decisión municipal en la afición caísta, afirma que lamenta profundamente la instrumentalización que está sufriendo en en los últimos días el nombre y la memoria de José Luis Abós y concluye que no puede estar de acuerdo con este cambio de nombre y confía en que se busquen, a la mayor brevedad, soluciones alternativas que permitan terminar con una polémica que no beneficia a nadie. O dicho de otra manera: el propio CAI Zaragoza al que hizo grande José Luis Abós reniega públicamente de que su pabellón pase a llamarse José Luis Abós, amparándose en la utilización política que se estaría haciendo del nombre de Abós. Acabáramos.

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Consideración subjetiva 1: No soy precisamente monárquico, lo mismo ya me lo habrán notado. Acato, acepto y respeto a dicha Institución, porque no me queda otra y porque entiendo que ese debe ser el sentir mayoritario de mis conciudadanos (al menos en base a lo que éstos votan, aunque tampoco estaría de más que nos lo preguntaran directamente alguna vez). Pero no me pidan además que la comparta. Dicho lo cual, me gustaría dejar claro que mi coronafobia (por llamarla de algún modo) no tiene nada que ver con esto, que mi vinculación con este asunto no tiene relación alguna con el nombre saliente (con el que llevo conviviendo sin problemas media vida) sino con el entrante. Quiero que el pabellón se llame José Luis Abós, y me da igual cómo se llamara antes. Si en vez de Príncipe Felipe se hubiera llamado Pabellón del Ebro, Virgen del Pilar, Cierzo del Moncayo, Agustina de Aragón o Perico de los Palotes (por citar sólo las cinco primeras ocurrencias que se me han venido a la cabeza) pensaría exactamente lo mismo.

Consideración subjetiva 2: Es bien cierto (y bien triste) que se ha utilizado políticamente el nombre de Abós. Pero me gustaría saber por qué la carga de esa presunta utilización política recae exclusivamente sobre aquellos que pusieron su nombre al pabellón (asumiendo un compromiso adquirido previamente, no lo olvidemos) y no sobre aquellos que ante tan previsible decisión reaccionaron como si les hubieran mentado a la madre, como si su único objetivo no fuera reconocer merecidamente una trayectoria sino deslegitimar como fuera la opción de enfrente utilizando todos los medios a su alcance para ello. Éticos o no, total eso qué más da.

Consideración subjetiva 3: Y es aún mucho más triste que si el pabellón polideportivo de Zaragoza no se hubiera llamado Príncipe Felipe sino (pongamos por caso) Ramón J. Sénder, Luis Buñuel o José Antonio Labordeta a nadie le habría importado una mierda el cambio de denominación, y ello a pesar de ser todos ellos (y tantos otros que me olvido) aragoneses ilustres que bien merecerían no una sino unas cuantas instalaciones puestas a su noabos felipembre. No nos engañemos, no les preocupa la denominación que se da sino la que se quita, no les importa un pimiento Abós por más que se quejen de su instrumentalización como si en verdad les importara, como si no estuvieran instrumentalizando igualmente ellos mismos la figura de Su Majestad aún en su desfasada condición de príncipe. Ya que tanto le veneran quizá convendría recordarles algún mandamiento, no tomarás el nombre del Rey en vano. La hipocresía al poder.

Consideración subjetiva 4: Y es aún más triste si cabe que si esta decisión de cambiar de nombre al pabellón la hubieran tomado los del Rancio Abolengo (o cualesquiera otros de-los-de-toda-la-vida) nadie le habría puesto pegas, es más, todo dios la habría visto como algo lógico y natural, remplazar un nombre desactualizado a la par que rendir merecido homenaje a quien había contribuido a engrandecer en gran medida el deporte zaragozano y aragonés, simplemente eso, ni más ni menos. Con razón me enseñó (sin querer) mi abuela que el que una cosa esté bien o esté mal no depende de la cosa, depende de quién la haga. Es triste pero es así, si no se lo creen no tienen más que ver las noticias o mirar simplemente a su alrededor, encontrarán miles de ejemplos al respecto, éste es sólo uno de ellos. Uno de tantos.

Consideración subjetiva 5: Claro que si de tristeza hablamos, la palma (en lo que a mí respecta) se la lleva esa actitud del CAI que no acabo de entender (o quizá sí, y por eso me entristece más todavía). Supongo que puede más la necesidad de quedar bien con todo el mundo (con todo el poder, mejor dicho), supongo que CAI Zaragoza no es sólo un equipo de baloncesto sino también (y sobre todo) la entidad financiera que lo respalda, esa Caja de Ahorros de la Inmaculada en cuyo consejo de administración no faltarán intereses políticos y/o económicos sumamente próximos a ese Rancio Abolengo del que hablábamos. Todo lo que ustedes quieran, pero el comunicado podría haber sido exactamente igual de duro con la instrumentalización de la memoria de Abós sin necesidad de tener que renegar de ese cambio de nombre, sin dejar de sentirse orgullosos de que el pabellón en que juegan lleve por fin su apellido, sin pedir que se busquen soluciones alternativas, sin que parezca una bajada de pantalones en toda regla. No sé cómo lo verán los aficionados del CAI (habrá de todo como en botica, imagino) pero a mí, desde la distancia (desde la ignorancia) me genera una inmensa decepción.

Consideración subjetiva 6: En este país solemos perder el culo para poner nombres de prebostes, dirigentes, mandatarios y demás autoridades a cualquier estadio que se precie, Bernabeu, Calderón, Sánchez-Pizjuan, Villamarín, Tartiere, Belmonte, Carranza, Rico Pérez, Rodríguez López, en otro tiempo también Sitjar, Casanova, incluso Ruiz de Lopera. En cambio poner nombres de deportistas a los escenarios deportivos nos cuesta un mundo, ya ven qué casualidad, Alfonso Pérez en Getafe, Fernando Martín en Fuenlabrada y casi pare usted de contar. Somos así por naturaleza, genuflexos ante el que manda, mezquinos con el que se lo curra. Si hasta fracasó el intento de poner el nombre de un futbolista recién fallecido a un estadio recién estrenado, y ello aún a pesar de que aquel estadio aún no tenía nombre ni perspectiva alguna de tenerlo a corto/medio plazo… Qué quieren que les diga, durante años llevé con amargura y resignación (y hasta un puntito de vergüenza) que el estadio de mi equipo futbolístico se llamara Teresa Rivero, hoy llevo con muchísimo orgullo que se llame simplemente Campo dpabellon abose Fútbol de Vallecas, pero créanme que aún más orgulloso me sentiría si alguien se propusiera rebautizarlo como Estadio Wilfred Agbonavbare por ejemplo. Como me siento a día de hoy inmensamente orgulloso (como mero aficionado al baloncesto) de que ese pabellón del CAI por fin se llame José Luis Abós. Le pese a quien le pese.

Consideración subjetiva 7: Obviamente no conozco a Don Felipe, ni puñetera falta que me hace. Pero quiero pensar (por su intachable formación, por su tan cacareada preparación) que es una persona (sí, aunque parezca mentira algunos reyes también son personas, aunque no siempre lo parezcan) lo suficientemente sensible como para hacerse cargo del problema y entender perfectamente su solución. O dicho de otra manera, que si alguien le explicara mínimamente quién fue Abós (en el supuesto de que no lo sepa ya) probablemente él sería el primero en aprobar con todos los pronunciamientos favorables este cambio de nombre (y tanto más estando obsoleto el anterior). Somos así por estos pagos, más papistas que el Papa, más monárquicos que el Monarca mismo. Con dos cojones. Definitivamente, no tenemos, nunca tendremos remedio.

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