Archivo para la etiqueta ‘Pepe Sáez

ABRIL   3 comments

El pasado 11 de septiembre de 2014, cabreado como estaba tras aquel estrepitoso orengazo que nos dejaba fuera del Mundobasket, escribí, entre otras muchas cosas, lo siguiente:

188578-944-629Se acabo. Es el fin de una era. Y fíjense que no digo fin de ciclo, que ése más o menos lo dábamos ya por descontado ganáramos o perdiéramos. Digo fin de una era, digo fin de la ilusión por esta selección que es tanto como decir fin de la ilusión por el baloncesto, en el supuesto de que aún quedara algo de ella. Echen cuentas, entre jubilados, sabáticos y desencantados en 2015 no nos reconocerá ni la madre que nos parió, iremos al Eurobasket multisede a que nos pinten la cara, la consecuencia inmediata será que no obtendremos plaza para Río’2016 ni con preolímpico ni sin preolímpico, ni de coña, si tenían alguna ilusión con dicha cita vayan quitándosela de la cabeza, yo ya estoy en ello. Quizá en 2017 seamos capaces de empezar la regeneración o quizá no, quién sabe…

Hasta aquí, no les pongo más, con este fragmento tienen más que suficiente. Lo escribí en pleno arrebato y luego pensé que quizá me había pasado, que se me había ido la mano con el pesimismo, demasiado agorero tal vez para lo que se estila por estos pagos, vender la moto aunque no tengamos moto, luego cuando nos la compren ya se darán cuenta de que en realidad les estábamos vendiendo humo. Es lo que se estila pero nunca fue mi estilo, yo escribo las cosas como las siento aunque luego lo sienta. Sentí entonces que me había pasado, seguí pensándolo mucho después pero hoy más bien creo que me quedé corto. Muy corto.

Saez.jpgHoy, siete meses después (al menos a día 17 de abril de 2015, que es cuando escribo esto), seguimos sin tener seleccionador nacional de baloncesto. Supongo que será inminente su nombramiento si nos atenemos a las sabias palabras de nuestro Egregio e Insigne e Inmarcesible (signifique eso lo que signifique) Presidente de la Federación, el Nunca Bien Ponderado e Ilustrísimo y Excelentísimo Sumo Hacedor Don José Luis Sáez a quien dios guarde muchos años (bien guardado, a ser posible). Dijo el Egregio que tendríamos seleccionador en abril pero no especificó de qué año, que es bien sabido que suele haber un abril cada doce meses. Es decir, puede que ya haya seleccionador cuando usted lea esto, puede que esté al caer o puede que lo dejemos para más adelante, total ya de perdidos al río, quedando lo que queda para qué nos vamos a molestar.

Les parecerá una tontería, dirán que total qué más da que haya seleccionador en abril cuando el Eurobasket Multisede no empieza hasta septiembre. Quizá tengan razón, no digo yo que no, yo al fin y al cabo no soy nadie como para meterme en estos berenjenales así que no estará de más que escuchemos una segunda opinión, a ser posible de una voz más autorizada que la mía. Por ejemplo ésta que leerán a continuación, formulada por un sujeto cuyo nombre les resultará levemente familiar:

Pau-GasolMe parece sorprendente que la selección no tenga todavía entrenador a punto de llegar al mes de abril. Es importante que se elija a un técnico para que pueda preparar el campeonato. Un seleccionador nuevo para un cargo nuevo con nuevas dinámicas necesita tiempo para adaptarse a su rol. Me sorprende como jugador y como aficionado que no se haya tomado una decisión al respecto.

(Pau Gasol, Marca, 26/03/2015)

Repito: Pau Gasol. No Marc, no, que ya sabemos que el segundo de la familia acostumbra a ser más respondón y contestatario en todos los órdenes de la vida, pero esta vez no, esta vez es el mayor el que levanta la voz con su sobriedad y discreción características, pareciendo que no dice nada y diciéndolo todo. Y como si no. Han pasado ya más de tres semanas desde aquellas palabras, hemos doblado ya la esquina entre quincenas pero ahí seguimos, sin la menor noticia, sin un indicio siquiera. Esperemos que no le haya pasado como a Sabina, esperemos que al Egregio no le hayan robado el mes de abril.

Preparar el campeonato, nuevas dinámicas, adaptarse a su rol… O dicho de otra manera: ¿Se han parado a pensar (por ejemplo) que en condiciones normales la lista de este año no se debería parecer en nada a la de años anteriores, ni aún a pesar de la santa voluntad de nuestro Sumo Hacedor para que vayan siempre los mismos, lo merezcan o no? ¿Se han parado a pensar que Ricky, Calderón e Ibaka estarán convalecientes y sus franquicias (y puede que ni ellos mismos) no verán con buenos ojos que anden haciendo excesos durante el verano?pepe_saez_feb2--644x362 ¿Alguien se ha dirigido a los hermanos Gasol (el mayor ya 35 años para entonces, no lo olviden) para averiguar qué intenciones tienen al respecto? ¿Saben acaso si Felipe Reyes (otros 35 tacos) sigue retirado de la selección como anunció en 2014, o si vuelve a estar desretirado y hasta los cojones como acabó en 2015? ¿Son conscientes de que Navarro está al límite y tensar aún más la cuerda (tanto más en un torneo con partidos casi a diario) puede hacer que se rompa para siempre? ¿Habrá alguien (más allá de nuestro Egregio Sumo Hacedor, por supuesto) que se esté preocupando de monitorizar los progresos (si los hubiere) de Claver en Khimki? ¿Habrá alguien (que para esto, Egregio e Inmarcesible Prócer, me da que no sería usted el más indicado, por ser persona non grata) que esté llamando a Chicago cada lunes y cada martes para decirle, NIko, te queremos, vuelve aquí, te necesitamos Niko, de verdad que nunca fuiste plato de segunda mesa, todo fue un malentendido, pelillos a la mar? ¿Se ha contactado incluso con Fran Vázquez para explorar la posibilidad de que pudiera venir, en el dudoso e indeseado supuesto de que Pau decidiera no venir? ¿Se están evaluando como es debido los progresos (o no) de Jaime Fernández, Pau Ribas, Alex Abrines, Dani Díez, Carlos Suárez, Alex Suárez, Willy Hernangómez, tantos otros? ¿Es acaso éste y no otro el archifamoso Método FEB?

¿A qué espera, Señor Sáez (me permitirá Su Ilustrísima que mientras me dirija a usted le apee el tratamiento aunque sólo sea para agilizar la lectura, no tema, serán sólo un par de párrafos)? ¿A que se levante (cosa improbable) la normativa que le impide fichar un técnico ACB en activo? ¿A que algún equipo cese a un entrenador de su agrado para así poder ficharlo? Hace meses se rumoreó que el elegido sería Pablo Laso, que sólo esperaban a que el Madrid le decapitara para hacerse con sus servicios, si así fuera la cosa no salió como la tenían planeada, el Madrid remontó el vuelo y Laso salvó la cabeza,saezcariolo si no gana la Euroliga el florentinismo afilará de nuevo los cuchillos pero no es probable que ello suceda antes del verano, tarde ya para sus fines. Al igual que se rumoreó unas cuantas veces que el elegido sería Scariolo 2.0, si por ahora no lo ha sido (y dado que no tiene ningún vínculo contractual que le ate) habrá que pensar que es porque no traga, segundas partes nunca fueron buenas tanto más cuando tienen tan mala pinta como ésta. Ergo una vez (presuntamente) descartadas estas dos opciones con las que los futurólogos nos calentaron sobremanera la cabeza, ¿qué les queda? ¿Esperar a ver qué entrenador queda libre al acabar la ACB? ¿Forzar que algún entrenador de su gusto se libere al acabar la ACB? ¿Pillar al vuelo a un entrenador que vaya a cambiar de equipo y contratarlo como seleccionador-para-toda-la-vida aunque sea un secreto a voces que cuando acabe el campeonato dejará el cargo y se irá a ese otro equipo (lo que llamaríamos Modelo Aíto 2008)? O acaso…

¿O acaso habrá llegado ya el momento de dejarnos por fin de subterfugios y empezar a llamar a las cosas por su nombre? Señor Sáez, no se prive, nómbrese usted seleccionador a sí mismo, aunque sólo sea para oficializar una situación de hecho. Absolutismo baloncestero como si dijéramos, la Federación soy Yo, de ahí a decir la Selección soy Yo sólo hay un paso.808jose_luis_saez A la selección con alegría, no tema por el qué dirán, al fin y al cabo hemos llegado ya a un punto en el que no nos asustamos de nada, a ver por qué habría de ser usted la excepción. Anúncielo a los cuatro vientos, sin rodeos, tras largas y procelosas conversaciones con cientos de aspirantes para el cargo he llegado a la conclusión de que nadie está más preparado para ejercer de seleccionador que yo, entre otras cosas porque nadie reúne más experiencia que yo a ese respecto. Recibirá críticas, no le digo yo que no, de envidiosos y mezquinos está el mundo lleno, pero usted sabe bien por sus largos años en el cargo que las críticas son sólo el peaje que hay que pagar en su largo camino hacia la excelencia. Un paso más, acaso el definitivo.

Eso sí, todo tiene un límite, póngase de seleccionador pero no se le ocurra ponerse además de entrenador, una cosa es una cosa y otra cosa más ya son dos cosas, imagine la hilaridad que podría provocar en los rivales verlo ahí a usted al pie del banquillo (quién sabe, a lo mejor podría resultar una buena táctica, mientras se descojonan no juegan), no tentemos la suerte, sea usted seleccionador pero nombre a alguien que haga el papel de entrenador, da igual quién, con que haga el papel es más que suficiente. Alguien que ya esté en nómina de su Federación a ser posible, que se le dé bien el paripé, que sea buen chaval, que diga a todo que sí y jamás ose cuestionar las decisiones de su Amado Líder. ¿Experiencia? ¿Conocimientos? Todo eso qué más da, total a quién le importa si para todo eso ya está usted. Y por si no se le ocurre quién aquí le dejo un nombre muy socorrido que además le pilla bien cerca, Jorge Garbajosa, si no le acaba de convencer (no vaya a ser que la criatura tenga personalidad y se crea con derecho a utilizarla) no se preocupe, candidatos no le habrán de faltar, recuerde que estamos en crisis y que la gente tiene la funesta manía de comer, por un buen puñado de euros y por el bien de nuestra amada Federación se hace lo que sea. Y si luego perdemos los palos ya se los llevará él, y si luego ganamos las medallas ya se las colgará usted. Vaya novedad.

17 de abril. El Eurobasket es en septiembre, la Rutaeñe de los cojoñes es en agosto, la concentración digo yo que empezará a finales de julio, la lista supongo que habrán de facilitarla ya a finales de junio cuando acaben ACB y NBA… Ustedes mismos. Hace siete meses titulé el fin de una era, pensé ingenuamente que habíamos tocado fondo pero reconozco que me equivoqué, que infravaloré la capacidad de nuestras autoridades (o más bien de nuestra AUTORIDAD, con mayúsculas) para seguir cavando, para seguir profundizando más y más todavía. Veremos hasta dónde son capaces de llegar.

COMPARTIMENTOS ESTANCOS   3 comments

Advertencia previa: hoy les voy a hablar de sistemas de competición, por lo que presumo (aún antes de empezar a escribirlo) que me va a quedar una entrada espesa, farragosa y con cierta tendencia a lo infumable. Si usted decide huir para dedicarse a cualquier otra actividad mucho más placentera y/o apetecible (qué sé yo, planchar, limpiar el polvo, hacer los baños, sacudir las alfombras, quitar la grasa acumulada en los armarios de la cocina…) tenga por seguro que no se lo tendré en cuenta; si usted en cambio elige quedarse en el pecado llevará la penitencia pero eso sí, luego no venga diciendo que no se lo advertí.

brasil2014-002-589x450Sí, aquí donde me leen hoy pretendo compararles el sistema de competición del pasado Mundial de fútbol y el del inminente Mundial de Baloncesto. [Inciso, por si alguien tuviera a bien meterme el dedo en el ojo: sé bien que ahora ya no se llama Mundial sino Copa del Mundo pero qué quieren, también el de fútbol se llama Copa del Mundo y no por eso hemos dejado de llamarle Mundial; además tengo ya una edad como para andar cambiando el chip a estas alturas, así que me van a permitir que siga llamándolo Mundial casi todas las veces, que serán todas aquellas que no lo llame Mundobasket. Fin del inciso] Pues vaya tontería dirán ustedes, para qué comparar ambos sistemas de competición si a partir de un determinado momento vienen a ser lo mismo. O así lo parece, al menos:

Mundial-BaloncestoMundial de fútbol: 32 equipos, 8 grupos de 4 equipos cada uno, se clasifican los 2 primeros de cada grupo, 16 en total, y a partir de ahí octavos de final, cuartos de final, semifinales y final.

Mundial de baloncesto: 24 equipos, 4 grupos de 6 equipos cada uno, se clasifican los 4 primeros de cada grupo, 16 en total, y a partir de ahí octavos de final, cuartos de final, semifinales y final.

Pues eso, que si usted mira uno y otro concluirá que ambos torneos una vez finalizada la fase de grupos transcurren ya de la misma manera hasta su final: octavos, cuartos, semifinales… Parecen lo mismo pero créanme, no son lo mismo. Y es justo ahora cuando llega la parte farragosa (aún más si cabe) de este tocho, que es explicarles dónde está la diferencia:

cuadrofutbol

Mundial de fútbol: el primer clasificado de cada grupo va a un determinado lado del cuadro, mientras el segundo de ese mismo grupo va al otro. Es decir, lo único que sabes a ciencia cierta es que al que pase contigo no volverás a encontrártelo hasta la final (en su caso), pero todo lo demás está abierto. Sabes que empezarás cruzándote en aspa con el inverso del grupo de al lado, y que a partir de ahí en cuartos o semis ya te podrás cruzar con (casi) cualquiera.

Mundial de baloncesto: los cuatro clasificados de cada grupo van a parar al mismo lado del cuadro, a cruzarse con los cuatro clasificados del grupo de al lado. Es decir, es francamente probable que en cuartos o semis te puedas volver a cruzar con equipos con los que ya jugaste en la fase de grupos, y ello mientras que con los otros ocho clasificados de los otros dos grupos no te podrás encontrar hasta la final, jamás, de ningún modo.

cuadrobasket

Lo quieren aún más farragoso (o quizá más claro, no sé):

Mundial de fútbol: a un lado del cuadro quedan A1, B2, C1, D2, E1, F2, G1, H2, mientras que al otro quedan A2, B1, C2, D1, E2, F1, G2, H1.

Mundial de baloncesto: a un lado del cuadro quedan A1, A2, A3, A4, B1, B2, B3 y B4, mientras que al otro quedan C1, C2, C3, C4, D1, D2, D3, D4.

Es decir, en el Mundial de fútbol hay equipos de todos los grupos en cada mitad del cuadro, puedes ir a parar a cualquiera de los dos lados independientemente de en qué grupo empieces. En cambio en el Mundial de baloncesto el grupo en el que empieces determina por completo tu futuro en la competición: sabes que si hay un equipo infinitamente superior a los demás (imagínense una USA sin bajas) y vas por ese lado del cuadro tu suerte estará echada: por muy bien que lo hagas probablemente morirás en semifinal.

O dicho de otra manera (sí, todavía otra manera): los grupos del Mundial de fútbol son vasos comunicantes, los del Mundial de baloncesto compartimentos estancos. Los del fútbol se mezclan unos con otros, los del baloncesto van en dos mitades que jamás se pueden comunicar. En la práctica es como si fueran dos mundiales en uno o aún peor, como si fueran dos conferencias al más puro estilo NBA, Este y Oeste, sus respectivos campeones se ven en la final pero jamás se encuentran antes. Dos conferencias que podríamos denominar Conferencia Anfitrión y Conferencia Campeón, o si se prefiere Conferencia España y Conferencia USA (que viene a ser lo mismo) en base a sus respectivos favoritos; o aún mejor, Conferencia Madrid y Conferencia Barcelona en base a sus respectivas sedes.

mascotas-mundial-ole-hop_560x280

Ahora bien: ¿por qué sucede esto? ¿por qué la organización del certamen (llámese FIBA, llámese FEB, llámese como se quiera) ha optado por esta solución que habrá a quien le guste, no digo yo que no, pero que a mí particularmente me parece tremendamente injusta (a la par que una cagada descomunal)?

A) para asegurarnos de que nuestra selección no pueda cruzarse con la de Estados Unidos hasta la final.

B) para asegurarnos de que nuestra selección juegue los cruces en Madrid y no le pueda tocar de ningún modo jugarlos en Barcelona.

C) A y B son correctas.

O a lo mejor soy muy mal pensado y es simplemente que a la FIBA le gusta así, vaya usted a saber. Pero qué quiere que le diga, no puedo evitar la sensación de que alguien (apellidado Sáez o no, quién sabe) tras una profunda reflexión haya recordado el estrepitoso cante que dimos contra (lo de contra es un decir) Brasil en Londres 2012 y a partir de ahí haya movido sus hilos para que el susodicho cante no se tenga que volver a repetir, que luego la gente es muy mala y muy deslenguada y dice cosas inconvenientes que afectan sobremanera al buen rollito que siempre debe reinar en el ámbito de nuestra selección. Muerto el perro se acabó la rabia, si no nos podemos encontrar con USA hasta la final no tendremos que hacer juegos malabares para evitar encontrarnos con USA antes de la final. De cajón.

Claro que la opción B resulta aún más absurda si cabe, como bien habrán podido comprobar todos aquellos que hayan visto los eñemistosos de estos días ante Croacia y Ucrania en el Olimpic de Badalona. Barcelona es muy grande (y no digamos ya su área metropolitana) y hay gente pa tó (tanto más al precio que van las entradas) pero qué quieren, aquí nos la cogemos con papel de fumar en esto como en tantas otras cosas, no descarten que alguien (que tampoco tiene por qué apellidarse necesariamente Sáez) mirara en su día el calendario, viera que la semifinal barcelonesa se jugará precisamente el 11 de septiembre (¡¡¡el 11 de septiembre!!!) y le entrara de inmediato la temblequera de piernas, como si alguno fuera a tener la tentación de irse al Sant Jordi a terminar la manifestación. Muerto el perro se acabó la rabia, again.

SORTEO-MUNDIAL-BALONCESTO

Así que si va usted a participar en una porra en la que acertar los finalistas del Mundial piénselo muy cuidadosamente antes de jugarse los euros, no vaya a hacer como en el fútbol que bien puede decir España-Brasil, Alemania-Argentina, Holanda-Italia o Ghana-Japón, puede decir lo que le dé la gana y nadie le mirará raro (o quizá sí en ese último caso) porque cualquier cosa es posible, aquí no, aquí en el de baloncesto no me vaya usted a apostar por una final España-Francia, Brasil-Argentina, USA-Australia o Turquía-Lituania porque estará tirando el dinero y se descojonarán de usted en la cara, porque todos esos emparejamientos (y tantos otros) sólo podrán darse a cada lado del muro, no hay más. Y si usted soñó alguna vez (como pudo ser mi caso) con una final España-Argentina, o quizá Serbia-Croacia por aquello del morbo, o Lituania-USA porque sí, o tal vez México-Dominicana por sus raíces centroamericanas y/o caribeñas, pues va siendo hora de que vaya dejando de soñar. Que los sueños sueños son, ya lo dijo Calderón (el De La Barca, no el de la selección), y hay que soñarlos con moderación.

Dos por uno como el híper, en vez de un Mundial dos semimundiales, qué más se puede pedir. Pero eso sí, luego no venga a llorarme en cualquier otra competición porque haya cabezas de serie, luego no venga a hablarme de sorteo teledirigido. ¿teledirigido, dice usted? Unos aprendices es lo que son, si quiere usted sorteo teledirigido (teledigerido) véngase al Mundial de baloncesto, rechace imitaciones. Y ya le daré yo teledirección.

a propósito de Orenga   4 comments

Se lo advertiré de antemano: no es mi estilo linchar entrenadores, no lo ha sido nunca, no lo va a ser tampoco en esta ocasión. Si usted ha empezado a leer esto con la idea de encontrarse un linchamiento de Orenga lamento decepcionarle, éste no es su sitio, seguro que en cualquier otro blog encontrará algún texto que se adecue mucho mejor a sus deseos. Intentaré hacer un repaso mesurado, seguro que no me saldrá nada complaciente pero de ahí al linchamiento debería haber un trecho (o espero que lo haya). Avisados quedan.

Empecemos por lo bueno (o por lo que yo considero bueno) de Orenga, que haberlo haylo aunque no siempre lo parezca. Creo sinceramente que Orenga reúne dos requisitos básicos, los conocimientos y la capacidad adecuada para transmitirlos. Así se lo leí a Alfred Julbe (que le conoce bien porque le entrenó en Cáceres), que en lo tocante a cultura táctica nadie tuviera duda alguna al respecto. Y así se lo he leído también a muchos otros en estos días. No dudo de sus saberes, y aún menos de su capacidad para enseñarlos. Hace algún tiempo Orenga estuvo una temporada entera comentando partidos de NBA en Canal Plus, y durante todas esas madrugadas pudimos comprobar dos cosas manifiestamente evidentes: 1) que no tenía ni puñetera idea de NBA, y 2) que eso apenas importaba (o al menos a mí apenas me importaba, a otros no sé) porque lo suplía con amplios apuntes técnicos. Astutamente le pusieron casi cada noche al lado de iñaki Cano Jr., peculiar narrador que sabe aún menos de NBA (y no digamos ya de baloncesto) y cuya principal preocupación durante los partidos suele ser fijarse en las caras de los espectadores de las primeras filas para ver si reconoce a alguno. Era tal su ignorancia (y sigue siéndola) que Orenga adoptó con él una actitud profesoral, casi paternal, explicándole a menudo por qué determinado jugador se iba por este lado y no por aquel otro, por qué determinados bloqueos estaban bien o mal hechos, por qué determinadas posiciones defensivas tenían más o menos sentido. Acostumbrados como estábamos a algún iluminado que a la hora de comentar partidos rara vez hablaba de otra cosa que no fueran marcas de zapatillas, créanme que resultaba un soplo de aire fresco que de repente alguien te hablara de baloncesto. Aunque casi ni conociera siquiera a esos mismos jugadores de los que estaba hablando.

Esa misma aptitud pedagógica pudimos comprobarla también en el Eurobasket Sub20 de Bilbao 2011. La abundancia de partidos televisados y la proliferación de tiempos muertos con micrófono incorporado nos permitió descubrir a un Orenga pausado, mesurado incluso en las broncas, terriblemente didáctico. Más que un entrenador dirigiendo a jugadores parecía un profesor dirigiéndose a sus alumnos. Pensé entonces (y aún sigo pensándolo ahora) que esa habilidad a la hora de transmitir conocimientos le convertía en un técnico ideal para el baloncesto de formación… lo cual no significaba que hubiera de serlo también para el baloncesto profesional de alto nivel. No diré que esto sea como en USA (que NCAA y NBA son dos mundos completamente diferentes, razón por la cual resulta siempre tan difícil que un entrenador que ha triunfado en el primero triunfe también en el segundo), pero algo de eso hay también aquí. No necesitas las mismas cosas para enseñar a chavales que para entrenar a adultos, no te comunicas de la misma manera con unos que con otros, ni siquiera regañas igual a unos o a otros. Si tienes ya una dilatada experiencia en el campo profesional probablemente puedas adaptarte a trabajar con chavales (como tantos otros que acostumbran a dar ese mismo paso cada verano), si sólo has trabajado con chavales estará por ver que puedas adaptarte a trabajar en el baloncesto de alto nivel. Podrás, no digo yo que no, pero necesitarás un tiempo de adaptación. Si vienes de cuidar gatos y te echan a los leones, no va a ser fácil que te hagas ya con ellos el primer día…

Orenga evidentemente había tenido ya una experiencia en el baloncesto adulto. Pero como si no. Orenga entrenó durante apenas tres o cuatro meses al Estudiantes, allá por la campaña 2005/2006, pero no hará falta que yo les recuerde que aquello acabó como el rosario de la aurora. Y ya está, hasta ahí su experiencia como técnico-jefe en el baloncesto de alto nivel (todo lo de alto nivel que pueda considerarse al Estu), desde entonces ya no tuvo otro contacto que no fuera su labor como asistente de Scariolo. Que dicho sea de paso y ya que estamos en confianza, me van a permitir una maldad: siempre tuve la sensación durante todos estos años de que Scariolo pasaba de él. Es decir, yo no conozco el día a día de la selección, es posible que fuera de la cancha fueran uña y carne y que hasta compartieran habitación, no digo yo que no. Yo sólo veía lo que sucedía en la cancha, que Scariolo apenas hablaba con él (ni él con Scariolo), que veías al técnico italiano consultar con casi todos sus asistentes excepto con el ex pívot castellonense, que hasta llegué a tener la sensación de que le ninguneaba (o era el propio Orenga quien se ninguneaba a sí mismo, no sé). Ahí tenías a Orenga a un costado del banquillo como un pasmarote, como si le hubiera puesto allí el ayuntamiento (la Federación, más bien), con la mirada perdida mientras todo lo relativo al baloncesto iba sucediéndose a su alrededor. Eso me pareció durante estos años pero vamos, tampoco me hagan mucho caso, serán manías mías…

Scariolo

Viajemos ya al presente. A toda la pedagogía de Orenga estrellándose contra la cruda realidad de la vida. Lo diré una vez más, no es de recibo ir ganando partidos con esa claridad, 8, 10, 14, 15 puntos de margen, y que te los remonten sistemáticamente; te puede pasar alguna vez, pero no todas. No es de recibo que todos, absolutamente todos los finales igualados que tengas los pierdas; te puede pasar alguna vez, pero no todas. Nuestra selección en este Eurobasket sólo supo ganar por aplastamiento, abrumando a rivales incautos para impedirles cualquier atisbo de remontada. Pero cuando dio con rivales de su talla la cosa cambió, de entrada intentó aplicar la misma táctica pero cuando el contrario decidió que ya estaba bien y se puso también a jugar se nos vino el mundo encima, como si no tuviéramos reparo en abusar de los pequeños pero nos diera miedo enfrentarnos con los de nuestro tamaño, como si no estuviéramos preparados para jugar de igual a igual. Ahí nació nuestra táctica del cangrejo (como la del conejo, solo que al revés) aunque también podría haberle llamado la táctica de la tortuga, ya puestos: encerrados en nuestro caparazón mientras por fuera nos arreaban los golpes. Encerrados en pases erráticos que no iban a ningún sitio (¿verdad, Ricky?), en posesiones agotadas sin saber cómo, en tiros desesperados sin ventaja ni posición, en jugadores que se escondían y brazos que se encogían sin saber muy bien por qué. Encerrados en el dos para Calderón, el tres para Rudy y el cuatro para Mumbrú, ¡¡¡para Mumbrú!!!, encerrados en un Marc reventado de antemano, asfixiados en nuestra propia demolición física; sumidos en un ataque de pánico que viajaba de la cancha hacia el banquillo (o viceversa) y se traslucía de inmediato a aficionados, espectadores y lo que es peor, a todos esos rivales que se habían visto muertos y que ahora de repente descubrían que los muertos éramos nosotros, que ahí nos tenían además ofreciéndoles el cuello a su entera disposición para que acabaran de asestarnos la dentellada en la yugular…

En defensa no tengo queja, o no demasiada. De más a menos como todo lo que hemos hecho en todos los partidos del Torneo, pero manteniendo más o menos la dignidad. En ataque sí, en ataque tengo todas las del mundo. Nuestro ataque era un caos, un descalzaperros, una casa de tocamerroque como diría el eximio narrador plusero Guillermo Giménez. Caos controlado en los partidos buenos y en el principio de los malos, caos absoluto en casi todo lo demás. Parecía como si en defensa hubiera orden y concierto pero en ataque se practicara el juego libre, pura improvisación. Que está muy bien, que si el rival te deja tú improvisas, mueves rápido el balón, buscas al hombre abierto y queda precioso, pero que si el rival decide que también quiere ganar (hay que ver cómo son) pues entonces a lo mejor necesitas algo más, algún sistema que no lo confíe todo al libre albedrío. Nosotros no parecíamos tener más sistema que el bloqueo del pívot al base en lo alto de la bombilla para luego generar juego a partir de ahí; que vale, que es lo que hace básicamente todo dios, pero que de tanto hacerlo llega un momento que el rival se lo sabe y a lo mejor entonces necesitas algo más, tener otras opciones, plantear otras cosas… No sé, probablemente tuviéramos también un completísimo libro de jugadas, no digo yo que no, pero si así fuera nos esforzamos concienzudamente en disimularlo. Que no parezca que tenemos nada pensado, no vaya a ser que el rival se lo aprenda.

Claro que no todo es culpa de Orenga, evidentemente. Orenga no tiene la culpa de su inexperiencia, Orenga sobre todo no tiene la culpa de que alguien aún conociendo esa misma inexperiencia decidiera que era la persona ideal para este cargo. A Orenga le ofrecieron el puesto y lo aceptó, cómo no habría de aceptarlo, a ver qué habríamos hecho usted o yo si nos hubieran ofrecido un puesto así (que si quieren perfil bajo créanme que el mío es ínfimo, ahí lo dejo caer por si les pudiera interesar); no te preocupes, si ya sabes lo buenos que son, si se entrenan solos, si con que estés allí y pongas el careto es más que suficiente. Esa es la teoría, puede que sea también la práctica pero sucede que a veces no basta con eso, sucede que en determinadas ocasiones tienes que tomar determinadas decisiones. Ese es el problema, la toma de decisiones. Orenga no ha entrenado jamás a este nivel de presión, Orenga por ejemplo no ha dirigido jamás ni un solo partido de playoffs en toda su vida, Orenga a lo más que llegó fue a dirigir tres meses a un equipo de patio de colegio y algún verano a una panda de chavales a quienes apenas seguimos cuatro gatos, y ahora de repente vas y le pones a dirigir con el agua al cuello y todo un país detrás, que hasta parece que se acabara el mundo con cada derrota. Si Orenga se hubiese curtido durante unos pocos años en ACB ó incluso LEB no me habría chirriado verle ahí. pero poner al frente de todo un equipo nacional a alguien que casi no ha entrenado a ningún equipo en particular no tiene ningún sentido… salvo que se pretenda que tenga precisamente ese sentido. No sé si me explico.

De todos modos, es curiosa la vida. Si antes de empezar el campeonato nos hubieran dicho que de nuevo íbamos a estar ahí arriba peleando por los metales, probablemente más de uno (y yo el primero, que estaba convencido de que esta vez no pasábamos de cuartos) habría preguntado que dónde hay que firmar. Y sin embargo ahora aquí estamos, tirándonos los unos a los otros los trastos a la cabeza. ¿Por qué? Pues porque una vez allí comprobamos que el que más y el que menos tenía bajas, que el nivel era bajísimo, que en ese país de ciegos el tuerto iba a ser el rey, qué mejor tuerto que nosotros ya puestos. Y sobre todo porque si hubiéramos perdido esos partidos de poder a poder, incluso si los hubiéramos perdido de paliza no nos habría quedado tan mal sabor de boca, habríamos asumido nuestra inferioridad y punto. El mal sabor de boca no fue por perder sino porque nos hicieron creer que podíamos ganar, porque los dimos casi por ganados de antemano. Si nadie te ofrece un caramelo no pasa nada, en cambio si te lo ponen en la punta de los labios, te dejan darle un chupetón y luego te lo quitan pues te jode, a ver cómo no te va a joder. Si nadie te dice que eres superior no pasa nada, en cambio si te demuestran esa superioridad, te ponen la victoria al alcance de la mano y luego te la quitan pues te jode, a ver cómo no te va a joder. Lo malo no es perder sino la cara que se te queda, decía (si no recuerdo mal) Lolo Sainz. Yo aún diría más, lo malo no es perder sino perder cuando crees que ya has ganado. Entonces sí que es digna de verse la cara que se te queda.

Leo por ahí que la FEB (o sea Sáez) tiene ya la decisión tomada, que Orenga ha sido ratificado (terrible palabro futbolero) en su cargo y continuará de seleccionador hasta el Mundial 2014. Lo dije al principio, me cae bien Orenga, pero el mundo está lleno de personas que me caen incluso mejor que Orenga (ustedes mismos, sin ir más lejos) y no por ello pienso que sean las más indicadas para ejercer el cargo de seleccionador. Qué duda cabe, el bronce le habrá facilitado las cosas, pero preferiría que no nos quedáramos en el envoltorio y miráramos también un poco el contenido: cómo se consiguió ese bronce, qué pasos (adelante y atrás) hubimos de dar hasta llegar ahí, qué circunstancias se dieron por el camino. Dicen quienes saben de esto más que yo que lo que se pretende es un entrenador de perfil bajo que favorezca la autogestión de los jugadores, y que evidentemente Orenga encaja en ese patrón a las mil maravillas. Será así, no digo yo que no, pero usted y yo y ellos y todos sabemos que en determinadas circunstancias, cuando el calor aprieta, cuando has de decidir si hacer falta o defenderla, cuando te la tienes que jugar en apenas un segundo no te basta un (presunto) hombre de paja, necesitas un verdadero entrenador detrás. Orenga podrá reunir infinidad de cualidades profesionales pero ello no significa que éstas sean precisamente las más adecuadas para ese puesto, seguro que en el organigrama de la FEB habrá vacantes que se adecuen infinitamente mejor a sus características, Señor Sáez, queda casi un año para el Mundial, tiempo más que suficiente para pensárselo, yo particularmente (y seguro que no seré el único) le agradecería que se lo pensara. Tómeselo en serio, por favor… que como broma ya hemos tenido bastante por esta vez.

A %d blogueros les gusta esto: